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En Caída libre, como en un sueño de Leiw GW Persson

La noche del 28 de febrero de 1986, en la confluencia de las calles Svea y Tunnel de Estocolmo, el presidente Olof Palme era abatido a tiros y su esposa malherida. Hasta ahí la noticia escueta del magnicidio.
Minutos después la policía está presente en el lugar del crimen e inicia una investigación que ha reunido millones de páginas para resolver un crimen que, hasta hoy. constituye un enigma.
Si pensamos en una piedra lanzada a un lago, que inicia una serie de ondas concéntricas y que buscando el epicentro nos dice dónde desapareció la misma, en el caso Palme en lugar de fijar la mirada en el punto de desaparición de la piedra inicial, se lanzaron múltiples piedras para indicar cual fue el punto de desaparición. Ello generó un conjunto de ondas concéntricas próximas con numerosas resonancias e innumerables armónicos. Cada punto en que desapareció cada piedra “señaladora” generó un foco de investigación, ya fuese “la venta de armas”, “el factor turco”, “el espionaje para una potencia enemiga”, “el loco agresivo solitario”, “la pista policial”…hasta que veinte años después, totalmente frio , el expediente descansa en los archivos la de Policía Nacional sueca.
En su tercera novela del “Declive del Estrado del Bienestar” Persson ajusta cuentas y cierra su historia a la par que construye, quizá, la novela más intensa sobre “procedimiento policial” que se haya escrito.
A lo largo de más de 700 páginas Lars Martin Johansson, “el hombre que sabe que hay a la vuelta de la esquina antes de doblarla”, ahora ya Jefe de la Policía Nacional sueca dirige una nueva investigación sobre “el caso Palme”. Pero para iniciarla usa “una foto fija del lugar en que cayó la primera piedra”, con lo cual todos los armónicos aparecieron después y las referencias del punto origen están fijas.
Con un equipo de colaboradores, personajes muy bien construidos y un proceso de trabajo metódico y continuado la búsqueda nos conduce a ese enfrentarse a la verdad “como en un sueño, en el cual uno se siente atrapado en caída libre a la vez que pierde oxigeno y consciencia” y nos hace despertar confusos.
Leif GW Persson ha creado una historia atractiva de principio a fin, con un personaje omnipresente “la Suecia que arrastra la culpa de un magnicidio irresuelto” en donde sus personajes tienen una verosimilitud, algunos esperpénticos, pero todos asumibles en la actual sociedad globalizada. Persson maneja el ritmo, totalmente controlado, pero que te atrapa de tal modo que te hace leerla del tirón. La lectura de esta novela me emplaza a releer la trilogía : “Entre la promesa del verano y el frío del invierno”, “Otro tiempo, otra vida” y esta “En caída libre, como en un sueño”.
Cuando uno termina la historia aparece, recurrente la frase del profesor, que más o menos dice: “la verdad, que muchos buscamos, está oculta para gran parte de nosotros. No todo el mundo tiene derecho a conocer la verdad, a veces por deferencia a ellos mismos y entre otras cosas porque no lo entenderían".
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EN CAÍDA LIBRE, COMO EN UN SUEÑO
LEIF GW. PERSSON
ALEA 2008
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Por José Diego Pacheco
Tiempo de Alacranes por Bernardo Fernández

Que grande que es esta novela, no te deja respirar, incluso te ahogas al leerla y van pasando las páginas y cuando acabas te das cuentas que has aprovechado bien tu tiempo. Que talento.
Güero, el protagonista, que recibe el nombre de los alacranes de color amarillo que son tan populares por esos lares, recibe el encargo de despachar a un molesto personaje que puede testificar en contra. Su mentor y protector un General del Ejercito en donde militó, lo convirtió en asesino a sueldo. Con su Colt enganchado, regalo de su benefactor, emprenderá un viaje peligroso, acostumbrado a despachar fiambres sin ningún remordimiento, algo cambiará su forma de actuar, los sentimientos.
Al intentar ingresar el anticipo de su Patrón, es secuestrado por unos indeseables (hijos de narcotráficos y una dudosa compañía) que tienen en común con él solo una cosa, la huida, ya que la muerte le espera en cualquier lugar del desierto. En el escarceo con la policía muere el hijo de un Capo, ahora otros buscaran venganza.
Finalmente, una balacera alocada dejará como resultado un final de infarto.
PRECIPICIO Por José Ramón Gómez Cabezas

La variante del suspense dentro de la literatura de géneros siempre ha sido bien recibida por críticos y lectores. Tom Savage algo debe saber de esto puesto que lleva años dirigiendo la prestigiosa librería neoyorquina Morder Ink, homóloga americana de nuestras Estudio en Escarlata o Negra y Criminal.
Precipicio es el primer libro de Tom Savage, originalmente publicado en el año noventa y seis. Autor nacido y criado en St Thomas (Islas vírgenes) donde ambienta esta novela de trama aparentemente sencilla. Una familia acomodada de la isla son los protagonistas, Kay, una rica viuda, Adam, su segundo marido y Elle hija del primer matrimonio de Kay.
Con este sencillo triangulo, Tom Savage consigue marcar un punto de partida fundamental en cualquier historia de suspense que se precie. Si añadimos que la niñera de la familia desaparece misteriosamente sin dejar rastro y que justo en ese momento se cruza en sus vidas Diana, una joven estudiante de Harvard que intenta olvidar un reciente desajuste amoroso pasando sus días en la isla, tenemos un aderezo completo que lejos de anquilosar la trama le va confiriendo dosis de misterio que Tom Savage va dosificando cautelosamente hasta las últimas páginas.
No puede faltar en este planteamiento de pasados turbulentos, esos personajes secundarios que enriquecen la historia, al igual que los detalles de color local que confieren a la trama ese cariz necesario que todo buen lector exige para implicarse en la historia.
Sin duda, Tom Savage consigue con esta su primera novela, abrirse un pequeño hueco en esa estantería probablemente añorada y consentida de escritores de misterio. Esperamos que Vía Magna a través de su serie de novela negra (Mágnum) sigan publicando en España Valentine, The inheritance y Scavenger para poder disfrutar de ellas lo mas pronto posible.
PRECIPICIO
Tom Savage
EDITORIAL VIA MAGNA (MÁGNUM), 2009.
CAMINO DE IDA PARA GUARDAR LA ROPA Y SEGUIR SIENDO EL REY Por José Ramón Gómez Cabezas

Rara es la novela de Carlos Salem que no obtiene premio alguno. Con Camino de Ida publicado en Salto de página, obtuvo el prestigioso Silverio Cañada de la Semana Negra de Gijón, hace poco por Cracovia sin ti recibió el premio Seseña de novela romántica y apenas unos días atrás con Matar y Guardar la ropa se hizo con el Premio Novelpol en dura pugna con las obras de Willy Uribe y David Torres.
Como ven este hombre toca todos los palos, aunque esta apreciación tenga matices diferenciales en su Argentina natal, lo mismo participa en un libro de relatos como que publica una novela de poemas. Además, amigo de sus amigos defiende a ultranza la novela negra y policial promocionándola siempre que puede desde su faceta periodística en distintos programas de radio. Pero este no es el tema, si su enorme corazón no fuera tal y estuviera empequeñecido por el orgullo y la pretensión, leeríamos también sus novelas por lo que suponen entre otras muchas cosas: una bocanada de aire fresco y novedoso dentro de la literatura negra actual.
Carlos Salem recupera en Pero sigo siendo el rey a una serie de personajes que ya aparecían en sus dos anteriores novelas, por un lado Arregui ese ex de tantas cosas que llega a confundir su camino de ida o más bien de hu-ida y por otro, los inseparables Salati y Octavio de reminiscencias cervantinas, tan necesarios como imprescindibles. Todos ellos se ven envueltos en una delirante aventura junto a un inolvidable músico (muy parecido a un paisano mío), la cabra Rosita, el mismo jefe Taibo y el rey, si si, el mismísimo rey de España. El pasado policial de Arregui tiene la culpa y cuando Juan Carlos I desaparece de la Zarzuela cerca de Nochebuena y el manido mensaje televisivo multicanal, el primer ministro vuelve a confiar en su amigo Arregui para encontrarlo, por varias razones, pero sobre todo por que fue él el que lo salvó de un secuestro terrorista aquel fatídico día.
Del pasado no se puede huir, del presente si, por eso los personajes de Salem se embarcan en aventuras que les llevan lejos de sus casas y a la vez cerca de si mismos, quizás sea esta la razón por la que sus historias no se puedan concebir sin el telón de fondo típico de las road movies a la inversa, porque sus personajes siempre vuelven, evocaciones psicoanalíticas o venganza de Gardel, quién sabe.
Y por si todo esto fuera poco, la narrativa hábil, irónica y concisa de este maestro curtido en mil batallas, hará que cuando cierres la ultima página de este Pero sigo siendo el rey te sientas agradecido y deseoso de volver a leer otra novela de Carlos Salem.
PERO SIGO SIENDO EL REY
Carlos Salem
EDITORIAL SALTO DE PAGINA, 2009.
JESÚS FERRERO Y SU BESO DE LA SIRENA NEGRA A TRAVÉS DEL ESPEJO Por José Ramón Gómez Cabezas

El beso de la sirena negra es sin duda una buena novela. La pericia prosística de Jesús Ferrero hace de este libro una interesante apuesta por la literatura innovadora.
En la nueva propuesta de Siruela dentro de su colección Nuevos Tiempos, este autor Zamorano afincado en Madrid, utiliza cánones clásicos de la novela policial para construir los cimientos de una historia que cuanto menos es tan oscura como atrevida. Es cierto que Ágata Blanc es investigadora y que el encargo que la hace volver precipitadamente a Madrid es cuanto menos desafiante. Lucía Valmorant una pudiente aristócrata desconoce el paradero de su hija Alize, hace tres meses que nadie sabe de ella ni en su urbanización ni en el hospital donde desafiaba a diario su condición acomodada. Ágata acepta el caso aunque intuye opacidad en la postura materna. Los recursos de la detective son muchos y variados por lo que no tarda en encontrar el hilo de Ariadna que la irá conduciendo poco a poco por el Madrid mas esnob y el París más sombrío. La detective se deja llevar por los acontecimientos y el inquietante resultado de la trama se nos revelará en un final sorprendente.
El contexto policial le otorga al autor la excusa perfecta para perderse en el reverso froidiano de la tentación y el dominio. Las cartas no tardan en descubrirse y la investigación pasa lógicamente a un segundo plano donde la realidad se hace infinitamente más compleja y la narrativa elaborada del autor va dando forma a un relato de pasiones y deseos donde la tensión psicológica va comiéndole argumento al planteamiento original
Es la décima publicación de Jesús Ferrero con Siruela, la extensión mas bien breve del relato y el bisturí experimentado de este reconocido escritor convierten a El beso de la sirena negra en una apuesta híbrida e interesante para todos aquellos lectores que disfrutan de lo heterogéneo y poético a la vez.
EL BESO DE LA SIRENA NEGRA.
Jesús Ferrero.
Ediciones Siruela, 2009.
EL JARDINERO NOCTURNO Por José Ramón Gómez Cabezas

La narrativa de George Pelecanos se asemeja mucho a la melodía base que podemos escuchar en muchas piezas clásicas. Ya desde las primeras páginas vamos encontrando ese ritmo que poco a poco irá in crescendo, a él se le van uniendo otros elementos melódicos complementarios que se ensamblan de manera detallada y poética en el conjunto general. Armonía estudiada que lleva al lector en volandas hasta el final de libro.
La noche del jardinero es la ultima publicación de este autor norteamericano editada por Ediciones B en su magnífica colección de La Trama. El epicentro del protagonismo compartido recae otra vez, como no, sobre la ciudad de Washington, en ella comparten desdichas tres personajes que tuvieron su intersección en la vida allá por el año ochenta y cinco, donde nos sitúa el prólogo del libro. Tres policías, dos principiantes y un veterano, se encuentran en la escena de un crimen, uno de esos asesinatos si cabe, aún más repugnantes de lo habitual al ser la victima prácticamente un niño. Veinte años después, a estos tres policías la vida les a conducido por derroteros distintos pero perpendiculares. El vértice de unión es otro adolescente asesinado y abandonado cerca de unos jardines públicos. Ritual que a Gus Ramone le hace revivir con intensidad lo ocurrido años atrás. No es su caso, no es su investigación, pero el inspector ítaloamericano no va a desaprovechar la oportunidad de cerrar un caso con reminiscencias del pasado.
Pelecanos no cae en el ombligismo típico del que abusan algunos autores al hablarnos de sus personajes, ciudades o entornos. Muy al contrario, este autor de raíces griegas y obreras, explora el perfil humano de sus personajes de forma maestra, nos expone su cotidianeidad, incluso su vulnerabilidad sin caer en el regodeo de la compasión. Los asesinatos y la investigación pasan a un segundo plano por momentos y es aquí donde la narrativa detallada de George Pelecanos te envuelve de naturalidad sin excesos.
La fluidez en los diálogos acompaña el atrezzo general de la trama perfilando cual bisturí de cirujano una consonancia general que dota a los libros de Pelecanos de esa impronta de autenticidad que tanto agradecen sus lectores.
EL JARDINERO NOCTURNO
George Pelecanos.
Ediciones B( La trama), 2009.
¡CORRE, HOMBRE CORRE¡

Ésta es la historia de un hombre, al que le piden que participe como mensajero en la negociación de un secuestro. Además los servicios secretos de un país se ponen en marcha por las implicaciones que tienen el material a intercambiar y la persona secuestrada. Hasta aquí parece una historia ya conocida; pero lo que la hace original es que todo esto ocurre en la Sudáfrica actual,con un gobierno del Consejo Nacional Africano, y los personajes son excombatientes negros del apartheid. Y las situaciones no son las descritas por el gran James McCure en sus novelas detectivescas duratne el apartheid, sino historias que surgen del gran parto doloroso de la creación de un estado poderoso, económica y geoestratégicamente, que está marcado por la terrible lucha que tuvo que llevarse a cabo para liberarse de un estado totalitario y fascista como era el gobierno del apartheid.
La novela se despliega alrededor del viaje que tiene que realizar el protagonista para entregar el precio del secuestro de un antiguo amigo suyo, que desata la intervención de un departamento de los servicios secretos. Se establece la caza del hombre, usando como no, un grupo de tropas especiales, que no por ser del nuevo orden imperante, dejan de ser unos asesinos con licencia. Además está la historia del propio protagonista, antiguo luchador del CNA,y formado como asesino por los servicios secretos comunistas durante la guerra fría, que habiendo abandonado esa vida, nos da una lección de honorabilidad y hombría en como van variando sus actitudes ante el poder y la violencia.
La historia nos muestra como participar en las luchas de poder cuesta, no sólo a los protagonistas principales, sino también a aquellos vinculados con éstos, y además como buena novela donde la actividad del espionaje aparece, nada es lo que parece, y el esfuerzo de dar razón a lo que se hace, es una sobrecarga terrible para los peones puestos en el tablero.
Hay momentos muy violentos, muy duros, y muy tristes, pero también momentos muy líricos, y eescenas casi poéticas. Entre ellas destacaría dos. Una en la que el protagonista es detenido por un policía rural por exceso de velocidad, y durante su conversación se genera una empatía personal en la que pocas veces se describe tan bien, el encuentro de dos varones. Y la otra, a mi gusto, la mejor del libro. Es un momento, en que estando escondido el protagonista, pues están muy cerca sus perseguidores, estos se ponen a cantar ... y la magia de África ESTALLA EN LA NOCHE .... pues África, y lo africano también es personaje de esta novela, en donde mediante un viaje en moto, se nos van planteando diversas fórmulas de como llevar adelante esa identidad.
En resultas, una buena novela, con buena historia, buenos personajes sentida y emocionante.
José M. Sánchez
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El Corazón del Cazador
Deon Meyer
RBA 2009
DISPAREN SOBRE EL PIANISTA Por José Ramón Gómez Cabezas

Desde hace algunos años, la poderosa editorial RBA viene apoyando infatigablemente la publicación de literatura negra. Anick Lapointe y su grupo de asesores crearon dentro de su amplia línea editorial la serie negra, autores como Harlan Coben, Val Mcdermid, Ian Rankin, Robert Wilson, Jerome Charyn, Denis Lehane, copan año tras año las listas de ventas dándole al género el prestigio que en algunas esferas ha necesitado.
Por si fuera poco, hará un par de años decidieron crear uno de los premios literarios con mayor dotación económica del mundo, el premio Internacional de Novela negra.
A finales del 2008, tomaron otra decisión importante, la de unificar el formato de su ya consagrada serie negra y lanzar al mercado de forma masiva autores y novelas elogiadas por el mismísimo The Guardian británico.
Disparen sobre el pianista de David Goodis es el decimonoveno titulo publicado desde que en Octubre del año pasado inauguraran esta nueva época con el gran Andrea Camillieri.
Algunos críticos afirman que esta novela de Goodis es la mejor, uno puede estar de acuerdo o no en esta afirmación, pero en lo que no existe discusión posible es que Disparen sobre el pianista es una magnífica novela y David Goodis un maestro del género.
Al de Filadelfia le persiguió siempre esa leyenda de autor maldito. En su país nunca le consideraron un escritor serio, los guiones que elaboró para la Warner durante un tiempo eran modificados al antojo del director de turno y tuvo que morirse, hay quien dice que completamente alcoholizado, para ser reconocido, como no, desde Francia.
En todas sus novelas nos presenta personajes acorralados por su pasado, callejones oscuros donde la existencia se relativiza a la mínima expresión y donde el tono existencialista y melancólico de los diálogos reflejan una turbia relación consigo mismo.
Estos detalles quedan difuminados en la versión cinematográfica que realizó el gran Truffaut de esta novela donde conocemos la historia de Eddie, el pianista del Harriet´s Hut, que noche tras noche desde hace mas de tres años entretiene a los habituales de la taberna acariciando el marfil blanco y negro del teclado. Eddie se aísla de todo gracias a la música, ni siquiera se altera cuando Turley, el hermano al que hace años no ve, irrumpe en el local perseguido por dos individuos.
Eddie no quiere problemas, se ha pasado los últimos años de su vida evitándolos, pero cuando ve a Turley acorralado el destino le llama y se ve envuelto en un viaje irreversible hacia la desolación. En el trayecto no irá solo, le acompañará esa muchacha frágil, de pelo lacio que siempre se cuela en las novelas de Goodis.
Diálogos brillantes, tramas sencillas, submundos creíbles impregnados de nostalgia y tópicos del género, pero sobre todo una profunda humanidad en cada una de sus historias son las que han hecho de este inigualable autor uno de los más grandes del género.
DISPAREN SOBRE EL PIANISTA
David Goodis
RBA, Serie Negra, 2009.
El Corazón del Cazador de Deon Meyer

Hace unos años, preparando una conferencia sobre “El papel de la educación en la consolidación de la democracia”, me encontré con una información muy interesante sobre Sudáfrica: para los niños, el apartheid era algo que se estudiaba exclusivamente en los libros. Era historia. Agua pasada. Nada que afectara a su vida cotidiana o sobre lo que solieran hablar.
Sudáfrica será el país de moda de los próximos años. En primer lugar, por un acontecimiento tan aparentemente banal como el fútbol, aunque a nadie escapa que, en realidad, el balompié es la gran religión universal del siglo XXI y los Mundiales, su liturgia más sagrada. Además, Clint Eastwood está filmando una película basada en el último libro de John Carlin, “El factor humano”, en que se cuenta cómo Mandela usó el rugby y una competición deportiva para unir a los sudafricanos y conseguir que los eternos, ancestrales y viscerales enemigos, negros y blancos, consiguieran convivir pacíficamente entre sí.
Y es que no tiene que ser fácil, tras décadas de odio y guerra, hacer borrón y cuenta nueva y, de repente, empezar a trabajar con el enemigo. De trabajar contra él, y sin pasar por el trabajar a parte él, en Sudáfrica se tuvo que hacer un cursillo avanzado de cómo cerrar heridas a una velocidad de vértigo para empezar a trabajar con el enemigo. Y de todo eso nos habla Deon Meyer en la excelente novela “El corazón del cazador”, uno de los imprescindibles títulos que RBA está publicando en su gloriosa Serie Negra.
Porque la Sudáfrica del apartheid contaba, de facto, con dos estados que trabajan en paralelo. Por un lado, el blanco. El oficial. Por otro, toda la estructura de poder montada por el Congreso Nacional Africano que, alimentado y entrenado por los antiguos países del Este, tenía su propio ejército y, por supuesto, su propia central de inteligencia. Los espías, o sea. Y los asesinos a sueldo. Los miembros de La Lucha. Como Thobela Mpayipheli, un gigante zulú que, tras años y años en la clandestinidad, por fin ha conseguido enderezar su vida.
Pero el destino es cruel y un conflicto en que se ve involucrado un ex camarada y en que se ve metida la recién creada Agencia de Inteligencia Presidencial sudafricana le hará tener que volver a la acción. Pero ¿quiénes son, ahora, los buenos y quiénes los malos? Esa es la cuestión.
Porque, de repente, se supone que los antiguos enemigos ya no deben recelar entre sí y han de trabajar, todos, en pro de una Sudáfrica unida, potente y sólida. Mirando al futuro. Pero, entonces, ¿quién ha secuestrado a Johnny Kleintjes y por qué exige, a cambio de liberarlo, acceder a una base de datos con la identidad de según qué agentes? ¿Qué pinta la CIA en mitad de este embrollo? ¿Y los islamistas radicales?
Créanme, cada pieza termina encajando y pasado y presente acaban teniendo la lógica continuidad se les supone, aunque no resulte sencillo de entender. Y en mitad de todo ello, Thobela, un personaje proteico de los que enamoran al lector desde su primera aparición en escena. “El corazón del cazador” es una novela que pone el foco de atención en uno de los conflictos más terribles del siglo XX y que, con un ritmo endiablado y a través de unos poderosos personajes, nos traslada a la compleja realidad de la Sudáfrica actual. Altamente recomendable.
Jesús Lens Espinosa de los Monteros.
http://www.granadablogs.com/pateandoelmundo/
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El Corazón del Cazador
Deon Meyer
Serie Negra, RBA 2009
Entrevista a los escritores, Empar Fernández y Pablo Bonell

- Un mal día para morir basa gran parte de su desarrollo en una fecha clave, el 20 de Noviembre de 1975. Aprovechando que estamos hablando con dos licenciados en Historia ¿son ustedes de los que creen que hay pequeños detalles que podrían haber cambiado el curso de la historia o al menos de determinadas historias?
Sí, probablemente algunos detalles, hechos que a menudo pasan desapercibidos, resultan determinantes en contextos específicos. En Un mal día para morir un hecho esperado y esperable, la muerte de Franco, oculta todo lo demás y el curso de la vida cotidiana queda alterado. La investigación sobre el posible asesinato de un chico, un activista, no llega a arrancar. Una noticia ocupará pantallas y portadas, la muerte del Caudillo, no habrá espacio ni interés por nada más. Algo parecido cuando murió lady Di o el anterior Papa. Sucesos relevantes que fagocitan todo lo demás.
- Vuestro detective ha evolucionado tanto en lo personal como profesional desde su primera aparición en Las cosas de la muerte, Escalona es un protagonista atípico con tintes de detective mediterráneo pero mucho mas introvertido, casi un antihéroe,¿Ofrece mas líneas de desarrollo un personaje así o por el contrario se convierte en todo un desafío?
Un detective como Escalona, que no es un hombre de acción, más bien un buen observador, un hombre taciturno que no pierde detalle, no se presta tanto a los episodios de acción arrolladora, pero desde su mirada podemos contemplar, con precisión, la sociedad en la que se mueve, la Barcelona del siglo XXI. Nuestro detective es una conexión perfecta con la realidad, ese ha sido siempre nuestro propósito, construir un policía sometido a un procedimiento policial, a las circunstancias de un barrio en acelerada transformación y gran amante y mejor conocedor de las calles de la ciudad.
- Igual que a Escalona se le toma cariño desde el principio existen otros personajes dentro de la novela a los que la pluma de los autores los ha vestido con cierto recelo, como por ejemplo la periodista Helena Moon o la editora Natalia López ¿El contexto real les ha ayudado a inspirarse o es pura habilidad narrativa?
Sí, desde luego. La relación entre los medios de comunicación y la policía es a menudo fuente de conflicto. Escalona detesta a los periodistas porque a menudo interfieren en el curso de una investigación o desvelan detalles que conviene no adelantar. Es un policía que prefiere no llamar la atención y que huye de cámaras y focos, ha tenido más de un disgusto con la prensa y por eso le preocupa la discreción. Por otra parte Escalona procede de una familia muy humilde y en sus encuentros con directivos, empresarios…la distancia social es un hecho que no escapa ni a su mirada ni a su intuición.
- Me imagino que es una pregunta reincidente en sus entrevistas pero cual es la forma de trabajo habitual entre los dos y otra enlazada ¿porqué género negro, es una forma de desahogo o de compromiso?
Generalmente trazamos juntos dos argumentos paralelos, dos asuntos que nos interesan, tenemos bien presente que un policía raramente tiene un solo caso entre manos. Posteriormente uno de nosotros estructura la historia, establece secuencias y detalles, la desmenuza. Otro la escribe y corregimos el resultado juntos, línea a línea, palabra por palabra. La novela es el resultado de la colaboración y de la complicidad.
El genero negro, utilizado como nosotros lo hacemos, con la intención de acercarnos tanto como nos es posible a la realidad ( a menudo nos basamos en circunstancias reales) es la mejor manera de dibujar una sociedad, de denunciar su lado más oscuro, sus más tenebrosos manejos. Puede llamársele compromiso.
- Por último nos gustaria pedirles una recomendación a ambos, de un autor clásico y otro mas actual.
Ambos somos grandes admiradores de George Simenon al que podemos considerar un clásico. Es un autor que raramente defrauda.
Es difícil escoger un autor actual, quizás podríamos recomendar la lectura de Philip Kerr.
Entrevista al escritor, Domingo Villar

- Premio Sintagma, Brigada 21, Frei Martín Sarmiento y varias nominaciones a los Awards británicos con “Ojos de Agua” su primera novela protagonizada por el inspector gallego Leo Caldas que además ha sido traducida a seis idiomas hasta la fecha. ¿Hasta que punto el éxito obtenido, no sé si esperado, le ha beneficiado o perjudicado para sacar adelante esta segunda apuesta por el género?
Yo me conformaba con publicar mi primera novela, Ojos de agua, de manera que ver que se reeditaba y que era leída en diferentes países fue una sorpresa grande…, pero en ningún caso ha supuesto una losa. Al revés, cuando comencé a escribir La playa de los ahogados sabía que, al menos, iba de la mano de unos personajes que algunos lectores estaban esperando. Hubiese sido mucho más duro escribirla si Ojos de agua no la hubiese leído nadie.
- Las últimas noticias que tuvimos sobre “Ojos de agua” era que se estaba negociando su posible paso a la gran pantalla . Nos puede comentar algo sobre este proyecto.
Pues parece que la cosa está un poco parada. Por una parte, el guionista y el director que se iban a encargar de la adaptación están al frente de una de las series con más audiencia de la TVG y, claro, nadie puede arriesgarse a dejar un trabajo de éxito por embarcarse en un proyecto nuevo. Por otro lado, es mal momento para encontrar la financiación necesaria para rodar una película con garantías.
- Cómo se está viviendo la actual crisis inmobiliaria y financiera en su Galicia natal? ¿No es este un buen tema para aprovechar dentro de la novela negra actual?
En Galicia la crisis se está viviendo mal, muy mal, como en todas partes. Y, si soy sincero, no tengo claro que sea un buen tema para una novela de género. En las novelas policiacas, en general, el lector tiene la seguridad de que la historia va a acabar bien, de que el orden se va a restablecer. Sin embargo, parece que va a hacer falta algo más que buenos inspectores para salir de este lío.
- En esta nueva entrega está muy presente tanto el tema de la mar como el vinícola, por cierto, hablando también de otra tierra de vinos, ¿El inspector Caldas y su ayudante Estévez se necesitan tanto como Alonso Quijano y Sancho?
El mar y las viñas surten buena parte de las neveras de las cocinas gallegas, así que encargarme de ellos en una novela que transcurre en mi tierra es casi una obligación.
En cuanto a la pareja protagonista de La playa de los ahogados, más que necesitarse digamos que se complementan bien. Leo Caldas es reflexivo, a veces pasa el tiempo demasiado ensimismado, y no le viene nada mal que un tipo vigoroso como Rafael Estévez lo espolee.
- Otro de los puntos interesantes de “La playa de los ahogados” es el telón de fondo que va marcando el plano personal de Leo Caldas, como por ejemplo su relación cada vez más fatigosa con el programa de radio que tanta fama no deseada le aporta al inspector. ¿Forma parte de un reflejo personal o es simplemente un elemento literario más?
Como apunta, Caldas está harto de ser conocido por su trabajo en Patrulla en las ondas, un programa de radio de servicio público al que acude de mala gana. Es un elemento literario, claro, pero no es tan raro a los profesionales que trabajan en los medios les atribuyan cualidades de sus personajes. Algunos lo soportan. Otros incluso lo llevan bien. A Leo Caldas, en cambio, le disgusta.
- Por ultimo nos gustaría conocer cuales son los proyectos literarios de Domingo Villar para un futuro próximo y que nos hiciera alguna recomendación literaria de género y porque no más amplia también.
Llevo tiempo rellenando libretas con apuntes para una nueva novela de Leo Caldas, pero no me atrevo a hablar de un futuro próximo. Literatura y prisa son términos que no se llevan bien y, además, yo soy un escritor muy lento. Sé que estoy comenzando pero poco más.
Le recomendaré tres novelas policiacas de las publicadas recientemente en España: El poder del perro de Don Winslow, El jardinero nocturno, de George Pelecanos; y Ciudad Final de Kama Gutier.
También he disfrutado mucho con la biografía de Belmonte (Juan Belmonte, matador de toros) de Chaves Nogales.
Entrevista a Anick Lapointe (Directora Editorial de RBA)

¿Qué es un libro para Anick Lapointe?
Un libro: papel, tipografías…
¿Y una novela negra?
Una historia donde encontramos a menudo un detective y un crimen.
¿Cuáles son las características que buscáis en vuestra línea editorial?
Buenas historias, buena escritura.
¿Compensa a una Editorial tan grande como la vuestra la apuesta por una línea policial tan interesante como Serie Negra?
No solo compensa sino que estamos muy orgullosos…. No consideramos la novela negra como un género menor ni mucho menos. Por eso hemos creado una colección, la Serie Negra, que mezcla clásicos y autores contemporáneos con la intención de establecer un dialogo entre las generaciones y de permitir al lector conocer la trayectoria de este género tan importante.
Y como admiradores del género, hemos contribuído a apoyarlo con la creación del Premio Internacional de Novela Negra, del que este año celebramos la tercera edición.
¿Cuáles son sus autores preferidos de este género?
No tengo unos autores preferidos sino, dependiendo de las épocas, he tenido muchos amores. Empecé a leer novela negra cuando era adolescente. Por entonces cayó en mis manos toda la colección série noire de Gallimard y, un poco más adelante, la serie de la editorial Rivage que publicaba a James Ellroy y a Jim Thompson. Así que la base de mi afición son los clásicos: Chandler, Hammett, Goodis, MacDonald y Jean-Patrick Manchette, por quién tengo mucha admiración.
Para una editorial con una trayectoria consagrada, ¿qué significan los eventos como la Semana Negra de Gijón o el ya clásico también de Barcelona Negra?
Una posibilidad de encuentro entre el público y los autores, una mejor difusión del género y diversión…
¿Qué autor actual os gustaría fichar para RBA? Y ¿qué novela os hubiera gustado publicar?
Hay muchos que no he podido publicar pero prefiero no hablar de ellos. No me parece conveniente.
Nuestra Asociación Novepol está formada, además de algún que otro escritor consagrado, por otros que aspiran a ello. Desde la perspectiva que le confiere su posición y experiencia, ¿qué consejos les puede dar para a las personas que buscan desesperadamente publicar?
¡Que envíen sus manuscritos a nuestro Premio, o en catalán al Crims de Tinta de Los Mossos y La Magrana! Leemos todo lo que llega, y aunque las probabilidades de ganar se dividen entre cientos, algunos consagrados, pueden ocurrir cosas.. Y que busquen un agente. Aunque suene como el enemigo, estos días es difícil llegar a los editores de otro modo.
Y la última, si en su tiempo libre le quedan ganas para leer, nos podría recomendar un libro clásico y otro actual.
Creo que vale la pena volver a releer toda la obra de Ross MacDonald. Hay dos autores actuales poco conocidos que creo son muy buenos y sorprendentes: Jim Sallis (Drive) y Deon Meyer, un excelente escritor sudafricano (Corazón de cazador).
HOUDINI Y SHERLOCK Por José Ramón Gómez Cabezas.

Arthur Conan Doyle y Harry Houdini no sólo fueron contemporáneos si no que además fueron amigos aunque su amistad no llegó a consolidarse, resultó mas bien pasajera, ambos se tenían una admiración mutua, pero sus fundamentos ideológicos ante determinados temas eran antagónicos. Conan Doyle creía de manera ferviente en el mundo paranormal, mientras que Houdini no sólo no creía si no que aprovechaba cualquier evento para erigirse en cruzado contra todo ello. A pesar de esto, el escritor seguía convencido de que las habilidades del mago eran paranormales, y no meros trucos. Como tantos otros, creía que el gran escapista era capaz de desmaterializarse, a pesar de haberle visto una y mil veces desenmascarar a todos aquellos que decían dominar el mundo espiritual.
El principal pecado de Arthur Conan Doyle fue crear un personaje tan completo y atractivo que eclipsó el resto de su obra y al propio autor, pero bendito pecado que más de un siglo después sigue originando títulos e historias protagonizadas por él más famoso inquilino del 212B de Baker Street.
Daniel Stashower, mago aficionado y autor de Houdini y Sherlock Holmes (curiosamente en inglés el título es The adventure of the Ectoplasmic Man) publicado recientemente por La Factoría de Ideas, fue nominado en el año 85 al prestigioso premio Edgar por su primera novela que inauguraría la saga de este autor dedicada al gran Houdini.
Como todos sabéis, el pastiche es una técnica utilizada en literatura y otras artes, que consiste en tomar determinados elementos característicos de la obra de un artista y otros elementos con la idea de crear una obra original. En esta novela Daniel Stashower adopta este estilo que aunque no resulta original ni en su propuesta inicial de manuscrito encontrado, ni en su planteamiento narrativo, ya que una vez mas es el fiel Watson quien plasma con detalle cada uno de los avances del gran deduccionista, merece la pena ser leída no sólo por fieles holmesianos sino por cualquier aficionado a la novela de misterio.
La historia que nos plantea este gran conocedor de Conan Doyle contiene todos los ingredientes de las grandes aventuras y misterios de la a época, no falta ni uno. Príncipes y cortesanas envueltos en líos amorosos, extraños sicarios que persiguen unas cartas comprometedoras que ponen en peligro las relaciones diplomáticas, sesiones de espiritismo y trucos de magia, viajes en diligencia y aeroplanos. Todo aderezado con un estilo narrativo ágil que envuelve la trama de un ritmo rápido y entretenido. En esta novela tampoco podían faltar personajes ilustres de la saga holmesiana cuyo perfil está perfectamente retratados, el peculiar inspector Lestrade, Mycroft Holmes el inigualable hermanísimo y tantos otros que dotan de pleno detalle la obra de Stashower.
La trama, aunque algo lineal, comienza cuando Houdini se ve implicado en el robo de unas cartas dirigidas al mismísimo Príncipe de Gales. El robo resulta tan insólito que solo alguien con las habilidades escapistas del gran mago ha podido realizarlo, con lo que bastan unos mínimos indicios para que el inspector Lestrade quiera resolver el caso y aunque Holmes y Houdini, con anterioridad no hayan tenido un encuentro totalmente amistoso al desmontar el truco con el que quería impresionar el mago, como no podía ser de otra forma y fiel a sus principios el inquilino de Baker street y su fiel ayudante se implicaran hasta el tuétano para salvar el honor del húngaro-americano Houdini.
En definitiva una novela interesante para los holmesianos e imprescindible para todos aquellos que de niños disfrutaron lo indecible con los libros de aventuras de cualquier género.
HOUDINI Y SHERLOCK HOLMES
Daniel Stashower
LA FACTORIA DE IDEAS, 2008.
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Publicado previamente en la revista PUNTO 38
UN ÚLTIMO SUSPIRO Por José Ramón Gómez Cabezas

Denise Mina es una de esas autoras que junto a Ian Rankin, Val McDermid, Craig Rusell y algún otro conforman una generación escocesa de autores que marcan época. De todos ellos, probablemente sea esta autora la mas identificada con una posición política crítica, al menos así queda reflejado en El último suspiro, la tercera novela de esta autora publicada por Roca editorial y también la tercera protagonizada por Paddy Meehan periodista de cierto renombre y famosa por sus anteriores actuaciones.
La sutileza de esta autora que vive y escribe sobre Glasgow queda muy patente en esta nueva entrega, su prosa elegante va generando en todas sus novelas un ambiente tenso y enfermizo del que el lector sufre una simbiótica ambigüedad, no quiere abandonar esa angustia sin conocer el desenlace de las tramas que se plantean.
Los referentes ya conocidos de sus anteriores libros Campo de Sangre y Hora de muerte como son el conflicto permanente de unos ideales establecidos en una sociedad cambiante, una lucha interna con distintos frentes abiertos y el periodismo como faro y guía utópico, se entrelazan esta vez con un tema que a cualquier ciudadano no británico le puede parecer mucho más farragoso y lejano de lo que realmente es, la lucha política y militar entre católicos y protestantes.
Paddy pasa tranquilamente una noche de Sábado viendo al padre de su hijo hacer el ridículo una vez mas en el show que presenta en televisión junto a Dub su compañero de piso cuando unos policías llaman a su puerta para comunicarle que Terry Patterson, compañero de oficio con el que mantuvo una relación amorosa ha fallecido nombrándola única heredera. El hecho en si descompone los esquemas mentales de Paddy sobre todo cuando le informan que el cuerpo, desnudo por completo, ha sido hallado en la cuneta con un tiro en la cabeza a modo de ejecución. Por otro lado Callum Ogilvy, uno de los muchachos que intervino en el asesinato de un niño que lanzó a la fama a Meehan como periodista de investigación, está a punto de cumplir condena y los medios de comunicación persiguen la primicia envolviendo en la vorágine a Patty. Para colmo, Mary Ann, la hermana monja de la periodista por un despecho de amor está dispuesta a colgar los hábitos destapando el tarro de las esencias católicos en la familia materna.
A la trama no le falta ni un solo ápice para convencer al lector más exigente, además Denise Mina sabe hacer evolucionar de una manera convincente a su personaje principal, enlazando esta tercera entrega con la primeara de la serie a través de la liberación de Callum Ogilvy, atractivo personaje que sin duda tiene su peso en la historia.
El ritmo de la trama se vuelve más trepidante y menos detallado en la ultima parte del libro y la prosa elaborada en las descripciones consiguen una buena ambientación, sin olvidarnos por supuesto de la critica social y política implícita en los ágiles diálogos.
UN ÚLTIMO SUSPIRO
Dense Mina
ROCA EDITORIAL, 2009
GARDEN OF LOVE por José Ramón Gómez Cabezas

Alguien definió la novela “Garden of love” de Marcus Malte comparándola al movimiento de las olas y la resaca del mar. Después de leer el libro no he encontrado otra metáfora mejor. Adjetivos si, inquietante, perversa, elegante, pero sin duda la alegoría marina es la que mejor refleja el incesante vaivén de esta virtuosa esquizofrenia.
Este joven autor francés ha conseguido mas de una decena de premios con Garden of Love, título inspirado en un poema del inglés Willian Blake. Su talento reside fundamentalmente en recoger el dolor por la pérdida en un tarro pequeño y mediante un pulverizador ir rociando cada capitulo de esta dolorosa historia con el único fin de hacernos reflexionar profundamente sobre el tiempo perdido. No es fácil salir de esta ileso, ni muchos menos, máxime cuando para ello utilizamos la figura de un policía que macera su pena en alcohol de noventa y seis grados, una prostituta con corazón y un manuscrito anónimo que trasgrede la frontera de lo real y lo imaginado con inigualable sutileza.
El lector cae irremediablemente en la trampa que Marcus Malte ha tejido con su elaborada narrativa disfrazada de oscuro romanticismo. Y avanza con paso cauteloso por sus capítulos disfrutando esa arquitectura geométrica construida para él.
La trama es difícil de explicar. Alexander Astrid, policía a la deriva, recibe en el correo un manuscrito anónimo. Rápidamente se da cuenta de que contiene los distintos trazos y motivos por los que su vida se ha disgregado. La herida por tanto se reabre y el dolor actúa de resorte. Alexander irá en busca de las respuestas sin darse cuenta que la verdad tiene muchas mas preguntas.
Apunten este nombre, Marcus Malte, y si quieren leer algo distinto dentro de la novela negra actual escojan dentro de la múltiple oferta actual del género este “Garden of Love”, pero quedan avisados, al cerrar la última página del libro la resaca del mar les devolverá mas de un pensamiento naúfrago.
GARDEN OF LOVE
Marcus Malte
PAIDOS, 2009.
Entrevista a Paco López Mengual

-Revisionismo histórico o como decía García Márquez “historias que a mi me contaron” ¿Cómo define exactamente su posición narrativa en El mapa de un crimen?
En esta novela, está clarísimo que todo fluye a raíz de un suceso escuchado durante la infancia. Luego, está la mirada del narrador, de ese niño que va transformándose en adulto a la misma vez que crece en su interior la historia que le contaron durante la niñez.
Durante gran parte de la novela, el narrador permanece oculto a los ojos del lector, pero en un momento dado, emerge entre la trama, para convertirse en protagonista de excepción al intentar desvelar que ocurrió en su pueblo cincuenta y tantos años atrás.
-Me imagino que esta será una pregunta algo manida que le habrán realizados varias veces ¿Qué tanto por ciento de realidad y cuanto de ficción contiene su novela?
Desde el principio, jugué a confundir verdad y mentira. Si es cierto que mi madre fue testigo durante su juventud de un crimen muy similar al que se narra en el libro, y que debió de impresionarle tanto que, años después, cuando yo nací, me lo contaba casi a diario. Pero yo quería escribir una novela, no reproducir un suceso histórico. Así que llegó un momento en el que no quise saber más sobre el crimen real y sus protagonistas. Fui fiel a mi proyecto inicial de novelar una historia que había oído contar durante mi infancia, pero rellenando los huecos que quedaban -que eran muchos- con el fruto de la imaginación. El resultado de esa maraña de realidad y ficción es El mapa de un crimen.
-En su primera versión esta novela se llamó de otra manera “El vuelo del mosca” en relación a un hecho narrado en el libro que pudo cambiar la historia de un país. ¿Lo cree así?
El Mosca fue un tipo de avión de combate que utilizaron las Brigada Internacionales durante la Guerra de España. Maqueda, el protagonista de El mapa de un crimen pilotó uno de estos aparatos durante la contienda.
La Guerra Civil estuvo llena de vuelos que fueron cambiando el curso de la historia: el vuelo de El Dragón Rapide, que transportó a Franco hasta la península; los fatídicos vuelos que realizaron los aviones de los generales Sanjurjo y Mola, que lograron descabezar, una y otra vez, al bando nacional; o el devastador vuelo de la Legión Cóndor alemana sobre la ciudad de Guernica. ¿Por qué no, de haber logrado su objetivo, el vuelo de aquel pequeño Mosca pilotado por Maqueda no habría podido cambiar el rumbo de la historia de este país? Muchos sucesos que han variado el itinerario de algunos acontecimientos han sido fruto de acciones individuales, que han transformado a sus protagonistas en héroes. Y no olvidemos que el héroe es una figura muy literaria.
-Es en las poblaciones mas pequeñas dónde han sucedido de siempre los hecho mas escabrosos?
Sucesos como el que se narra en El mapa de un crimen han sucedido en todos sitios; y supongo que, por una sencilla regla de tres, se deben contabilizar más en las grandes ciudades. Pero es cierto que es en los pueblo pequeños, donde este tipo de acontecimientos se magnifican y perduran en la memoria colectiva durante decenas de años.
Durante estos primeros días de vida de la novela, he recibido el testimonio de lectores que recuerdan detalles del suceso real en el que se inspira el relato. Cincuenta y siete años después del crimen, una mujer –entonces una niña- recuerda que se acercó tanto a curiosear como trasladaban al moribundo a la casa del médico, que le salpicaron gotas de sangre a los calcetines; u otra que rememora con total nitidez como era el color del cielo y la alborotada forma que presentaban la nubes en aquella lejana tarde de domingo.
-Se que hay una pregunta que a usted le gusta hacer a los autores que conoce ¿Cuáles han sido sus influencias y porqué novela negra o de misterio?
Suelo leer con los ojos muy abiertos, para empaparme de todo aquello que me fascina.
Me gustan los escritores que cuentan buenas historias y bien narradas. Esto que parece tan simple, no todos lo logran. Son muchos los autores que desperdician un buen argumento y muchos más los que, a lo largo de trescientas o cuatrocientas interminables páginas, te cuentan una nimiedad, eso sí, a base de metáforas, preciosismos y otros fuegos de artificio literario que, como los cohetes de feria, pronto se apagan y dejan de sonar. Esta novela en concreto, creo que le debe mucho a escritores como C.J. Cela, García Márquez y J. Cercas.
Aunque suelen colocar El mapa de un crimen en los estantes de novela negra de la librerías, no creo que contenga los ingredientes necesarios para ser adscrita del todo a este género literario. Si es cierto que hay un crimen y un muerto, pero desde la primera página el interés se centra en otros aspectos de la trama. También se le podría catalogar como novela costumbrista, por la ambientación de la época en la que se desarrolla la acción; de hecho, ha sido seleccionada para participar en la X Semana de Novela Histórica de Cartagena. Otros críticos la consideran una novela psicológica, por la exploración interior del ramillete de personajes que en ella aparecen. Negra, histórica, psicológica.... adscríbala al género que usted prefiera. Aunque resulte cursi decirlo, confieso que yo solo pretendía escribir una novela de amor.
-¿Cómo está llevando el éxito que está recibiendo con esta novela y como está influyendo esto en sus proyectos futuros?
La novela sólo lleva mes y medio en las mesas de las librerías y es muy pronto para saber cual va a ser su verdadero alcance entre los lectores. Estoy contento del resultado de la novela y más contento aún de trabajar en una editorial como Maeva. El éxito de un libro no es sólo de su autor. Una novela por sí sola no es nada, un puñado de folios en un cajón. Para que esa historia adquiera forma de libro y pueda llegar a muchos lectores, es imprescindible el trabajo de un gran equipo de profesionales como el que tiene Maeva.
Los autores cuando salimos a la calle con una obra, ya solemos tener en la recámara un cajón repleto de historias.
En cuanto a proyectos futuros, tengo la mochila llena de historias y de personajes pidiendo una oportunidad para saltar a la pantalla del ordenador. Les he pedido una tregua. Hace dos meses, le puse punto y final a una novela ambientada a partes iguales entre la Guerra Civil y la actualidad, que contiene elementos fantásticos. Me he percatado de que guerra civil y fantasía puede ser un cóctel literario muy jugoso, como nos lo ha puesto de manifiesto Guillermo del Toro con dos espléndidas películas: El espinazo del diablo y El laberinto del fauno.
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Por José Ramón Gómez
LOS AÑOS DEL VERDUGO por José Ramón Gómez Cabezas

El Scalextrix Monza, los madelman, el Fort apache y el tambor de colón lleno de indios, forman parte de ese indiscutible telón de fondo que marca la nostalgia en nuestros recuerdos tiñéndolos de un sabor a bocata de nocilla.
Mauro Eiroa, es un escritor madrileño que rememora en su primera novela “Los años del verdugo” los recuerdos de aquellas generaciones que convivieron con el verdugo (maravilloso homónimo), el pic-nic de tortilla y las rodillas desolladas. En ese fantástico mundo, los amigos estaban muy por encima de todo lo demás, el régimen político era algo que enturbiaba el contexto de la vida familiar sin afectar directamente las relaciones dentro de la pandilla. El punto de vista original de la historia radica en el narrador, Manuel, un muchacho de once años que nos cuenta como va descubriendo poco a poco el mundo de los adultos, siempre desde esa perspectiva que le confiera la curiosidad propia de sus años. Le acompaña Jonás, el microbio, su hermano menor y contrapunto de la actividad incesante de Manuel, cual imbecil de Elvira lindo, va poniendo el punto sobre las ies en cada una de las situaciones a las que se ven abocados tras el encarcelamiento de la madre por sus ideas revolucionarias.
La novela a pesar de su origen blogiano, va ganando madurez, al igual que sus protagonistas con cada uno de los capítulos y con esa narrativa tan sencilla y delicada a la vez de este profesor de historia que escribe con pseudónimo, va tocando fibra y llegando a todos aquellos rincones que el polvo ocultó en nuestra memoria, pero que, al igual que cuando nos reencontramos alrededor de una cerveza o vermú con un amigo de la infancia, va actuando de hilo de Ariadna y desempolvando todas aquellas estanterías donde guardábamos los TBOs, las canicas y peonzas o las nancys.
Todo este fantástico relato irá circuncidado a partes iguales por el desarrollo de los acontecimientos en la vida real, la de los adultos que de distinta manera se van enfrentando en un mundo gris al devenir de sus tristes vidas.
Amalio el frutero, los abuelos gallegos, la tía Mari, incluso La Reme, nos acompañaran en este viaje al pasado, menos mal que la mirada acaramelada de nuestro joven narrador irá dulcificando el mundo de aquellos días.
La libertad, como bien ha dicho este autor con anterioridad, no solo se restringe al ámbito político y buen ejemplo de ello es esta atractiva novela, donde las lecturas en paralelo nos acompañarán al tiempo que una sonrisa se nos dibujará con algunos recuerdos.
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LOS AÑOS DEL VERDUGO
Mauro Eiroa.
451 EDITORES, 2009.
Candidatos Premios de la XXII Semana Negra de Gijón

La Semana Negra de Gijón ya ha hecho oficiales los candidatos a los distintos premios literarios que concede cada año. Estos son:
El abismo en el espejo, Rodolfo Martínez Rojo alma, negro sombra, Ismael Martínez Biurrún El mapa del tiempo, Félix J. Palma Premio Hammett 2009 a la mejor novela policiaca Adiós, princesa, Juan Madrid ¿Dónde estás, alacrán?, Jorge Moch El cielo llora por mí, Sergio Ramírez 77, Guillermo Saccomano Niños de tiza, David Torres Salamina, Javier Negrete El país de la canela, William Ospina Y punto, Mercedes Castro Conducir un tráiler, Rogelio Guedea Sé que mi padre decía, Willy Uribe A timba abierta, Óscar Urra La reina del Pacífico, Julio Scherer
El hermano de las moscas, Jon Bilbao
La última caravana, Raúl Argemí
Premio Espartaco 2009 a la mejor novela histórica
Península, península, Hernán Lara Zavala
Premio Memorial Silverio Cañada 2009 a la mejor primera novela
A buenas horas, cartas de amor, Victor Andresco
Premio Rodolfo Walsh 2009 a la mejor obra de no ficción policiaca
La mala vida, Carles Quílez
Un Dulce sabor a muerte por José Ramón Gómez

Es muy probable que Umberto Eco, autor entre otros libros del maravilloso En el nombre de la rosa, leyera antes de crear a su afamado Guillermo de Baskerville, a la autora inglesa Ellis Peters y tuviera como inspiración a su personaje principal, el fraile gales Fray Cadfael, un peculiar religioso con conocimientos médicos que cuida con afán el herbolario de una abadía inglesa de mediados del sigo XII.
Hace unos años fallecía esta autora dejando tras de sí mas de una veintena de novelas protagonizadas por Fray Cadfael. A España llegaron con cuentagotas y en la actualidad resultaba difícil poder hacerse con cualquiera de sus aventuras sin tener que pasar por la consabida búsqueda en librerías de viejo. Por todo esto es muy de agradecer a Pamiés, una joven editorial catalana, que se haya tomado en serio las demandas de mas de un lector desesperado y decida poner en marcha un proyecto como este en el competitivo mundo editorial.
Probablemente uno de los mayores atractivos de Fray Cadfael resida en su turbio pasado, cruzado y marino de vocación tardía, no duda en aventurarse aun en contra de sus superiores, en cualquier contingencia que requiera del uso de su buen juicio.
En esta su primera aventura, nuestro observador hermano intuye que tras el obstinado ofuscamiento que sufre el prior Roberto por hacerse con las reliquias de Santa Winifreda, patrona de un pequeño pueblo galés llamado Gwytherin, se esconde un interés mucho más siniestro y poderoso, por eso hace todo lo posible para acompañar la expedición que velará por los intereses de la abadía benedictina frente al fervor lugareño. Fray Cadfael hará de su origen galés toda una garantía para el viaje y emprenderá de esta manera una de esas aventuras que cambiarán tarde o temprano la vida tranquila de Shrewsbury.
Fray Cadfael no es el único religioso de la literatura anglosajona aficionado a meterse en líos dasfaciendo entuertos en la edad media, Sor Fidelma, el boticario Candace Robb, son merecedores de nuestra atención también, pero el mérito de Ellis Peters o Edith Pargeter, su verdadero nombre, radica en la magnifica ambientación histórica y atmosférica que consigue sin pagar un peaje de aburrimiento. Sus novelas son sencillas y su narrativa logra entretener al lector sin demasiadas pretensiones. El perfil definido de sus personajes se entrecruza con tramas de oscuras intenciones y bajas pasiones. La tradicional novela enigma inglesa abrió sus puertas a la campiña inglesa, en este caso a la abadía y como ya nos demostrara Eco su proyección incluso en el cine o la televisión, no olvidemos que Fray Cadfael tiene su propia serie de televisión, puede ser mas que interesante.
En definitiva, quizás no acabemos dominando la percepción medieval del tiempo, pero a través de la fantástica recreación histórica de esta autora inglesa nos darán Maitines con esta magnifica reedición entre las manos.
UN DULCE SABOR A MUERTE
Ellis Peters
Ediciones Pamiés, 2009.
Cometas en el cielo de Khaled Hosseini

¿Qué es un libro oscuro?
La vida es oscura. Los libros solo son tinta sobre papel. Una descripción de la vida. El legado de la imaginación. Un testimonio de la realidad, y la realidad de Afganistán está muy por encima del nivel que los seres humanos podemos soportar dentro de la cordura.
Lo que se describe en este libro es inadmisible.
Estoy sentado aquí, delante de una chimenea encendida, fuera llueve, he comido en abundancia y mi hija juega en la alfombra con sus amigos. Tengo una buena vida, no me falta de nada. ¿Salud?, estoy vivo. Es suficiente.
Eso mismo deben pensar varios millones de Afganos, estamos vivos, no pidamos más no sea que se joda el asunto. La diferencia es que a mi se me jodió el asunto y me diagnosticaron un cáncer pero aún así tengo años por delante y una buena vida para vivirlos, cuando se le jode a un afgano termina con un tiro en la nuca.
Un tiro disparado por un ingles en 1919, un ruso en 1978, un talibán en 1996 o un solado de la ínclita coalición en 2001. Una bala fabricada en nuestras fábricas occidentales por un trabajador de cuya aportación a la seguridad social vivo yo. Una parte del precio de esa bala paga mis vacaciones de pascua. Tiene guasa que sean precisamente esas.
Considero que “cometas en el cielo” es un buen libro que refleja una realidad insoportable, insostenible, que remuerde nuestras conciencias. O por lo menos debería.
¿Sangran los troncos de la chimenea o es mi imaginación?
No, no es mi imaginación, es mi conciencia.
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Por Víctor Romero Fernández
El periodista Carles Quílez gana el II Premio Crims de Tinta de novela negra

ROSS THOMAS AUTOR CANÍBAL Por José Ramón Gómez Cabezas

Esos misteriosos tejemanejes de copyrights y derechos editoriales probablemente sean los culpables de que en España no hayamos podido disfrutar de Ross Thomas como se merece un autor de su categoría, así que ante todo mi felicitación para Alea, el sello editorial que nos ha devuelto la ilusión a todos aquellos que buceábamos en las librerías de lance para encontrar tesoros ocultos de este autor anglosajón.
Veinticinco novelas en veintinueve años como escritor nos dejó Ross Thomas tras morir en 1995, periodista y estratega político, que cada cual lo interprete como quiera, es un auténtico desconocido para los aficionados recientes a la novela negra y de misterio.
En la mítica editorial Júcar pudimos disfrutar algunas de sus novelas como la maravillosa La oportunidad del chino, La madriguera o Los tontos del pueblo están de nuestro lado. Ahora después de casi 20 años de silencio editorial, se publica en España Guiso caníbal, en inglés Missionary stew, una novela que a pesar de no ser la mejor de Thomas es sin duda una magnifica oportunidad para disfrutar de un autor que raya a la altura de Le Carré, Eric Ambler o Ross McDonald, autores que en mas de una ocasión lo alabaron.
Su característico estilo hammetiano se ve reflejado una vez mas en este Guiso Caníbal, donde un periodista, como no, también escritor de viajes, Morgan Citron, finalista del Pulitzer y que pasó algo mas que hambre durante trece meses en una cárcel africana, se ve envuelto junto a Draper Haere, un recaudador de fondos políticos, en un turbio asesinato. Poco a poco con ese planteamiento narrativo tan peculiar en el que en un capitulo puedes troncharte de risa con los hilarantes diálogos para en el siguiente mover la cabeza de lado a lado ante la estupidez o locura de esos mismos personajes, vamos siendo espectadores privilegiados de una trama de varias niveles donde no pueden faltar traficantes, políticos, CIA y en este caso generales latinoamericanos de dudosísima reputación.
Sus protagonistas suelen ser los personajes secundarios de la vida real, aquellos que de alguna manera mueven los hilos del devenir mundial para bien o para mal, pero que no suelen dar la cara y permanecen parapetados detrás del escenario marcando el hilo del guión. Thomas consciente del laberíntico mundo de la política nos hace accesible todo esto con sus tramas inteligentes a la vez que con la ironía y el sarcasmo de algunos de sus diálogos nos hace leer entre líneas los mensajes escondidos del poder y la ambición.
Ross Thomas murió en 1995 pero afortunadamente para nosotros la mayor parte de sus novelas están aún inéditas en España con lo que es de agradecer nuevamente a la editorial Alea la magnifica idea de recuperar a este autor, esperemos seguir disfrutando de sus libros a partir de ahora.
GUISO CANÍBAL
Ross Thomas.
Alea, 2009.
III Premio L´H Confidencial 2009, El Baile ha terminado de Julián Ibáñez

El fin de semana pasado se entregaba en Barcelona la tercera edición del premio L´H Confidencial a un escritor de oficio y trayectoria envidiable, Julián Ibáñez, el escritor santanderino de nacimiento, pero toledano de adopción, obtenía otro de sus muchos reconocimientos, esta vez por “El baile ha terminado”, una novela intensa de fina narrativa y delicada estructura.
Los dos anteriores ganadores de este premio presentaban una trayectoria similar, tanto Joaquín Guerrero Cassasola como Raúl Argemí, prácticamente desconocidos en sus respectivos países, reivindicaban un lugar dentro del competitivo paisaje de la novela negra actual.
El caso de Julián Ibáñez es totalmente opuesto, no ha dejado de publicar desde que en 1980 saliese al mercado La Triple Dama, luego siguieron, La recompensa polaca, No des la espalda a la paloma, Mi nombre es Novoa y muchas otras, hasta que hace un par de años volviera a cautivarnos con su estilo incisivo en “Que siga el Baile”.
Ahora “El baile ha terminado” y aunque Julián Ibáñez deja de lado los ambientes sórdidos que tan bien describe, consigue elaborar una atmósfera desquiciante con un planteamiento aparentemente sencillo, el seguimiento de una muchacha por parte de un policía del Grupo de Localización de Fugitivos. En su deambular continuo, el rastreo de los movimientos de la muchacha llevará a nuestro protagonista en su afán persecutorio a cruzar media España, de Gijón a Alicante y de aquí hasta Bilbao.
Es en este paisaje industrial donde el escritor se desenvuelve a la perfección y saca a relucir todo su potencial narrativo construyendo una sólida historia sobre un paisaje de horizonte desconcertante con esos personajes predilectos del autor, aquellos que juegan siempre por encima de sus posibilidades y transpiran soledad.
Los ritmos trepidantes y requiebros inesperados al contrario que en otros títulos de este autor acechan mas allá de la mitad de la novela, pero para cuando hayamos llegado a este punto, la tensa calma que se ha ido creando página a página nos incitará con premeditación y alevosía a continuar avanzando en el relato hasta conocer cada uno de los motivos por los que Guardia Civil, Ertzainza y hasta la mismísima ETA están interesados en este asunto.
Diálogos directos, descripciones certeras, una trama envenenada y mucho oficio son algunos de los ases en la manga que esconde esta mas que interesante publicación.
EL BAILE HA TERMINADO
Julián Ibáñez
ROCA EDITORIAL, 2009.
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Por José Ramón Gómez
Entrevista a Mari Jungstedt

- Desde Maj Sjöwall y Per Wahlöö no había llegado a España tanta y tan buena novela sueca: Mankell, Fossum, Läckberg, Persson. ¿Cuáles son las señas de identidad con las que Mari Jungstedt y su inspector Knutas quieren seducir al lector español?
Para mí es la forma en la que la infancia nos afecta. Mis libros son muy psicológicos y tratan mucho de las relaciones entre personas, creo que esto es lo más importante. Por ejemplo lo que ocurre dentro de una familia es muy interesante y si yo fuera una mosca que estuviera posada en la pared de cualquier casa sería lo más atractivo porque en cada una de las familias ocurren cosas diferentes y hay distintas pautas de compartimientos. La infancia es fundamental para cada uno de nosotros y evidentemente es muy importante para el adulto cómo la infancia se ha desarrollado y qué es lo que ha ocurrido en esta. Si se han sufrido traumas o se han tenido experiencias desagradables, estas afectarán enormemente y creo que en este aspecto puedo aportar una visión muy interesante respecto a las relaciones familiares y a los dramas que se producen en una familia. Además sé que mis libros llegan a un público muy diferente y que entretienen; son fáciles de leer, tienen elementos dramáticos, son absorbentes y el lector llega a conocer la isla de Gotland que es un lugar muy especial y que no se conoce mucho.
- ¿Por qué en un momento determinado decide dejar atrás su brillante carrera periodística y publicar novela de misterio?
Yo siempre he querido escribir y cuando empecé a estudiar periodismo pensé que me dedicaría a escribir pero empecé inmediatamente después a trabajar en TV y radio. En TV trabajaba como comentarista de noticias, es decir que usaba siempre frases muy cortas y tenía que escribir mensajes telegráficos que tardaría 30 segundos en leer. Esto me frustraba un poco, de modo que permitirme el lujo de contar una historia me gustaba. Tenía un sueño de escribir algo más largo, pero también en la vida tenemos problemas de tiempo y mi vida era muy intensa después de la universidad porque conocí a mi marido en la facultad, tuvimos nuestro primer hijo entre el 1º y 2º año de carrera y decidimos continuar estudiando con mi bebé, también porque yo ya tenía 29 y trabajaba un poco en TV y todo el mundo sabe que es difícil conseguir un puesto como periodista. Así que nos dijimos que si el bebé estaba tranquilo y podíamos compartir las tareas podía ser fácil conciliar nuestra vida personal con el estudio y efectivamente todo funcionó bien. Cuando el bebé cumplió cuatro meses volví a quedarme embarazada y yo seguía estudiando periodismo, y durante el verano conseguí un trabajo como comentarista radiofónica, o sea que trabajé hasta que di a luz a mi segundo hijo. Conseguimos comprarnos una casa de 50 m ² a las afueras de Estocolmo y mi marido que había trabajado como carpintero consiguió ampliarla. En fin, tuvimos mucho trabajo con la casa, los niños y con nuestros trabajos y yo no tenía tiempo para escribir. Una vez que los niños empezaron a ir al colegio, la casa estuvo completa, decidí aprovechar y empezar a escribir algo más largo.
- Usted he elegido como escenario de sus novelas una idílica isla del Báltico donde pasa sus vacaciones. Muchos de sus compatriotas también eligen la costa mediterránea para pasar algún tiempo ¿cree que este sería un buen escenario para una novela policial?
Sí, por supuesto porque la cosa más importante en una novela es la historia y una vez que el escritor la tiene, puede situarla en diversos entornos o contextos y en función de cómo recibe inspiración de diversos ambientes. Por ejemplo en España, la zona del Teide me parece muy interesante.
- ¿Qué conoce y si es así qué le parece la novela negra española y mediterránea? ¿Es tan diferente de la novela de los países del norte de Europa?
Realmente en Suecia no conocemos muchos escritores de novela negra del mediterráneo. Lo siento mucho pero casi no llegan escritores de detectives del mediterráneo.
- En su novela Nadie lo ha visto nos narra una tirante relación entre los medios de comunicación y la policía. Esa relación ¿Es tan tensa en la realidad como parece o es simplemente tensión narrativa?
Está muy relacionado con lo que ocurre en la vida real, con el periodista Johan Berg yo pretendía utilizar mis diez años de experiencia.Para el libro una de las cuestiones más importantes es el tema de la ética y cuando yo trabajaba como periodista este era uno de los problemas más difíciles. Creo pues que la relación entre el policía y el periodista es muy interesante, ambos dependen el uno del otro pero al mismo tiempo tienen conflictos y además cada uno de ellos aborda el asesinato desde un ángulo diferente.
- A parte del inspector Anders Knutas, en la novela aparecen un par de personajes muy prometedores, uno de ellos es la inspectora Karin Jacobson y otro es el periodista Johan Berg. Nos puede adelantar como irán evolucionando estos personajes dentro d las siguientes novelas de la saga publicadas ya en su país.
Empezamos con Johan Berg: su vida cambiará mucho. En el primer libro es soltero, vive en Estocolmo, sale con sus amigos, tiene distintas novias y su vida no tiene complicaciones. En este libro, sin embargo, también conoce a Emma, la entrevista porque es la mejor amiga de la primera víctima y se enamora de ella, así como ella se enamora de él. Esto complica mucho las cosas porque ella está casada y tiene dos niños pequeños y el lector podrá seguir la historia de amor a lo largo del resto de los libros de la serie porque continúa. Por ejemplo, ahora acabo de escribir mi séptimo libro y la historia de amor entre los dos sigue desarrollándose y muchas cosas ocurren. Johan evoluciona muchísimo y su vida cambia totalmente. El personaje de Karin por otro lado, me gusta mucho porque en el primer libro es muy misteriosa, es muy buena amiga de Knutas y le cuenta sus problemas pero ella no revela nada de su vida privada a nadie, sin embargo, en los siguientes el lector puede ver cómo evoluciona Karin y cómo desvelará su gran secreto, un trauma que permitirá entender muchas cosas.
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Por José Ramón Gómez
Número 4 de .38, Revista digital de La Balacera

Empezamos con un artículo sobre el género negro en Alemania firmado por Rosa Ribas. seguimos con dos relatos inéditos, especialmente escritos para la revista, del argentino Guillermo Orsi. Y en el ya tradicional interrogatorio, Ken Bruen se somete a las preguntas de varios colaboradores y lectores habituales.
Varias reseñas de algunas novedades que no debes perderte, lo último que puedes encontrar en la sección criminal de tu librería de confianza, el cine en DVD, nuestras perlas y chivatazos, el Matarratos y Matarratas que pone a prueba tus conocimientos... y una nueva sección musical que esperamos sea de tu agrado: Para mi churri, que me estará escuchando desde el talego.
Y, por si fuera poco, cerramos el número con un artículo de David G. Panadero sobre una incursión que hizo en nuestro género el que está considerado como peor director de cine de la historia.
Ya sabes, un golpe de ratón y todo esto será tuyo para siempre jamás.
La Banda del .38
Adiós, Princesa de Juan Madrid

A pesar de que Juan Madrid comentase en el pasado Getafe Negro que el Madrid de los años ochenta era un poblacho manchego, se hace imprescindible leer su obra para conocer a fondo no sólo las entretelas de la gran capital en un momento político básico, si no la novela negra urbana que de alguna manera se intentó abrir camino después del inefable periodo de subterfugios y censura.
Las criticas que años después se le hicieron a estos autores al adherirse sin demasiado fundamento al modelo marlowniano, con el paso de los años han perdido todo su crédito, Juan Madrid, junto a Andréu Martín, Francisco González Ledesma y alguno mas, forma parte de esa generación de autores, casi incunables que no se volverán repetir jamás porque todos los que vengamos después, por una parte tendremos el camino allanado y por otra no podremos apartar de nuestro subconsciente colectivo a Toni Romano, Méndez o cualquier otro de los muchos personajes que nos hicieron amar este género.
Después de algunos años en silencio editorial, Juan Madrid publicó el pasado año “Pájaro en mano” una novela donde el camuflaje monetario tomaba las riendas de una trama con doble fondo, ambientada en el que parecía ser hasta hace bien poco el paraíso de la corrupción.
Sin ser mala esta novela tenía dos grandes defectos para los seguidores acérrimos del autor malagueño, no estaba ambientada en Madrid y su protagonista no era el exboxeador y expolicia Antonio Carpintero, mas conocido como Toni Romano. Por estas circunstancias quizás, Juan Madrid decidió recuperar a uno de sus personajes más emblemáticos y presentárnoslo al cabo de los años, hacer un análisis retrospectivo y hasta cierto punto cínico de su personaje y su ciudad, incluso a modo de autocrítica del 98, le pega un repaso considerable a su alter ego literario.
“Adiós princesa” puede parecer una novela engañosa por su contraportada, pero háganme caso no se dejen influir por el marketing, en las páginas de esta novela se esconden infinitas historias poderosas que Juan Madrid cual Robert Doisneau capta magníficamente con su lente narrativa.
La relación entre la periodista y presentadora de telediarios Lidia Ripoll y las altas esferas de la corona española, no debe cegarnos a la hora de captar los infinitos mensajes que el autor nos va dejando en cada uno de los capítulos de esta novela. El perfil humano del resto de relaciones entre personajes viene marcado por el distanciamiento disfrazado de amargura que los años han impuesto a Antonio Carpintero versus Juan Delforo versus Juan Madrid.
La trama resulta tremendamente elaborada y puede parecer incluso enrevesada para el aparentemente sencillo mensaje que Juan Madrid ha ido dejando en cada uno de sus capítulos como clave detectivesca que el avezado lector debe ir descubriendo en cada una de sus páginas.
ADIOS PRINCESA
Juan Madrid
EDICIONES B, 2008
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Por José Ramón Gómez
Jornadas Novela y Cine Negro en Europa, León 15-17 Abril (1)

Jornadas Novela y Cine Negro en Europa, León 15-17 Abril (2)

Entrega del III Premio L´H Confidencial a Julián Ibáñez

ENTREGA DEL PREMIO L'H CONFIDENCIAL 2009
A
JULIÁN IBÁÑEZ
POR
EL BAILE HA TERMINADO
sábado, 28 de marzo a las 19 h. en la Biblioteca la Bòbila
espectáculo con Agnès Padrós (bailarina de claqué) y Joan Massotkleiner (actor)
al finalizar se servirá un dry martini
Biblioteca la Bòbila
Pl. de la Bòbila, 1
08906 L'Hospitalet
Metro L5 Can Vidalet | Trambaix: T1, T2, T3 Ca n'Oliveres
Entrevista en Códex 10 con Eduard Pascual

- Alejandro Gallo, Antonio Gómez Montejano, José María Deira. ¿ Les dan talleres de escritura en la academia de policía, es por la elaboración continua de informes o pura necesidad interna de liberar tensiones lo que les empuja a escribir a todos ustedes?
Ja, ja, ja, la verdad es que no. Escribir incorpora un tópico frecuente entre los que nos dedicamos a ello: lo hemos hecho toda la vida. La ventaja de la práctica diaria entre informes y atestados policiales ofrece una sabia difícil de encontrar en otros tipos de empleo, pero la tarea de escribir sigue siendo una carga a la que, en general, el policía debe adaptarse en su trabajo diario.
- Los relatos de Codex 10 respiran sensibilidad por cada una de sus letras frente a una realidad que finalmente se impone con sus propias armas.
¿Qué es lo que ha primado a la hora de escribir cada una de las historias que nos relata en su libro?
Huir de los clásicos casos en los que el detective, o policía de turno, son la única posibilidad de resolución mediante técnicas científicas modernísimas que crean un protagonista hedónico pero muy alejado de la mundana rutina policial diaria y real de una comisaría de policía cualquiera. En esa realidad social que nos envuelve, los héroes visten como tú y como yo, tienen un coeficiente intelectual dentro de la media y no son modelos de revista. El objetivo ha sido desde el primer momento crear personajes imaginarios muy parecidos a los reales en cualquier comisaría de policía de cualquier cuerpo policial del país. Es decir acercar al lector al policía de carne y hueso.
¿Qué tanto por ciento tienen de realidad y cuanto de ficción?
Todos los capítulos están inspirados en casos reales que se pueden husmear en Internet, porque todos ellos fueron capturados por los rotativos de todo el país cuando fueron noticia.
- He visto al final del libro en el capítulo dedicado a los agradecimientos la mención de varios escritores de género negro ya consagrados. ¿Al ser autor novel le ha resultado especialmente difícil el poder publicar?
Gracias por esta pregunta, porque con ella me brindas la posibilidad de estrecharme en un abrazo agradecido con Andreu Martín, José Carlos Somoza, Rubén García, Tura Soler, Rosa Montero, Amir Valle, José Luis Muñoz y Raúl Argemí. Todos ellos, junto al librero más negrocriminal de Barcelona, Paco Camarasa, son los verdaderos padres de este volumen. Estoy convencido que por encima de mis galardones literarios, del que cabe destacar el premio Mario Vargas Llosa de Relato en 2008, los comentarios literarios y coloquiales de estos autores han sido los verdaderos buques insignia de Códex 10. Publicar es muy difícil en este país, pero yo no puedo decir que me haya resultado más que muy laborioso. Por ello puedo asegurar que, con una buena obra bajo el brazo y con un buen trabajo previo por parte del autor, que es quién mejor puede y debe vender su obra, la publicación está asegurada a más corto plazo que aquel que cree tener una gran novela en la primera escritura y espera que los editores se la quiten de las manos sin más que dedicarse a enviarla una y otra vez a todos ellos.
- Figueres no es Barcelona, ¿El delito tiene diferente acento según su localización? ¿Qué tiene de especial esta ciudad?
Rotundamente sí. El sustrato delictivo depende mucho de los recursos de la ciudad o la comarca en la que este tenga su incidencia. Difícilmente las bandas de rumanos o albano kosovares asaltaran empresas por medio del butrón si no existen polígonos industriales que sirvan de caldo de cultivo para este delito. De igual modo sucede con las agresiones sexuales, que son mucho más habituales en zonas de costa y en grandes ciudades que en zonas rurales. Figueres disfruta de una conexión directa e inmediata entre cualquier punto de Catalunya y el resto de Europa. Dispone de una población flotante de carácter estable, muy por encima de la media. Está a escasos kilómetros de las mejores playas y zonas turísticas de la costa brava y aglutina un mercado constante de todo tipo de mercancías, además de ser capital de cultura por los muchos artistas que han crecido y/o vivido en ella. Por todos estos motivos, la comarca del Alt Empordà, de la que Figueres es capital, resulta un enclave idóneo para la proliferación de todos los tipos delictivos que se recogen en el Código Penal, y un asentamiento inmejorable de grupos delincuenciales más o menos organizados.
- El perfil psicológico de los personajes está muy logrado en Codex 10, pero de todos ellos destaca Flores por su particular forma de pensar y actuar. ¿Tiene este personaje tan completo algún hueco en sus proyectos futuros?
Flores se ha venido a vivir conmigo, me despierta a cualquier hora de la noche con alguna de sus ocurrentes frases que debo escribir para no olvidarlas al despertar. Come conmigo y interactúa en cada uno de los actos en los que participo estos días. Flores será, por mérito propio, el personaje que ejerza de catalizador en el protagonismo disuelto entre diversos personajes de una misma unidad policial, ya que pretendo continuar en el mismo subgénero en el que me he inmiscuido con Códex 10; esto es, el police procedural. Sin embargo, cabe destacar que tanto la próxima novela, que ya está terminada y en fase de revisión, como en una siguiente a esta, la ficción 100% será el terreno en el que se moverán los investigadores. En la próxima novela, que aún carece de título, un asesino pondrá en jaque a todo el cuerpo de Mossos d’Esquadra, en una investigación tan humana como vertiginosa, con final sorprendente.
- Codex 10 ha tenido un alumbramiento muy seguido a través de la nuevas tecnologías, tiene blog propio, un hueco en Facebook ¿De qué manera le pueden ayudan a un escritor todos estos mecanismos?
En mi caso, Internet ha ejercido de lanzadera y laboratorio de pruebas de marketing que ha supuesto un éxito absoluto de público interesado en leer la novela mucho antes de que esta llegase a la mesa de los editores. Ha llevado un enorme trabajo de comunicación constante y de promoción en diversos medios para que los futuros posibles lectores se acercasen hasta un proyecto del que en su momento se desconocía si dispondría de un reflejo real y físico. Estoy muy orgulloso del resultado, en septiembre de 2008 miles de visitantes de http://www.facebook.com/l.php?u=http://codex10.blogspot.com%2F esperaban pacientemente el momento en el que les anunciara que una editorial había comprado los derechos. El estrés fue tal que dudo mucho que vuelva a practicar esa promoción.
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Por José Ramón Gómez
Semana Negra 2009

10 AL 19 DE JULIO
EMPIEZA A PREPARARTE, QUE NOSOTROS YA EMPEZAMOS
Muerte en Estambul de Petros Márkaris

Si los agentes de Lonely-Planet hicieran bien su trabajo el último libro protagonizado por Kostas Jaritos y su inefable Adriani se lo compraríamos a ellos y no a Tusquets.
Por que las guías suelen ser difíciles de leer de un tirón. Uno busca aquí y allá lo que necesita para hacerse una visión general y luego selecciona, más por lo que le “han dicho” que por lo que pone en la guía, los sitios que quiere visitar. Normalmente terminamos visitando lo que recordó de su viaje alguno de nuestros amigos o familiares, y lo que recuerdan no suele estar concordar con lo realmente interesante si no con lo que les llama la atención.
Por eso digo que este libro es la mejor guía de Estambul, en el recorremos la ciudad, sus barrios, sus templos, el bazar conocemos sus diferentes comidas y recibimos el puntito justo de historia para saber lo que estamos mirando.
“../ Para llegar aquí hemos recorrido una calle atestada de puestos donde fríen mejillones, luego hemos seguido recto por otra calle también atestada de establecimientos de mejillones aunque esta vez rellenos, y un poco más abajo empezaron a acariciar nuestro olfato olores a especias, a embutidos, a albóndigas picantes y mújoles, , que colgaban en las tiendas de alimentos como cuelgan las uvas de la parra. No sé que recordaré más cuando volvamos a Atenas: Santa Sofría, el Bósforo o los olores de Estambul ../”
Perdonad un momento pero yo tengo que ir a comer algo...
Y para guiarnos una intriga simple, una de las que le gustan al maestro Márkaris. ¿Se pueden escribir 240 páginas sobre una ciudad con la ayuda de una trama evidente desde el primer momento y un mar de relaciones humanas y que resulte interesante, ameno... ? Sin pistolas, sin masacres … asesinatos sin aspavientos. Pues si, el maestro Márkaris lo hace una y otra vez pero esta novela es la perfección de la simplicidad.
Hace años otro maestro, en otra de mis venas artísticas, miró una de mis obras, que yo le enseñaba sonriente a la espera de un merecido, digo yo, elogio, y acompañó una sonora colleja del siguiente comentario “keep it simple stupid”: mantenlo simple estúpido.
Se trata de una novela sencilla, simple, que te atrapa en pequeños detalles, de la ciudad, de la intriga, de las relaciones humanas.
Creo que a Márkaris le importa un pimiento la intriga, le veo más cercano a Marvin Harris y su “Antropología cultural” que a Henning Mankel, por mucho que la trayectoria de Mankel en los últimos tiempos tienda a las maneras de Márkaris y los mas “sociales” del género.
“../ Para mi gran alivio, la señora Murátoglu sigue charlando con Adriani, quien, como fiel súbdita de la televisión,adora las historias, especialmente las más tristes. Yo, por el contrario, detesto visceralmente las glorias pasadas que se cuentan con dolor. Recorro con la mirada la mesas alienadas a lo largo de la calle. Están todas llenas, los comensales beben y conversan aunque produciendo la mitad del ruido que en cualquier taberna ateniense, donde generalmente no te enteras de lo que dice tu acompañante.
Aquí todos conversan en tono moderado; tanto es así que cuando suena mi móvil, lo oigo. Lo saco del bolsillo y, por enésima vez, compruebo que me he equivocado, no es el mío, cosa que me ocurre sin falta un par de veces al día. Tengo la impresión de que suena y lo saco del bolsillo, sólo para descubrir que me equivocaba. Soy consciente de que vivo con la esperanza de recibir una llamada de Katerina, pero cada vez me quedo frustrado. Desde que llegamos aquí, no ha habido ningún contacto, ni nosotros la llamamos, ni ella nos llama a nosotros. La última vez que hablamos fue cuando le comunicamos que veníamos aquí de viaje, la víspera misma de nuestra partida. La idea de decírselo en el último momento fue de Adriani que cuando enfila el camino de la amargura no lo abandona ni aunque le llegue el agua al cuello. Quería de Katerína se diera cuenta de que nos marchábamos para olvidar. ../”
No puedo evitarlo, cuando leo las entretelas de la triangular relación entre Jaritos, Adriani y Katerina entiendo mejor el mundo que rodea. Por que “el mundo que me rodea” no son un montón de políticos corruptos, empresarios empeñados en hacerse de oro, nuevas tecnologías, coches eléctricos, asesinos en serie, periodistas famosos e inquebrantables … no, el mundo que me rodea es el de mis vecinos, Pepe el cura del barrio y Fina su hermana, las dos parejas de jubilados del piso de encima y la flower power de mi cuñada y el bendito de Damián en el piso de debajo. Y obra tras obra Márkaris me enseña a entender esos retazos de conversación que captas en el mercado, en el ascensor... lees sus libros, crees que te olvidas de ellos y terminas sonriendo, cuando no partiéndote de risa tu solo, al escuchar una conversación a tu lado.
Mi mujer no es una lectora asidua de novela, aún así cometí la torpeza de pasarle el libro para que leyera unos párrafos del principio mientras esperábamos en la consulta del oncólogo. El resultado es que me tiré la siguiente media hora mirando las musarañas mientras ella devoraba el libro.
Total, un asesino/a al que jamas le hubieran acertado un perfil en Quantico, un método archiconocido en los países costeros del mediterráneo desde Lucrecia Borjia hasta nuestros tiempos. Una trama y un libro real como la vida misma. Sin aspavientos. Verde pistacho. Y un final dulcecito... ¡mierda se me escapó!
El maestro escribe como hablan los viejos, rellenando historias simples con cosas importantes. Como me hubiera contado mi abuelo sus historias ... si lo hubiera conocido.
Seguro.
......
Por Víctor Romero Fernández
El Rostro de la Muerte de Cody McFadyen

Acabo de terminar el segundo libro de este autor aunque todo lo que diga a continuación puede extenderse al primero.
Se pueden decir muchas cosas del Sr. McFadyen pero lo que me asalta, y me ha asaltado durante la mayor parte de la lectura de sus dos libros, es que es un jodido hijo de puta. Un psicópata en potencia, la evolución mas perfecta del Marques de Sade.
Supongamos que tomamos a alguien con talento para escribir y lo criamos con la filosofía del marqués para después obligarle a desentrañar las técnicas descriptivas de Hitchcock (imprescindible:
Hitchcock-Truffaut) tal vez con un doctorado añadido en Poe y Lovecraft, más 40 años en un cuerpo de policía dedicado a perseguir a los asesinos más violentos y le obligáramos a escribir sus memorias una vez jubilado, podríamos acercarnos a lo que se cuece en la cabeza del Sr. McFadyen.
A lo largo de sus dos libros he sentido varias veces la necesidad de dejar de leer. Por miedo, por angustia, angustia vital, incontenible. No se trata de descripciones gore, no se trata de terror psicológico, se trata de la realidad en versión ?steak tartar? el Borroughs, Fante del la literatura sobre asesinos en serie.
Quizás ?El arte más intimo? de Poppy Z Brite (titulo original:
Exquisite corpse), Reservoir Books, 1998) podría acercarse, pero en ningún momento sentí la necesidad de dejar este libro. Nunca llegó a angustiarme, seguramente por que describe una realidad más alejada de la mía que la descrita por McFadyen, empeñado en sembrar el desasosiego entre padres de familia confiados en la seguridad que la civilización occidental parece proveernos.
Me gustaría comprobar si estoy en lo cierto, si determinados libros nos afectan más según lo cercana que nos sea la situación planteada o si McFadyen es en realidad un psicopatía controlado.
Quiero decir que pienso que todos somos capaces de asesinar a alguien, es un problema de encontrarse en las circunstancias adecuadas, y por eso somos capaces de describir / escribir sobre ello. Asesinatos más o menos fríos pero casi siempre dentro de un entorno controlado, a pistola, guardando las distancias o a cuchillo por la espalda o situaciones similares en las que nuestro subconsciente piensa que podríamos desenvolvernos con posibilidades de éxito. Pero ¿se pueden escribir escenas como las de estos dos libros y luego sentarse a cenar tranquilamente con la familia?.
Tengo mis dudas.
Algo así opinaba el 7 de enero de 2008 Spooky en su blog ?La linterna mágica? sobre la mencionada Poppy Z.
?../El retrato es tan preciso que uno llega a plantearse si Brite ha tenido alguna vez perversas fantasías en algún periodo de su vida.
Pues todo crimen empieza por fantasear con ello. En todo caso, gracias a dios que le ha dado por escribirlas..?
Definición RAE ?Psicopatía: Anomalía psíquica por obra de la cual, a pesar de la integridad de las funciones perceptivas y mentales, se halla patológicamente alterada la conducta social del individuo que la padece.? ¿es necesario padecer una psicopatía para ?ponerse en situación? y escribir según que cosas? Ya me gustaría saber la respuesta.
Entrando en materia, Cody McFadyen (ahora incluyo el nombre por que toca la de arena no sea que me ponga un pleito) domina dos estrategias muy eficaces. La primera es aquella derivada del dicho ?en cocina el mejor condimento es el hambre? y la segunda el dominio del dolor como camino al placer. McFadyen nos coloca en situaciones límite para, a continuación, dejar perlas, filosóficas, del estilo de:
?../ - No, no, no. Nada de culparse, nada de avergonzarse. Demos examinar nuestros fallos, aceptarlos y modificaros. Eso se llama responsabilidad, y es más provechoso que machacarte a ti misma. La responsabilidad es activa, hace que las cosas mejoren. La culpa sólo hace que te sientas mal ..? pag 377.
Algo así como pasarte una pluma por la espalda después de restregártela con ortigas.
McFadyen maneja los personajes con soltura consiguiendo que pases de ver al asesino como algo no humano a justificar sus actos más abyectos. Y lo que es peor, consigue que te des cuenta de que solo es un libro, si, literatura de género.... pero podría pasarte a ti.
Solo os diré una cosa: suelo bajar al parque con mi niña y un libro ? bueno... solía, hace días que no puedo quitarle la vista de encima.
Enlaces: web del autor: http://www.codymcfadyen.com/content/index.php Libros: El hombre sombra: Título original: The Darker Side Editorial: Umbriel El rostro de la muerte: Título original: Face of Death Editorial: Umbriel Sin traducción. Título original: Shadow Man Editorial: sin editar en castellano. .... Por Víctor Romero Fernández
Una fugaz conversación con Luis Adrián Betancourt por Lorenzo Lunar

Entre las novedades editoriales de esta Feria del Libro uno de los títulos que más expectativas ha creado en los lectores es Batista, últimos días en el poder, obra a cuatro manos entre Luis Adrián Betancourt y José Luis Padrón publicada por Ediciones Unión.
“Este es un relato testimonial que rememora los últimos días del tirano en el poder y las acciones que culminaron con el triunfo de la revolución cubana”, me explica Luis Adrián, durante un fugaz encuentro que sostuvimos en el recinto ferial de La Cabaña. “Ahí está todo el mes de diciembre de 1958 y el primer día de 1959. Santa Clara aparece con todo su tributo de lucha y me hubiera gustado mucho profundizar más en su episodio decisivo”, amplía.
La última obra de Luis Adrián Betancourt que encontré en librerías antes de esta novedad fue Un topo en el buró de investigaciones, también del género testimonial.
- ¿Sientes alguna predilección especial por el testimonio como género? –le pregunto en medio del tumulto sabatino.
- Cuando escribo, no pienso en los géneros, no quiero tener esa limitación –responde sudoroso mientras buscamos un lugar tranquilo para nuestra breve conversación-. El encasillamiento en géneros se lo dejo a los especialistas. Lo mío es escribir y a veces ni sé por qué lo hago, supongo que por instinto. Un topo en el buró de investigaciones lo escribí por el simple hecho de compartir una historia que me contaron. Lo de Batista es diferente. Nació de un trabajo periodístico que se fue complicando. En eso también estaba José Luis Padrón, nos aliamos, y terminamos escribiendo este libro que nos llevó más de diez años, la mitad de los que dice Gardel que no son nada. Tengo sin publicar otro libro testimonial, sobre los planes de atentados contra el Comandante en Jefe, y este año pienso terminar un libro sobre La Coubre que llevo pastoreando hace 49 años y ya no da más.
-¿También testimonio este último?
-Creo que sí.
-Sin embargo…
-Claro, tú lo sabes mejor que nadie –sonríe, quizás porque encontramos un recodo entre las murallas, a pleno sol, pero al menos sin recibir empellones de los paseantes-. No creo que me vaya a alejar definitivamente de la ficción. De hecho tengo varias novelas a medio camino y otras esperando la ocasión y el tiempo disponible. Y no he dejado de escribir cuentos policiacos. Me gustaría muchísimo escribir un tema santaclareño, pero mi distanciamiento de aquella realidad por tantos años tal vez me lo impida. Un buen amigo me dijo hace poco: ¨Ya tu Vigía no es tu Vigía, ya mi Condado no es mi Condado, nada se parece a nada¨.
Sí, Luis Adrián Betancourt es un villaclareño ausente. Nació en Placetas y vivió buena parte de su vida en Santa Clara, en el barrio La Vigía, hasta que se trasladó a La Habana donde ha desarrollado su obra literaria.
-Pero sabes que Santa Clara te espera.
-Sí, a mi Santa Clara querida debo ir pronto para firmar el contrato de publicación de mi novela Soldado sin guerra, próxima a salir por Ediciones Capiro. Luego me gustaría volver para su presentación, ojalá pueda ser en la próxima feria del libro.
- Y esta novela, ¿es policial?
- No exactamente. Se trata de un drama histórico. Es la aventura de un hombre durante los primeros años de la revolución. Años de indecisiones y definiciones al mismo tiempo para muchas personas. Una novela que tiene su clímax durante los días de la batalla de Playa Girón.
-¿Y el policiaco?
-Bueno, una de las novelas que te comenté tengo esperando la ocasión, es un thriller de lo que pasó dentro del Gran Hotel, hoy Hotel Santa Clara Libre, a finales de diciembre de 1958, cuando los francotiradores batistianos tomaron el lugar creyendo que sería una posición privilegiada en la batalla de Santa Clara y se convirtió en una trampa. Todo lo que vivieron los que estaban alojados en el hotel, los empleados, esos batistianos, los rebeldes que asaltaron la posición, en fin, una gran historia que contar.
-Y una gran investigación histórica.
-Sí, por eso ando buscando ayuda. Si te enteras de alguien que pudiera ayudarme a encontrar testigos o participantes podrías darles mi dirección electrónica, o mi teléfono. Me sentiría muy feliz de que Santa Clara colaborara conmigo en este homenaje a Santa Clara.
El sol nos arde en las cabezas. Miramos nuestros relojes, los dos al mismo tiempo. En la Feria de La Habana los encuentros son fugaces. Nos estrechamos las manos.
-Nos vemos en Santa Clara –le digo.
-En los portales de la biblioteca “Martí” –me asegura.
Y ambos nos perdemos en el tumulto.
LA TRILOGÍA QUE VINO DEL FRIO II (Otro tiempo, otra vida)

Leif G. Persson es un tipo tremendamente particular, no sólo como persona sino tambien como escritor. El declive del estado del bienestar es su segunda trilogía, la primera la escribió hace mas de veinte años y actualmente está preparando su tercera trilogía. Curioso ¿no?
El segundo volumen de la publicada por Alea es Otro tiempo, otra vida y si en Entre la promesa del verano y el frio invierno se nos planteaba una trama político-policial, en esta novela con su narrativa estilizada vuelve a dar una vuelta de tuerca a los planteamientos que ya nos hiciera con anterioridad. Persson es un prestigioso criminalista por aquellos lares y eso se nota en su obra, detalla a la perfección todo el proceso policial sin llegar a extenuar al lector.
Este segundo libro comienza con la ocupación en Estocolmo de la embajada federal alemana el 24 de Abril de 1975, llevada a cabo por un grupo terrorista. Unos pocos capítulos mas tarde, Persson nos traslada temporalmente casi quince años después para relatarnos el asesinato de Kjell Gorän Ericksson. El avezado lector no olvidará esta apertura de libro, pero no será hasta muy avanzada la trama cuando podremos ir uniendo los datos que el autor nos va desvelando de forma magistral a lo largo de las casi quinientas páginas del libro para unir ambos hechos.
Por la novela irán desarrollando su trabajo metódico, casi de forma coral, algunos de los inspectores y policías que ya conociéramos en la primera parte de esta trilogía, el perspicaz Jarnebring, el insoportable Bäckström, incluso un tal Persson. Como buen maestro el autor irá introduciendo en esta segunda parte personajes tan atractivos como la detective Anna Holt, joven, brilante y madre de un niño pequeño.
Para los que aún no hayan leido a ese autor sueco decirles que al menos en estas novelas no van a encontrar detalles de una climatología totalmente adversa, ni inspectores deprimidos dándole vueltas y vueltas al epicentro de su agonía. En cambio es fácil que encuentren una narrativa directa, perfecta en cuanto a los diálogos, detallada en la descripción de los procesos y sorprendente en su composición total.
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OTRO TIEMPO OTRA VIDA
Leif G. Persson
ALEA 2008.
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Por José Ramón Gómez
La idea es seguir por Lorenzo Lunar

(Entrevista a Álvaro Castillo Granada en el X aniversario de San Librario)
Hace diez años yo era librero. Tenía una pequeña “librería” de raros y de uso que por un tiempo estuvo anclada en la puerta de la Casa del Joven Creador de Santa Clara. Un sábado llegó un comprador, tenía acento de alguna parte de Suramérica. Era un joven de pelo escaso y llevaba más de una decena de pulsos en la muñeca. Compró algunos libros y me trató de colega.
Un par de años después, en una lista de opinión sobre novela policial, conocí “virtualmente” a un colombiano con nombre español castizo y que junto al catalán Paco Camarasa y yo completaba la triada de libreros del foro.
Cuando Álvaro Castillo Granada volvió a Cuba a fines de ese año, creo que era el 2003, vino a visitarnos a Santa Clara. Aquella noche, entre buches de “tinto”, así le llaman al buen café los colombianos, y tragos de ron, recordamos aquel primer encuentro casual, en mi “librería” del boulevard de Santa Clara.
Desde que tengo memoria siempre quise ser librero. Las librerías eran para mí una especie de paraíso donde podía hacer realidad mis sueños de explorador: podía encontrar cualquier cosa. Además de ser, también, el refugio ideal para un niño desbordado de timidez. Pensaba que si me gustaban tanto los libros y me encantaba leer podía dedicarme a venderlos. Esa fue la primera idea. Empecé a trabajar en la librería “Enviado Especial Libros”, de Bogotá, el 30 de noviembre de 1988. Iba a ser solo por la temporada navideña. Ya llevo veinte años en el oficio... Al comienzo mi timidez e inexperiencia no me permitían prestar un buen servicio (esto es lo que es un librero: tiene la misión de acercar los libros a los lectores. Propiciar el encuentro). Poco a poco fui aprendiendo y transformándome en el librero que quería ser. El que jamás había encontrado. Descubrí mi misión. En esa librería estuve 7 años. Después 3 en “Norma Ramos Libros” hasta que, en 1998, después de quedar desempleado, con tres amigos creamos “San Librario Libros”, una librería de libros usados.
Aquella era la sexta, o séptima visita de Álvaro a Cuba. Él prefiere no contarlas. Es que la relación de Álvaro con esta isla es de esos amores que no necesitan contar aniversarios ni recordar fechas. Él prefiere medir su amor por Cuba por la cantidad de amigos que acumula acá: Betania, Miguelito, Rolando, Roberto, Adelaida, Yannis, Daily, Yalidis, Rubén, Pito, Johanna…
Las primeras razones que me acercaron a Cuba fueron políticas. Siempre he sido un hombre de izquierda. Desde niño Cuba se mostraba como un ideal y ejemplo a seguir, admirar y apoyar. Primero leí sobre su historia. La presencia del Che ha sido constante en mi vida desde entonces. Poco a poco me fui acercando a su literatura y descubrí un océano inmenso. Pude venir por primera vez en abril de 1995. Desde ese momento me enamoré de su pueblo, de su gente. He encontrado aquí amigos y amigas entrañables que se han transformado en mi familia. En Cuba me siento en mi casa. Su literatura, además, es una de las más ricas, variadas y fuertes del mundo. Estoy leyendo y estudiando todo el tiempo sobre Cuba. Intentando entender, comprender. Esta isla, su gente, mis hermanos, se ha convertido en mi segunda patria. Desde entonces no he dejado de venir por lo menos una vez al año. Ya perdí la cuenta del número de viajes. Sé que son más de veinte.
Cuando se conversa con Álvaro es imposible dejar de hablar de libros. Álvaro es un librero inconforme. No solo los vende, también los atesora y colecciona. Edita y publica. En la actualidad San Librario es algo más que una librería de usados, es también un llamativo proyecto editorial.
Todo nació de las ganas de homenajear a mi amigo y socio de la librería, Camilo Delgado. Él había escrito un libro de poemas (Mis amigos) en los años ochenta que permanecía inédito. Yo lo había leído. Un día otro amigo, Alfredo Angulo, me mostró un "librito" que había hecho para rendirle homenaje a sus amigos de la universidad. Inmediatamente sonreí: esa era la manera de homenajear a Camilo. Hicimos una edición de 50 ejemplares. El día que se lo entregamos estaba con nosotros el poeta Álvaro Rodríguez Torres. Su primer libro, Recordándole a Carroll, no había sido reeditado desde 1981. Lo miré y le propuse hacerlo. Me dijo inmediatamente que sí. Eso fue en el 2003. Desde entonces ya hemos publicado 28 libros. Las librerías de libros usados, para mí, son un espacio de amistad, libertad y posibilidad. Del mismo modo una editorial ajena a los circuitos del mercado. Hemos publicado, hasta el momento, poesía, cuento y una noveleta. De colombianos el proyecto se fue ampliando a autores cubanos (y una española). Tenemos varias colecciones: “Sin carátula” (colombianos), “Sin ausencia” (extranjeros), “Sin cuento” (cuentistas) y una serie especial de otro formato llamada “Sin otros”.
Cuando estábamos en la creación de la librería nos pusimos a la búsqueda de un nombre. Por esos días yo había visto una película del finlandés Aki Kaurismaki que me encantó: Nubes pasajeras. Un grupo de ex-empleados de un restaurante deciden abrir el suyo. Lo llaman “Trabajo”. Así yo quería ponerle a la librería. Por suerte no me hicieron caso. Ya no recuerdo quién fue el que llevó el nombre (no fui yo). Fue aprobado por unanimidad. San Librario, el santo de los libros, un santo laico que no está en el santoral.
Más de un autor cubano ha publicado en la serie “Sin Ausencia”. Primero fueron textos de poesía. En estos momentos la narrativa breve también se incorpora al catálogo de la exquisita editorial.
Hasta el momento hemos publicado: ¿Y Fernández? y otros poemas, de Roberto Fernández Retamar, Arte del eremita y otros poemas, de Antón Arrufat, El muro blanco, de Rubén Artiles Egües, La aguja con que hilvano estos poemas, de Marilyn Bobes, El esclavo y la palabra, de Rebeca Murga, El reino del abuelo, de Fefé de Diego y Como una sucesión de azares y otros poemas de amor, Miguel Barnet.
Pero Álvaro Castillo Granada tiene otra gran obsesión. Otro gran amor que compite con San Librario y con su espíritu itinerante: Pablo.
Pablo Neruda está presente en mi vida desde cuando a los doce años de edad leí por primera vez su libro de memorias Confieso que he vivido. Ese libro fue mi cofre del tesoro: a partir de su lectura se desataron en mí unas ansias de conocer, amar, aprender y ver infinitas. Desde entonces me apasioné por su obra y el estudio de su vida. Siempre quise escribir sobre él. Descubrí que tenía que explorar lo inexplorado hasta el momento: su presencia en Colombia. Desde hace casi veinte años estoy en esa investigación. He encontrado cosas maravillosas y sorprendentes. El sumergirme durante tantos años en un tema me ha dado rigor en la búsqueda de la verdad. La investigación es apasionante. Trato de llegar a ella sin prejuicios: me interesa saber lo que fue y cómo fue.
Investigar sobre la vida y obra del poeta chileno ha llevado a Álvaro es escribir un libro: De cuando Pablo Neruda plagió a Miguel Ángel Macau. Aventura en la que se ha hecho acompañar de decenas de amigos y colaboradores en Colombia, Chile y Cuba. Un libro raro y sublime. Investigación. Testimonio. Periodismo. ¿Novela?
En medio de esa investigación me encontré con una noticia: un colombiano, Félix Raffán Gómez, acusó en 1943 a Pablo Neruda de haber plagiado su poema “Farewell” de José Santos Chocano y Miguel Ángel Macau. La noticia me causó curiosidad. Y más cuando comencé a investigar y me encontré con que no había tal. Durante cuatro años realicé esta investigación. Fue un proceso largo, de muchísimas versiones que cansaron a mis amigos lectores, hasta que encontré la forma de contar y mostrar la historia. Es una investigación que no tiene fin.
Un proceso largo. Una investigación que no tiene fin. Una obsesión que se sustenta sobre sus otras obsesiones. Un amor que se alimenta de sus otros amores; de toda la pasión que imprime Álvaro Castillo a cuanto proyecto emprende. Se avizoran nuevas colecciones en San Librario. También nuevos viajes siempre buscando nuevas pistas del paso del autor de “Farewell” por estas tierras.
En esas estoy, como dije, desde hace más de veinte años. El libro se llama Esta es Colombia, Pablo. Los años colombianos de Pablo Neruda 1943-1968. Son tres tomos y ya voy en la página 1570. Espero algún día terminar. Aunque, realmente no tengo muchas ganas ni afán: es tan maravilloso investigar…
Soy una persona que sueña y vive día a día, que intenta siempre hacer realidad sus sueños. Hay una frase de Lenin que siempre me acompaña: “Hay que soñar, pero a condición de creer seriamente en nuestro sueño, de examinar con atención la vida real, de confrontar nuestras observaciones con nuestro sueño, de realizar escrupulosamente nuestra fantasía”. Lo que quiero es que el coche de San Librario siga rodando y andando, recorriendo cada vez nuevas tierras, llevando sus libros a donde los requieran. La idea es seguir.
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PD. La foto es del culpable actual de llevar el blog, y demuestra lo que es capaz de hacer Lorenzo con una cámara de fotos --peligrosísimo--
La Lista Negra. Nuevos culpables del policial español / Salto de Página

De las recopilaciones de relatos negros que campean por las estanterías y mostradores de las mejores librerías españolas e incluso europeas, conviene destacar tres volúmenes actuales: La feria del crimen publicado por Lengua de trapo, Nieve negra por De la Torre y La lista negra en Salto de página.
El primer volumen es un muy meritorio libro compuesto única y exclusivamente por autores franceses, eso sí, de todos los tiempos. En él conviven desde los consagrados como Jonquet, Villard, Izzo, con otros más actuales y despuntantes como Fred Vargas, Dominique Manotti o Patrick Raynal, por poner un ejemplo. Los relatos resultan tremendamente originales en su mayoría y al cerrar la última página del libro un interrogante se empieza a dibujar en nuestro entrecejo ¿cómo es posible que la mayor parte de esta nouvelle vague siga inédita en España? Cuanto menos curioso.
El segundo ejemplar comentado, consta de una no muy buena edición y a pesar de que la sombra de Wallander es alargada, en él descubrimos el verdadero potencial de la literatura del norte de Europa. La mayor parte de los relatos tienes el trasfondo de un paisaje frío, anodino y cruel ¿será así la tan anhelada Europa del Norte?
Por último tenemos el libro de relatos mas prometedor de los últimos años publicado por Salto de Página, La Lista negra, que quizás como cualquier lista peque de algún exceso o defecto, pero que indudablemente tiene un interesante valor, ya que con solo volumen podemos tener una visión perfecta de la salud del género negro español.
Los veinte autores que presenta esta antología destacan por igual. Desde hace algún tiempo estos jóvenes vienen copando la mayor parte de los premios del panorama nacional, desde el Silverio Cañada de la Semana Negra hasta el L H Confidencial pasando por el Novelpol o el Brigada 21. Sus curriculums dan vértigo y por supuesto mucha envidia. Pero es que además sus estilos narrativos destacan en originalidad y buen hacer.
Normalmente un relato tiene una construcción muy difícil, en pocas líneas tienes que crear un universo creible, ya que estamos hablando de novela negra, y por supuesto intenso, manteniendo la intriga hasta el final. El mérito de este libro es que la mayor parte de ellos lo consiguen sin exceso de pirotécnia literaria ni adornos superfluos.
Si Francisco Garcia Pavón, Manuel Vazquez Montalbán o Jaume Fuster pudieran contemplar, allí donde estén, esta compilación, sin duda que se sentirian muy orgullosos de esta nueva generación, al igual que la vieja guardia pretoriana de género aún en activo: Gonzalez Ledesma, Juan Madrid, Andreu Martín, que de alguna manera les rinden tributo a todos ellos con cada uno de los personajes principales y secundarios que pululan por las páginas de este libro, como Arturo Goofy Rodríguez de Pedro de Paz, el Braulio de Nacho Faerna, el Arturo Briz de Javier Puebla o muchos mas.
Sin duda Salto de página vuelve a lanzar un órdago a la grande con esta interesante apuesta. Los lectores debemos estarles agradecidos por recordarnos el magnifico momento que atraviesa la narrativa de género en España, aunque en esta época de crisis, nuestra economía puede quedar aún mas dañada si se dejan atrapar por cada uno de estos relatos y buscan desesperadamente mas y mas de cada uno de sus protagonistas y autores.
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LA LISTA NEGRA
Vvaa.
SALTO DE PAGINA, 2009.
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Por José Ramon Gómez
Un guajiro de Manicaragua en Ríos de Primavera.

El pasado 17 de febrero ocurrió la presentación de libros de Ediciones Capiro en la Feria Internacional del Libro de La Habana. Yo, aunque todavía andaba por los predios de la capital de todos los orientales, no pude estar y lo lamento. Era una buena tarde para empinar el codo a la salud de los amigos y los libros made in Villa Clara.
Pero aún no había regresado a casa cuando recibí una llamada de Fefi, ilustre “azucarera” residente en La Habana, para contarme de lo bien que había salido la presentación de Capiro, y especialmente con qué gracia se destacó Mario Brito.
Y es que, sin dudas, Mario Brito es un tipo gracioso. De palabra fácil y mente ágil. De lenguaje claro, coloquial y pegajoso. De frases e imágenes originales. Y así es también su narrativa. Tres libros de cuentos y una novela breve lo atestiguan.
Precisamente el último de sus libros de relatos fue el presentado esa tarde en la Feria Internacional de La Habana como parte de la exigua muestra villaclareña. Ríos de Primavera es el título de la obra que recoge cinco relatos. Son cinco historias que acontecen durante los años duros del llamado Período Especial en la supuesta geografía de un pueblito intramontano del interior de la isla.
“A Ríos de Primavera le faltan veinticuatro mil habitantes para ser una ciudad. Pero le sobran historias”. Así sentencia, a manera de exergo, Mario en el pórtico del libro. Y pueden sobrarle historias al folclórico pueblito, pero con estas cinco bastan.
En Ríos de Primavera, un niño sufre junto a su madre los golpes de la cotidianeidad de aquellos días oscuros, en medio de un apagón, mientras intenta responder su tarea y la madre –soltera y trabajadora- pretende prepararse para asistir a una absurda función teatral. Esta es la historia que cuenta “La tarea”, primer cuento del libro. Relato tragicómico –el fantasma de la tragicomedia recorre el libro y hace sonar sus oscuros cascabeles en cada relato con mayor o menor intensidad- que acaba por arrancar al lector, si no una lágrima burlona, al menos una sonrisa triste.
Brito es un profundo conocedor de la psicología femenina. De eso ha hecho gala en relatos y libros anteriores –recordar el volumen Fuegos fatuos, publicado también por Ediciones Capiro-; por eso no es casual que esta misma mujer agobiada por el día a día, sea la heroína de otro de los relatos de Ríos de Primavera: “La tierra del cebú”, un cuento en el que el autor, inteligentemente, consigue imbricar una posible historia de amor con el clásico relato épico revolucionario. Extraña mezcla en la que Mario Brito se apropia de lo mejor de ambos registros y de las marcas dejadas por estos en la narrativa cubana, para lograr un relato moderno y de innegable autenticidad.
También son personajes femeninos los que protagonizan “Uñicarne”, cuento largo, anunciación de un futuro –quizás tardío- novelista de fondo, que recrea los vericuetos folclóricos del ya mítico pueblito: chismes, leyendas, malas y buenas intenciones de los personajes se mezclan en una historia negra suburbana, pieza rara en el contexto narrativo cubano actual. Pero por encima de toda esta amalgama de acontecimientos, resplandecen las historias de La Pike y Yiskiyeski. Otra arista de la epopeya femenina de los años noventa narrada mediante los eficaces diálogos de los dos personajes femeninos. Definitivamente una historia común –para nada corriente- que termina por unir a los dos personajes en una sola figura.
No menos atractivos son los otros dos relatos: “Había una ventana” en la que la perspectiva de un niño nos enriquece el cronotopo del libro de relatos y “Los perros huelen el miedo” controvertido relato neopolicial que explora la posición de un hombre desprejuiciado e inocente ante la labor de la contrainteligencia.
Es este un libro gracioso, carismático y sincero, como Mario Brito. Un libro transido por el buen humor y el lenguaje diáfano y oportuno, como su autor. Un libro cuya gracia va más allá de las simpatías que se pueda granjear, pues Mario Brito, como su libro, es un narrador que lleva también esa otra categoría de la gracia; aquel don particular que solo portan los narradores de raza y que lo hace, a pesar de los fatales designios de la geografía y la promoción, uno de los narradores más auténticos de este país.
Con su gracia, Mario logró cautivar a los asistentes a la Sala Alejo Carpentier de la Cabaña el pasado día 17 de febrero. Pocas veces un guajiro prácticamente desconocido para el público habanero a pesar de tener publicados cuatro libros de altísima valía, logra echarse al público en el bolsillo y termina firmando libros en las calles del recinto ferial. Eso es algo así como parar las gradas del Latinoamericano después de una jugada espectacular, igual que meterla de jonrón en la tercera sección de gradas del coloso del Cerro con las bases llenas de “azucareros”.
Por eso invito a los lectores de Santa Clara, y un poquito más allá, para que ahora, diez días después, también en una tarde espléndida para empinar el codo a la salud de los amigos y los libros made in Villa Clara, aprovechen y se lleven a casa este bambinazo del cuarto bate Mario Brito Fuentes, este guajiro lleno de gracia.
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Por Lorenzo Lunar
Obsesión de Jonathan Kellerman

Hace unos días echándole un ojo a la estantería de libros de una amiga para satisfacer esa curiosidad malsana que tiene uno, me topé con toda una de las tablas plenamente ocupadas por novelas de Jonathan Kellerman, me resultó familiar puesto la mayoría de los títulos componen una imagen semejante en una de las baldas de mi habitación.
Y es que este psicólogo clínico provoca una extraña adicción en sus lectores, puede que sea la imperturbable presencia de su personaje mas emblemático el también psicólogo clínico Alex Delaware o las sorprendentes tramas que plantea en sus mas de 16 novelas publicadas en España, algunas de las cuales resulta difícil adquirir incluso en las librerías de lance.
En esta ocasión el prestigioso psicólogo se verá atrapado en un nuevo caso junto a su casi inseparable amigo, el inspector Milo Sturgis. El pasado vuelve a llamar a la puerta de Alex en forma humana, Tanya Bigelow, una pequeña paciente que trató hace quince años por un trastorno obsesivo-compulsivo, vuelve a su consulta para confesarle que Patty, su tía y madre adoptiva, ha fallecido de un incurable cáncer de páncreas, pero en su lecho de muerte justo antes del último aliento le ha dejado como legajo un extraño mensaje que Tanya quiere decodificar a toda costa con la ayuda del psicólogo, puesto que sus últimas palabras podían esconder un delito cometido.
Delaware y el inspector Sturbis armados con unas pocas pistas y con la desconfianza suscitada por el estado de la muchacha, inician la investigación del caso que les lleva a conocer el pasado nómada de tía y sobrina, así como los peculiares encargos que recibió esta abnegada enfermera durante sus últimos años de vida que les llevó a proporcionarle cuidados a dos personajes tan distantes como un excéntrico millonario y un taciturno adicto a la heroína.
La trama irá enmarañándose hasta rebasar los límites de la cordura. Al final como en casi todas las novelas de Kellerman encontraremos una atractiva historia elaborada sobre los cimientos mas oscuros del ser humano. Y es que te das cuenta según vas avanzando en la lectura que lo importante no está en explicar el quién, si no el porqué y en este sentido Kellerman es todo un maestro. Valga el detalle que según se desarrolla la trama puede pasar desapercibido, pero el “malo” de la novela no tiene una sola línea de diálogo en toda la novela, sin embargo conocemos a la perfección su visión o al menos el porqué de los hechos delictivos.
La Factoría de Ideas, tras la publicación el año pasado de Desaparecido, vuelve a la carga con la mas reciente publicación de este reconocido autor anglosajón Obsesión y una vez mas vuelve a acertar.
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OBSESIÓN
Jonathan Kellerman
La Factoría de Ideas, 2008.
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Por José Ramón Gómez
Presentación en Bilbao de "Sólo un muerto más" de Ramiro Pinilla por J. Javier Abasolo

Buenas tardes a todos y muchas gracias por acompañarnos en esta presentación, arratsaldeon guztioi eta eskerrik asko etorzeagatik.
Cuando me ofrecieron presentar la última novela de Ramiro Pinilla no lo dudé ni un momento, presentar a alguien que tiene un significado tan grande en el mundo de las letras vascas, y españolas en general, era para mí un honor, pero posteriormente, cuando me di cuenta de lo que había hecho al aceptar, empezó a entrarme un sudor frío, algo así como lo que Jorge Valdano, el ex futbolista del Real Madrid, denominaba “miedo escénico”, porque, ¿qué puedo decir sobre Ramiro Pinilla que no se haya dicho antes que yo, y mucho mejor, incluso? Por eso decidí saltarme el guión y en lugar de hablar elogiosamente del autor, como por otra parte corresponde hacer en este tipo de actos, no por creer que no se merece los elogios sino porque están ya todos dichos, me ceñiré estrictamente al contenido de su novela, Sólo un muerto más, que al fin y al cabo es a lo que hemos venido, a hablar de esta novela.
Y lo primero que hay que decir, aunque ya sea conocido, es que estamos ante una novela negra, una novela negra que transcurre en Euskadi, más concretamente en Getxo, en los años 40, poco después de que finalizara la Guerra Civil con el triunfo de las tropas del general Franco. Y esta alusión al género en el que se puede encuadrar la novela y a la época en la que transcurre no es baladí. Cuando hablamos de novela negra nuestros pensamientos, los de quienes amamos el género, y está claro que Ramiro Pinilla, si nos leemos con atención su novela, es un buen conocedor y amante de los grandes escritores que le dieron forma, se dirigen, casi de modo inconsciente, a los clásicos norteamericanos, a aquellos autores y cineastas que en la época dorada en la que el género surgió como una de las expresiones literarias y cinematográfica más válidas y efectivas para explicar las convulsiones políticas y sociales que nacidas en el pasado siglo XX siguen estando presentes en el actual, supieron retratar esa sociedad sumergiéndose, precisamente, en su lado más oscuro. Y aunque el género negro ha demostrado su vitalidad adaptándose a los diversos países, épocas y sociedades por las que ha transcurrido --todos los días podemos contemplar en los estantes de las librerías novelas de autores contemporáneos de diferentes edades, nacionalidades y orígenes culturales que han adaptado a sus estilos, vivencias y necesidades ese tipo de novela nacida en los Estados Unidos de la Gran Depresión--, es muy difícil olvidar que nuestras primeras lecturas fueron las de clásicos americanos como Dashiell Hammett, Raymond Chandler, James M. Cain o Ross Macdonald y nuestras primeras películas estaban dirigidas por John Huston y protagonizadas por Humphrey Bogart, Edward G. Robinson o Lauren Bacall, no hace falta ser excesivamente mitómano para admitir esto. Se trataba, por lo general, de novelas y películas ubicadas en las convulsas décadas de los años 30, 40 o 50, con el telón de fondo de las secuelas de los desórdenes económicos y sociales generados por la crisis de finales de los años 20 o los avatares de la posguerra y los rescoldos del nazismo y la posterior guerra fría, en las que se nos mostraba un mundo gris, un mundo en blanco y negro, como las películas a las que anteriormente he aludido, en el que la gente bastante hacía con intentar sobrevivir. Ése mundo, de algún modo, fue el mundo primigenio en el que se movió el género negro y al que tanto autores como lectores suelen volver los ojos de vez en cuando al constituir una referencia ineludible incluso para quienes lo están renovando constantemente, no en balde se suele decir que es necesario conocer a los clásicos aunque sólo sea para transgredirlos.
Pero si al volver la vista atrás en lugar de posar nuestros ojos en los Estados Unidos los dirigimos a territorios más cercanos podemos darnos cuenta de dos cosas. En primer lugar que la Euskadi de aquellos años no tiene nada que envidiar, como escenario de relatos de serie negra, a la patria de W. R. Burnett o Jim Thompson. Podríamos ver, si eso hiciéramos, un país humillado, derrotado, con los edificios aún en ruinas como testigos mudos aunque suficientemente expresivos de una cruenta guerra, con unas autoridades cuyo poder además de ilegítimo era ilimitado y con una miseria no sólo económica sino moral. Un país en el que la consigna era, simplemente, sobrevivir, aunque sin saber muy bien para qué, un país, en definitiva, de lo más apropiado para ser narrado con los instrumentos que nos proporciona género negro, pero en el que sin embargo, y ésta es la segunda cosa que podríamos constatar, durante muchos años no se publicó ninguna obra que pudiera catalogarse como negra, al menos ninguna obra cuya trama se desarrollara en nuestro país y con nuestra problemática. Varios son los motivos para ello, por una parte aún subsistía la idea de que el policial era un subgénero que no tenía nada que ver con la “literatura seria”, pero sobre todo por la ausencia de libertad. La novela negra, como expresión literaria que bucea en los más oscuros rincones de la sociedad es crítica por definición, y cuando no hay libertades toda expresión cultural o artística con veleidades críticas es marginada cuando no directamente reprimida.
Casi seis décadas después Ramiro Pinilla, tan buen conocedor de los resortes de la literatura como, sobre todo, del alma humana y del país en el que le ha tocado vivir, ha ajustado cuentas con esa historia, que es también la nuestra, por medio de una novela, Sólo un muerto más, que rinde homenaje al género pero no se limita a eso sino que es una auténtica novela negra ambientada en los años 40 en Getxo, en ese Getxo tan suyo que a fuer de mítico ha llegado a ser más real que el que todos conocemos o pretendemos conocer.
Antes de que se inicie la guerra dos hermanos gemelos, Eladio y Leonardo Altube, sufren un ataque y son encadenados a una argolla de la playa de Arrigunaga, a la espera de que la subida de la marea haga su trabajo y les convierta en cadáveres. Finalmente sólo uno de los dos gemelos fallece, Leonardo, mientras que su hermano Eladio es salvado in extremis. La guerra civil, que empezaría al cabo de poco tiempo, y el desinterés general por averiguar lo que de verdad había ocurrido hace que el crimen quede impune y ése parecía ser su destino hasta que el empeño de un joven librero de la localidad que diez años después de que sucedieran los hechos decide iniciar por su cuenta y riesgo una nueva investigación, vuelve a agitar lo que parecían las tranquilas aguas del olvido.
Sancho Bordaberri, el mencionado librero protagonista de la novela, es un personaje quijotesco en un doble sentido. Por una parte, debido a su empeño en luchar contra viento y marea, ante la indiferencia o incluso la hostilidad de su entorno, para esclarecer el crimen sufrido por los hermanos Altube. Y por otro lado en un sentido no ya metafórico sino prácticamente literal, porque lo mismo que el caballero Alonso Quijano, seducido o quizás sería más propio hoy en día decir abducido, por su lectura de las novelas de caballería decide convertirse en caballero andante, son así mismo las lecturas de Bordaberri las que le impulsan a convertirse en detective. Sancho es un librero tan apasionado de las novelas de Hammett y Chandler que en un primer momento decide convertirse en escritor para emular a sus ídolos; desgraciadamente sus cualidades literarias no están a la altura de su entusiasmo y todas sus novelas son rechazadas por las editoriales más importantes. Por eso decide dejar de escribir sobre el papel y empezar a escribir, como él mismo dice, “con la vida”, transmutándose en un detective llamado Samuel Esparta como homenaje a su idolatrado Sam Spade, e investigar ese crimen que por haberse cometido poco antes del inicio de la Guerra Civil había quedado archivado entre los casos sin resolver. Con este punto de partida que en manos de un escritor menos hábil hubiera dado, como mucho, para una parodia, Ramiro Pinilla nos describe, como nos describieron los grandes autores a los que homenajea, las miserias de esa sociedad que acababa de salir de una cruenta e incivil guerra.
Samuel Esparta hará suya la romántica definición de Chandler sobre los detectives nacidos a la sombra de la Gran Depresión y se convertirá en ese caballero andante que como un nuevo Don Quijote luchará contra los molinos de viento representados por la corrupción, el autoritarismo y la injusticia e intentará “desfacer” los entuertos creados por la codicia y ambición humanas. Se trata, de todos modos, de un quijote lúcido, ya que en todo momento es consciente de la época en la que vive y de la situación que padece, no ya él en persona, sino todo su pueblo, toda la sociedad. No hay engaño posible, en ningún momento confunde los molinos de viento con los gigantes, pero decide igualmente arremeter contra ellos porque piensa que es más digno actuar como si fueran gigantes que aceptar que son tan sólo molinos de viento contra los que no merece la pena luchar, tal vez por ser consciente de que en esos momentos de miseria y desolación su dignidad es lo único que puede mantenerle a flote.
Pero Sancho Bordaberri, con ser el más importante de los protagonistas de la novela, no es el único. La novela de Ramiro está llena de personajes tan bien dibujados que se nos hacen creíbles, dejan de ser los personajes de ficción que realmente son para pasar a ser las personas que podrían haber sido, empezando por Koldobike, el sanchopanza de este nuevo quijote, su ayudante en la librería y quien intenta, al igual que hace Sancho Panza con Alonso Quijano, introducir un mínimo de sensatez y sentido común en su jefe. Pero esos intentos por atraerle a la tierra no le impiden secundarle, incluso con entusiasmo e imaginación, en sus proyectos, quizás porque al igual que Sancho Bordaberri se da cuenta de que su única posibilidad de redención es mantener a toda costa su dignidad como ser humano, aunque eso implique participar en una investigación criminal que según pasa el tiempo deja de ser un juego y empieza a convertirse en un auténtico peligro. Aunque también es cierto que hay algo más que una devoción laboral a su jefe por parte de Koldobike y entre ellos dos se origina una, no excesivamente explícita pero sí lo suficientemente insinuada, relación afectiva o sentimental que por mi parte, debido a que en el fondo soy un romántico pese a cultivar también el género negro, confío en que llegue a buen puerto en alguna próxima novela.
Hay otros muchos personajes, de diferentes características, con el que se completa el puzzle de esta novela. Eladio Altube, el hermano que sobrevivió, un hombre preocupado tan sólo por medrar económicamente, siempre ideando nuevos negocios en los que él se lleve la mejor parte, aunque para ello tenga que pactar con los vencedores, don Manuel, el maestro, que se niega a pensar, ingenuamente, que un vasco pueda matar a otro vasco y por eso intenta convencer a Samuel Esparta de que todo tuvo que ser un accidente o una broma que se le fue a alguien de las manos, un personaje entrañable que afortunadamente no ha conocido esos tiempos posteriores en los que hemos podido constatar, en más ocasiones de las que nos hubiese gustado, que sí hay vascos que matan a otros vascos. O personajes como Luciano Aguirre, el jefe de una partida de matones falangistas que en esta novela hace las funciones de la policía en las novelas norteamericanas. Si habitualmente el detective protagonista tiene que enfrentarse a la oposición de unos maderos celosos de su poder y competencia, sancho Bordaberri tendrá que vérselas con una banda de falangistas que no quieren que prosiga con la investigación, no tanto porque les moleste o preocupe la misma sino porque ellos son el poder y nadie puede intentar hacer nada a sus espaldas. Luciano Aguirre es, además, un poeta, o al menos un hombre que se cree poeta, siguiendo esa máxima joseantoniana de que España debía ser un país de poetas mitad monjes mitad soldados, lo que por otra parte no le produce ninguna inquietud moral cuando se lucra con el estraperlo y que, de algún modo, se sumerge, al menos “literariamente”, en la novela-investigación que Sancho Bordaberri está viviendo-escribiendo en la realidad lo que acaba convirtiéndole, paradójicamente, en su protector, aunque se trate de un protector del que uno no pueda fiarse nunca del todo. Y por último, para no extenderme demasiado en ese estupendo racimo de personajes que nos ofrece Ramiro en su novela, tenemos a Bidane Zumalabe, la mujer de Eladio Altube, siempre sumisa y callada, pero con una fortaleza interior que finalmente saldrá a flote. Una mujer callada y aparentemente sumisa, siempre atenta a las necesidades de su impresentable marido, pero que atesora en su persona la sabiduría y la fuerza de quienes, pese a las circunstancias, no han renunciado a su dignidad y que sabrá actuar, cuando llegue la hora, de un modo muy diferente a cómo pensarían quienes que la han catalogado, como yo mismo acabo de hacerlo, simplemente como una mujer callada y sumisa.
Los personajes que he citado son tan sólo una muestra de los que pueblan la novela de Ramiro Pinilla, pero permítanme decir que en esta novela el personaje, la persona más importante, es el propio Ramiro Pinilla, así que le cedo el testigo, convencido de que sus palabras serán mucho más interesantes y esclarecedoras que las mías. Muchas gracias, de nuevo por su atención. Eskerrik asko berriro.
.....
Por José Javier Abasolo
El hombre de los círculos azules de Fred Vargas

¿El hombre de los círculos azules?
?../ pero ¿lo demás? Escribir ¿para qué? ¿para seducir? ¿es eso? ¿para seducir a los desconocidos, como si los desconocidos no bastaran? ¿para imaginar que reúnes la quintaesencia del mundo en unas cuantas páginas?
¿habrá quintaesencia realmente? ¿que ecuación del mundo? ¿qué decir? /..?
Alguien dijo que la novela negra, el cine negro, se lee / ve de principio a fin y se comprende de fin a principio. Resulta que muchas veces me ha ocurrido algo así con los autores y su obra.
Es bastante común localizar un libro interesante y que éste pertenezca a una serie, normalmente no es último ni el primero y al terminarlo me asalta una duda ¿continúo leyendo hacia el final de la serie o regreso al principio?.
Tengo muchas manías, la que se refiere a este caso es leer hacia el final de la serie y una vez terminado leer desde el punto de partida hacia el principio de la serie. Así me resulta más sencillo reconocer y comprender la evolución del artista.
Con Fred Vargas ha sido así. Ahora acabo con la serie dedicada al comisario Adamsberg y a su 'querido' Danglard y entiendo lo que me habían comentado sobre este libro, ?El hombre de los círculos azules?, algunos 'adictos' al género. La literatura policíaca de Vargas es más fresca, rápida, concreta y concisa conforme avanzamos en la serie, este primer libro no es así.
Sin no fuera por una trama bien creada, coherente, sorprendente y creativa me atrevería a decir que no debería ser leído como un libro de genero negro. Los lectores adictos a este género, yo mismo por ejemplo, somos como los currantes en el metro camino del trabajo a las 7 de la mañana, no podemos entretenernos con los escaparates por que llegamos tarde al metro, al laburo, nuestra atención está atrapada por un final deseado y obsesionante, llegar a tiempo, conocer el desenlace.
Cuando conoces el desenlace te resulta posible detenerte a disfrutar de los escaparates. Paladear párrafos bien escritos, espesos, llenos de ideas, imágenes. Ideados y diseñados para gloria de su autor. Creo que por eso la lectura de LITERATURA, con mayúsculas, requiere lentitud, disfrutar del camino. Tomemos por ejemplo ?La caverna? de Saramago.
Para mi es el mejor libro de Saramago, leerlo es un autentico placer.
Puedes abrirlo por cualquier página, sin haberlo leído antes, y disfrutar de una página que te sabrá como un plato de pasta con pesto en una bodega de Verona ( como recuerdo ese viaje ?.). En ningún momento del libro sentí la necesidad de 'correr', la necesidad de seguir el hilo, de avanzar en la trama.
Creo que este primer libro de Fred Vargas está lleno de 'escaparates'
que no le sientan bien a la novela negra. Entiendo que muchos que empezaron por este libro no continuaran con la serie pero es verdad que Vargas se transforma con prontitud, ya en el segundo se nota mucho, y se dedica a lo que toca. En lo referente al género que nos ocupa.
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El Hombre de los Círculos Azules
Fred Vargas
Siruela 2007
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Por Víctor Romero Fernández
Entrevista a Juan Ramón Biedma (Agosto 2008)

- Qué ha significado para ti esta última semana negra de Gijón con la
concesión por parte de los lectores del premio Novelpol y por parte de
los compañeros escritores el Hammett?
Hablar de la Semana Negra siempre me resulta emocionante, porque es hablar de amigos que ya son casi la familia que vemos una vez al año, y es hablar de compromiso con la causa semanera, y es hablar de mis orígenes en esta profesión. Pero este año, además, me he traído a casa el Novelpol y el Hammett, que son sin duda los premios más ansiados en España y América Latina para un autor negrocriminal, por usar el término acuñado por nuestro amigo Camarasa. Una Semana Negra para no olvidar.
- ¿Cómo definirías tu estilo narrativo mezcla de estilos(fantasía,
gótico, negro) o prefieres que se te reconozca la innovación de tu
escritura?
En general, los escritores somos malos analistas de nuestra propia obra, pero, si tengo alguna voz en todo esto, no creo que la aleación de elementos genéricos sea una definición estilística por sí misma. Eso es sólo parte de mi retórica particular.
Hasta hace unos años, la búsqueda por parte de cualquier escritor de su propio camino parecía lo mínimo que se le debía exigir a cualquiera que se dedicara a este oficio. Hoy día parece que casi todos se han conformado con la máxima de que todo está ya ha inventado... yo no digo que eso no sea cierto, no lo sé, sino que procuro actuar como si no lo fuera. Si hay algún rasgo definitorio de mi estilo es precisamente esa búsqueda.
- En la presentación de tu último libro "El efecto Transilvania" te
escuché decir que parte de tu inspiración venía de haber trabajado con
trastornos y enfermedades mentales anteriormente...
Nunca sabemos qué nos inocula el virus que termina generando una novela y a mí el mundo de la psiquiatría me ha interesado desde siempre, pero mis conversaciones con personas aquejadas de estas enfermedades me ha servido, sobre todo, para verificar que no se trata de seres de una naturaleza distinta, sino personas con un ADN idéntico al nuestro, con una concepción muy similar de la generalidad de los temas, que se diferencian de los demás casi únicamente en que han perdido el control comúnmente aceptado o el sentido de lo que la mayoría conoce como realidad.
Si hay alguien, por su propia dinámica mental, que debería estar preparado para comprender a estas personas, es un escritor de ficción.
- Háblanos de tu última publicación "El efecto Transilvania", ¿es una
nueva caja de Pandora de las que surgen hábilmente de ella tramas
arácnidas y personajes complejos incluso hasta cierto punto
contradictorios? Háblanos también de tus próximos proyectos.
Veo El efecto Transilvania como una historia bastante sólida en su proceso de degradación, en lo insólito de sus componentes, en sus ramificaciones, y como bien dices, en la contradicción de sus personajes. O sea, una historia apoyada en cimientos tan inestables como los de la vida de cualquiera. Durante más de un año me dejé llevar por la fuerza de ese chico que circula por los barrios de una ciudad que apenas conoce dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias de una peripecia que le ha venido impuesta. Lo mejor que puedo decir de la novela es que parece que no la he inventado yo, que siempre estuvo ahí, a la espera de que alguien la pusiera por escrito.
Y mi nuevo proyecto, en el que estoy trabajando de lleno para que vea la luz a principios del año próximo es El humo en la botella, una novela que retomará los protagonistas de El efecto Transilvania catorce años después para ver qué ha hecho con ellos la vida durante este tiempo. Será una historia aparentemente más realista, con un componente criminal más determinante, escrita a ocho voces: dos mujeres, tres hombres, un aciano, una niña y un blog.
- ¿Qué consejos le darías a todas esas personas que comienzan ahora a
escribir sus pequeños relatos con la intención de publicar el día de
mañana?
Hoy día, aunque la publicación en circuitos comerciales sigue siendo tan complicada como siempre, gracias a la red, es mucho más factible la posibilidad de hacer llegar nuestros trabajos a los demás. Mi recomendación es que antes de difundir nuestros escritos, tengamos presente que debemos prepararnos a conciencia antes de ocupar el escasísimo tiempo de los demás.
Este es un trabajo muy jodido porque normalmente te dará poco y se nutrirá de tu piel, tu carne y tus huesos. Así que hay meterse de lleno, y hay que meterse para disfrutarlo. Es necesario pasarse la vida leyendo como un escritor, estudiando como un escritor, pensando y viviendo como un escritor para crear, tal vez, algún material que merezca la pena.
- Y por último recomiéndanos algún libro actual y otro clásico.
La novela actual tiene ya siete años, pero no todos los días se hace algo que merezca la pena. Se trata de La estación de la calle Perdido, de China Miéville que, a pesar de su imperfección, es una obra muy ambiciosa, dotada de un peso reflexivo y un esfuerzo imaginativo poco común. Entre tanta novela escrita por y para pasar el rato, es de agradecer que haya autores que intenten ir un poco más allá.
En cuanto al clásico, ya que no me lo circunscribes a la novela, recomendaré una obra dramática, El tragaluz, de Antonio Buero Vallejo, a mi juicio el mejor escritor que han dado las letras españolas del siglo XX.
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Por José Ramón Gómez
LA PRIMERA TRILOGÍA NEGRA QUE VINO DEL FRIO I

Ahora que hasta Elvira Lindo en el diario El País habla de la novela negra sueca, llega a nuestro mercado editorial de la mano de Alea, la tercera entrega de Leif G. Persson, un autor más negro y sarcástico que cualquier otro que hayan podido leer hasta ahora.
Persson estuvo presente en la pasada edición de Barcelona Negra y para bien o para mal dejó huella en los allí presentes pues su narrativa y su personalidad parecen caminar de manera inseparable.
Su literatura es tan elaborada y cabalística como las tramas y títulos de sus novelas, que por muy rebuscados que parezcan son todo un tratado preambulario sobre lo que vamos a encontrar en sus páginas.
En su primer título publicado en España durante 2008, “Entre la promesa del Verano y el frío invierno; El declive del estado del bienestar” , los otros dos han sido “ En caída libre como en un sueño” y “Otro tiempo otra vida”,nos presenta el primer volumen de una densa trilogía. He de advertirles que aunque en esta edición no venga ningún ejemplar con manual de instrucciones, es recomendable afrontar su lectura con la debida dedicación que se merecen, pues el uso coral de la narración, así como la descripción de la mayor parte de los servicios de seguridad suecos preocupados por dos detalles aparentemente sin conexión ninguna, el suicidio de un estudiante norteamericano y la amenaza terrorista sobre un importante político del país, hacen de su lectura una sesión continua sin descanso para palomitas.
La CIA , el FBI, Olof Palme, incluso la estrategia policita del estado sueco durante la segunda guerra mundial, desfilarán ante nuestros ojos generándonos esa sensación tan extraña como atractiva de las montañas rusas con frenazo final.
Y es que el estereotipo sueco ya no es lo que era ni mucho menos o quizás nunca lo fue. Primero fueron Per Wahlöo y Maj Sjöwalll, posteriormente fue Mankell y su desorientado Wallander, luego muchísimos más los que vinieron a levantarle la falda a esa magnifica mujer tan rubia como inalcanzable para demostrarnos una vez mas que por aquellos lares quizás no sobre el sol pero si buena literatura de género como este primer volumen de Leif G. Persson del que sin duda seguiremos hablando.
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Entre la promesa del Verano y el frío invierno
Leif G. Persson.
aLEA 2008.
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Por José Ramón Gómez Cabezas.
Entrevista al escritor C.G. Moore

- Bangkok con sus 6 millones de habitantes, su caótico tráfico, crisol de culturas y enclave estratégico para todo tipo de transacciones comerciales, ¿es el perfecto caldo de cultivo para que un escritor como usted sitúe en medio de todo este caos a un investigador privado como Calvino, algo más degenerado, pero al igual que Marlowe, cínico y honrado?
Bangkok with a population of 6 millions, eternal traffic jams, a place of cultural fusion and commercially-strategic location, is the perfect place for a writer like you. Is it a place where a private investigator like Calvino, a little more degenerate, but more cynical and honest than Marlowe can feel very much at home?
Some time ago I wrote an essay titled Big City, Big Crimes http://www.cgmoore.com/work/BigMoneyBigCrime.htm which examines the underlying difference in Thai culture and particularly in Bangkok life. Some of these difference account for the particular nature of crime and how crime is dealt with by the authorities. Over the past 20 years Bangkok has gone from a backwater of just over a million people to a major international urban center with 10 million people. No city grows that fast without causing stress and strains in the culture. Disruptions, greed, confusion, and huge opportunities are high octane fuel to drive the new engines of commerce and old engines of crime. Calvino has ridden the rails of these changes since Spirit House was published in 1992. The Vincent Calvino series is, in a way, a chronicle of fundamental changes to a tradition society, and how such changes create conflict, betrayal, unrest and murder. Bottom line: Vincent Calvino is an outsider like most private investigators in crime fiction but when he looks past the neon, the glitter, the slums, the corruption and violence, and he makes it a point to leave the innocent who cross his path with a little more dignity and self-respect than they would otherwise have. And that’s no bad thing.
Hace algún tiempo, escribí un ensayo titulado “Gran Ciudad, Grandes Crímenes”, que analiza la diferencia fundamental en la cultura Thai y en particular en la vida en Bangkok. Algunas de esas diferencias radican en la particular naturaleza del crimen y de cómo las autoridades se las arreglan con el crimen. Durante los pasados 20 años, Bangkok pasó de ser un remanso de apenas algo más de un millón de personas a un centro urbano internacional de importancia con 10 millones de habitantes. Ninguna ciudad crece tan rápido sin causar violencia y tensiones en la cultura. Quiebres, codicia, confusión y enormes oportunidades son el combustible de alto octanaje que impulsa los nuevos motores del comercio y los viejos motores del crimen. Calvino ha transitado los carriles de estos cambios desde que “Spirit House” (“KickBoxing en Nirvana”) se publicó en 1992. La serie de Vincent Calvino es, de alguna manera, la crónica de los cambios fundamentales de una sociedad tradicional, y de cómo esos cambios generan conflicto, traición, inquietud y asesinato. Nota al pie: Calvino es un forastero, como lo son la mayoría de los detectives privados en la ficción, salvo cuando ve más allá del neón, el oropel, los barrios bajos, la corrupción y la violencia, y se propone dejar a los inocentes que se cruzaron en su camino con un poquito más de dignidad y respeto por sí mismos que lo que de otra manera tendrían. Y eso no es malo.
- Sus novelas rozan el detallismo descriptivo, sobre todo en cuanto a la ciudad se refiere, ¿realmente Bangkok es así? y si lo es, ¿como sobrevive un escritor de novela negra en busca de experiencias para sus libros?
Your novels minutely describe the city. Do you think that the description shows the real Bangkok? And, if this is true, how does a thriller writer continually create new experiences for his books?
To understand crime or noir is to study the environment where it takes place. Readers want a connection with the place where a novel is set. They want authenicty along with drama. To detach the two elements is create a stillborn book. The Bangkok I describe in the Vincent Calvino series is a personal one that has evolved from 20 years of living in the city. That said, it must be recognized that there are many Bangkoks, like their are many Madrids, Barcelonas, or Mexico Cities. An authors role is to observe, interpet and explain the features of the city that go beyond the mere surface. Demanding readers say they want the “real” or “authentic” Bangkok. I can only offer the Bangkok that I’ve discovered so far along this twenty year journey. Given that Bangkok is a city of over 500 square kilometers, I will likely not run out of new places to explore and new venues that will inspire. Writing has a number of essential parts. One of them comes from experience. And experience needs to be acquired through living, questioning, and observation. That means getting out of the door, going to new areas, talking to people, sitting at foodstand on the road, and watching life unfold. A thriller writer should have the same motive of any explorer: to find a new passage or route. Every author’s silent prayer was written by T.S. Eliot: “We shall not cease from exploration and the end of our exploring will be to arrive where we started and know the place for the first time.
Entender el crimen o noir es estudiar el ambiente en donde ocurre. Los lectores quieren conectarse con el lugar en donde se ubica la novela. Desean autenticidad a lo largo del drama. Separar ambos elementos es crear un libro todavía por nacer. La Bangkok que yo describo en la serie de Vincent Calvino es una ciudad personal que se ha desarrollado a partir de 20 años de vivir en ella. Dicho esto, debe reconocerse que existen muchas Bangkok, así como hay muchas Madrides, Barcelonas o Ciudades de México. El papel de un autor es el de observar, interpretar y explicar los rasgos de la ciudad que van más allá de la mera superficie. Los lectores exigentes dicen que quieren la Bangkok “verdadera” o “auténtica”. Yo sólo puedo ofrecer la Bangkok que he descubierto hasta ahora, a lo largo de este viaje de 20 años. Dado que Bangkok es una ciudad de 500 kilómetros cuadrados, es probable que no me quede sin nuevos lugares que explorar o escenas que me inspiren. El acto de escribir está compuesto de un cierto número de partes esenciales. Una de ellas proviene de la experiencia. Y la experiencia debe ser adquirida a través de las vivencias, las preguntas y la observación. Eso significa cruzar la puerta, ir a lugares nuevos, hablar con la gente, sentarse a un puesto de comida en el camino y mirar la vida desenvolverse. Un escritor de novelas de misterio debería tener los mismos motivos que un explorador: encontrar un paso o una ruta nuevos. La plegaria silenciosa de todos los autores la escribió T.S. Elliot: “No dejaremos de explorar y el fin de nuestra exploración será llegar adonde comenzamos y conocer el lugar por primera vez.”
En España se han publicado hasta la fecha dos novelas suyas, Hora Cero en Phnom Penh y Kickboxing en Nirvana (Spirit House) y ya se ha hecho con el premio a la mejor novela de la Semana Negra, especialmente recomendado por Paco Ignacio Taibo el gran promotor de ese festival. ¿Qué impresión le causó este festival y qué conoce de la literatura negra española?
Two of your novels have been published in Spain; Hora Cero, located in Phnom Penh and Kickboxing in Nirvana (Spirit House) which won the best novel prize within the Black/Noir Week. It was especially recomended by Paco Ignacio Taibo, the great promotor of this festival. What is your opinon of this festival and what do you know about the Spanish black literature?
Paco Ignacio Taibo’s Semana Negra is an international event, a gathering of people from around the world to celebrate noir fiction. There is no other festival that involves so many authors, illustrators, and other creative people coming together in one place. I am a fan of Paco’s fiction as well. Shadow of the Shadow is brilliant as was 68 and Olga Forever. He should be a household name in North America. I had a chance to hang out with writers like Ernesto Mallo (Argentina), Miguel Cane and Bef (Mexico) and Antonio Garcia (Columbia) and was impressed by their sheer talent and determination to write. Paco has given birth to one of those rare events—a festival that creates a sense of community and family among the writers and a bond with their readers. What impressed me a great deal about Semana Negra is how the program embraces the political aspect of crime fiction. The best crime fiction defines (without ever drawing attention to itself) the borders of the political space, defining who is included, who is shut out, and the schemes and crimes of the participates wanting such space only for themselves and cronies. Such an emphais is lacking in most other festivals devoted to crime fiction. As crime is a kind of political statment about any society, such a focus was refreshing and liberating.
La Semana Negra de Paco Ignacio Taibo es un acontecimiento internacional, una reunión de personas de todo el mundo para celebrar la ficción negra (“noir” en el original). No hay otro festival que involucre a tantos autores, ilustradores y demás creativos reunidos en un solo lugar. También soy un fan de la ficción de Paco. “Sombra de una sombra” es brillante como lo fueron “68” y “Olga para siempre”. (Paco) debería ser ‘de la casa’ en Norteamérica. Tuve la oportunidad de encontrarme con escritores como Ernesto Mallo (Argentina), Miguel Cane y Bef (México) y Antonio García (Colombia) y me impresionaron el absoluto talento y la determinación para escribir de todos ellos. Paco ha dado nacimiento a uno de esos eventos extraordinarios: un festival que crea un sentido de comunidad y familia entre los escritores y un lazo con sus lectores. Lo que me impresionó muchísimo acerca de la Semana Negra es cómo el programa abarca el aspecto político de la ficción criminal. La mejor ficción criminal define (sin siquiera atraer la atención sobre el hecho) las fronteras del espacio político, definiendo quién está incluído, quién excluído, y los planes y crímenes de los partícipes que desean ese espacio sólo para ellos y sus compinches. Semejante énfasis está ausente en la mayoría de los festivales dedicados a la ficción criminal. Puesto que el crimen es una suerte de declaración política acerca de cualquier sociedad, tal enfoque fue refrescante y liberador.
Parece que Keanu Reeves ha mostrado intención de interpretar a Calvino en el cine. ¿Es cierto? ¿Qué le parece tal decisión? ¿No le da miedo que la densidad de sus novelas se pierda en la posible superficialidad de un guión de Hollywood?
It seems that Keanu Reeves wants to play the role of Calvino in a film. Is this true? What is your opinon about this? Are you worried with the possibility that the intensity of your novels may be too complex for Hollywood script treatments?
Every writer wishes to see his or her book turned into a Hollywood film. Should the Vincent Calvino series result in a film starring Keanu Reeves that fact alone would bring the series to the attention of millions of people. There may have been a day when books, confined to their own world of dieheart readers, could thrive without any connection to the film world. But we live in a world where the number of books published is large—probably too large for any reader to have anything other than vague handle on what is available, combined with the disintegretation of the print book review sections of many newspapers and magazines. It is exceedingly easy for a book or indeed an entire series to get lost in the noise of modern life with Tweeter, the Internet, Facebook, blogs, TV and movies to distract our attention. A movie focuses our attention on the few books that do get turned into a movie. Whatever downsides to what Hollywood does or doesn’t do in the process of getting the book to the screen, pales in comparison to the benefits a series like Vincent Calvino would receive if the movie is made. It is true that Vincent Calvino has been optioned with the expectation that Keanu Reeves would star as the private eye. Meanwhile, fingers crossed Calvino makes it to the big screen.
Todos los autores y autoras desean ver sus libros convertidos en una película de Hollywood. Si la serie de Vincent Calvino resultara en una película protagonizada por Keanu Reeves, ese solo hecho bastaría para llamar la atención de millones de personas. Puede que haya habido un día en el que los libros, confinados a su propio mundo de lectores fanáticos, se las arreglaran sin ninguna conexión con el mundo del cine. Pero vivimos en un mundo en el que la cantidad de libros publicados es grande, probablemente demasiado grande como para que ningún lector tenga algo más que una vaga idea de lo que está disponible, combinado con la desintegración de las secciones de crítica de libros impresos de muchos diarios y revistas. Es excesivamente fáxil que un libro o de hecho, una serie completa, se pierdan en el ruido de la vida moderna entre el Tweeter, la Internet, Facebook, los blogs, la tele y las películas que distraen nuestra atención. Una película enfoca nuestra atención en los pocos libros que logran convertirse en una de ellas. Cualquier aspecto negativo de lo que Hollywood haga o deje de hacer en el proceso de trasladar un libro a la pantalla, palidece en comparación con los beneficios que una serie como la de Vincent Calvino obtendría si se hiciera la película. Es cierto que los derechos de Vincent Calvino han sido adquiridos con la expectativa de que Keanu Reeves protagonice al detective privado. Mientras tanto, Calvino cruza los dedos camino de la pantalla grande.
En España se habla mucho, estos meses, de la recuperación de la Memoria Histórica. La guerra del Vietnam, paradójicamente, dejó más bombas en Camboya que en el propio Vietnam. Y la dictadura de Pol Pot desató un infierno sobre la tierra. ¿Cómo es actualmente la situación del país camboyano? ¿Van cicatrizando las heridas?
In Spain these days there’s a lot of talk about the revision of the historical memory. . In Vietnam‘War, pradoxically,there were more bombs left in Cambodia than in Vietnam. And Pol Pot dictatorship developed a hell on the earth. What is the situation now in Cambodia? Are the wounds healing?
Revising of history is like filing down an elephant’s toenails. It’s a long, dangerous and ultimately futile job. People have fixed ideas, they become emotional when it comes to accepting what happened in the past. The current international war crime trials in Cambodia are an attempt to come to terms with the past. Assigning guilt for mass murder is never an easy thing. Leaders of genocide grow old and die, robbing the living of a chance to hold them toaccount. Pol Pot is a classic example. As war crimes cool, recede into history, justice is like a corpse shoved into the deep freeze. Unwinding all the threads that led to the crimes in Cambodia is likely beyond the capability of the most skillful of tailors. American secret bombing of Cambodia is one such thread. The role of the Chinese and Thais are other threads. All of these threads demonstrates that the suit of genocide has many hands working the fabric. It takes generations to understand what was involved; it takes even more generations to agree on what it means, who was responsible, and how it can be prevented from happening again. At the moment there is a low-grade border war between Thailand and Cambodia over a patch of ground around a historical temple. History is the tiger everyone tries to ride in Asia, but once on the back of tiger, there is no way off.
Hacer revisionismo histórico es como hacerle la manicura a un elefante. Es una tarea larga, peligrosa y en último caso, fútil. La gente tiene ideas fijas y se vuelve sensible cuando debe aceptar lo que ocurrió en el pasado. Los actuales juicios internacionales por crímenes de guerra en Camboya son un un intento de llegar a un acuerdo con el pasado. Atribuir culpas por asesinato en masa nunca es tarea fácil. Los líderes del genocidio envejecen y mueren, quitándoles a los vivos la oportunidad de hacerlos responsables. Pol Pot es un ejemplo clásico. A medida que los crímenes de guerra se enfrían, retroceden en la historia, la justicia es como un cadáver arrojado al frío profundo. Desenredar todos los hilos que llevaron a los crímenes en Camboya está seguramente más allá de las capacidades de los más hábiles tejedores (N de la T: el original dice “sastres”, pero en castellano/español, los “hilos” corresponden a una “trama y urdimbre” y por lo tanto, a un tejedor. En inglés, al sastre se le enredan las hebras – threads -) Uno de esos hilos es el bombardeo secreto norteamericano a Camboya. Otro lo constituyen los papeles que jugaron los chinos y los tailandeses. Todas esas hebras demuestran que en el juicio por genocidio hay muchas manos trabajando en la tela. Lleva generaciones entender qué es lo que estuvo implicado; llevará más generaciones aún el ponerse de acuerdo en el significado, quiénes fueron responsables y cómo puede prevenirse para que esto no vuelva a ocurrir. Actualmente hay una guerra fronteriza de baja intensidad entre Tailandia y Camboya, por un pedazo de territorio alrededor de un templo histórico. La Historia es el tigre que todos quieren montar en Asia, pero una vez que te subiste al tigre, no hay modo de bajarse.
- En “Hora Cero en Phnom Penh” escribe usted lo siguiente: "En Norteamérica ya no había trabajo para nadie; la diáspora en el extranjero se había iniciado antes. Como los judíos y los chinos, la tribu perdida de los norteamericanos vagaba por el globo e incluso asomaba la jeta por el Sudeste asiático en busca de un trabajo." ¿Se siente usted mismo como integrante de esa tribu perdida de norteamericanos?
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In Hora Cero en Phnom Penh, you wrote that in America there were no longer jobs for anyone: resulting in a massive diaspora of Americans in other nations throughout the globe. As the Jews. the Chinese and {the Africans}, the lost American tribe wanders around the planet and also shows themselves in Southeast Asia looking for jobs.. Do you feel like a member of that lost tribe of American people?
As a Canadian I come to Thailand from a slightly different tribe. But your point is a good one. Years ago I saw the disillusionment of Americans first hand in Thailand and elsewhere in Southeast Asia. I witnessed a large number of Americans coming not just as tourists but as unofficial immigrants. I suspect this reflects the historical record for our species. When we ran out of game to hunt, we moved on. When the game started to hunt us, we moved on. Migatory maps of past movements of people show that our ancestors followed the money. Or should I say, they followed the opportunity for acquiring resources denied to them in the place where they were born. Crime fiction reflects breakdowns in the social, economic and political systems, where stealing and killing is a substitute for migration or a way of upward mobility for immigrants. As things turn economically ugly over the next couple of years, expect more crime, more migration, and more books that record the social and economic tensions that consume and finally overwhelmn some people.
Como canadiense, llegué a Tailandia desde una tribu ligeramente diferente. Pero su observación es buena. Hace años observé de primera mano, la desilusión de los norteamericanos en Tailandia y en todas partes del sudeste asiático. Fui testigo de un gran número de norteamericanos que venían no simplemente como turistas sino como inmigrantes no oficiales. Sospecho que eso refleja el registro histórico de nuestra especie. Cuando nos quedábamos sin presas para cazar, migrábamos a otros lugares. Cuando la presa se convertía en predador, migrábamos. Los mapas migratorios de los pasados movimientos de personas muestran que nuestros antepasados seguían al dinero. O, debiera decir, seguían la oportunidad de adquirir recursos que se les negaban en sus lugares de nacimiento. La ficción criminal refleja las desintegraciones en los sistemas social, político y económico, en donde robar y matar son sustitutos de la migración o una forma de movilidad social ascendente para los inmigrantes. A medida que la situación se torna económicamente mala a lo largo de los dos años siguientes, se espera más crimen, más migración y más libros que registren las tensiones sociales y económicas que cosumen y finalmente arrollan a algunas personas.
¿Ha leído las novelas de John Burdett, otro escritor americano de novela negra radicado en Tailandia?
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Have you read John Burdett books, the other Black/Noir literature writer that lives in Thailand?
Given the amount of material for noir literature in Southeast Asia, there will be other writers who discover this treasure of riches. My advice to readers, though, is to seek out authors who have demonstrated an understanding of the language, culture and history of this region. Without a solid foundation in such matters, the resulting fiction will rarely explore beneath the surface of the society where the crime takes place or creates finely drawn characters whose thinking and emotions have been shaped by these forces. In writing the non-fiction book Heart Talk, for example, I came across the core of the Thai language and that opened up a window on how feelings are expressed by Thais. Once you understand the range of a person’s feelings, you can begin to write scenes where the emotional response is consistent with how their mind works. Anything short of such a standard risks creating an interesting cartoon but rarely will be truthful or insightful of people from that culture.
Dada la cantidad de material para la literatura negra en el sudeste asiático, habrá otros escritores que descubran este tesoro. Mi consejo a los lectores, sin embargo, es que busquen autores que hayan demostrado una buena comprensión del idioma, la cultura y la historia de esta región. Sin una sólida formación en estas materias, la ficción resultante rara vez explorará por debajo de la superficie de la sociedad en la que ocurren los crímenes, o creará personajes cuidadosamente delineados cuyos pensamientos y acciones hayan sido moldeados por esas fuerzas. Cuando escribí la obra de no-ficción “Heart Talk” , por ejemplo, me topé con el corazón de la lengua Thai y eso me abrió una ventana a cómo expresan sus sentimientos los tailandeses. Una vez que se comprende el espectro de sentimientos de una persona, se pueden empezar a escribir escenas en las que la respuesta emocional es consistente con el modo en que su mente funciona. Si se carece de este patrón, se corre el riesgo de crear un cómic (tebeo) interesante, pero que rara vez será verdadero o con una mirada introspectiva sobre la gente de esa cultura.
Desde la distancia, ¿tiene algún favorito para las elecciones presidenciales norteamericanas?
From your perspective, who do you favor to win the American presidency?
America has suffered from an excess of provincialism. Obama is the only candidate whose worldview was shaped, in part, with childhood experiences in another country (Indonesia). That was a character defining experience, making him a listener, adaptable, flexible and sensitive to what is going on inside other people. Those are the kind of skills and attitudes that one would wish all world leaders possessed. They are the skills need to manage the political space so that no one feels marginalized or the their voices unheard. Americans tend toward isolation and exclusiveness and exceptionalism. Those are the three deadly sins that have caused the undoing of their influence and respect. Obama can’t turn back the clock or the tide of history which is receding from American shores, but he can represent a rebirth of America that signals to the rest of us that consensus building, diplomacy, and cooperation will be a new counter balance to unbridled self-interest.
Los EEUU sufren de un exceso de localismo. Obama es el único candidato cuya visión del mundo ha sido formada, en parte, por sus experiencias infantiles en otro país (Indonesia). Esa fue una experiencia que definió su carácter, convirtiéndolo en un oyente, adaptable, flexible y sensible a lo que ocurre en el interior de otras personas. Esas son la clase de habilidades y aptitudes que uno desearía que poseyeran todos los líderes mundiales. Son las habilidades necesarias para dirigir el espacio político de forma tal que nadie se siente marginalizado o no escuchado. Los norteamericanos tienden al aislamiento, la exclusividad y la excepcionalidad. Esos son los tres pecados mortales que han causado la pérdida de su influencia y respeto. Obama no puede volver atrás el reloj o la marea de la historia que se retira de las costas norteamericanas, pero puede representar un renacimiento de los EEUU que nos señale al resto que el construir consenso, la diplomacia y la cooperación constituirán el nuevo contrapeso frente al egoísmo irrestricto.
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Entrevista por José Ramón Gómez y Jesús Lens
Tradución por Maria Elena Briseño y Mónica Sacco
Especial Michael Connelly en .38

¿No pudiste asistir al acto de entrega de este premio? No te preocupes, la Banda del .38 dispone de chivatos en todos los eventos criminales y estamos en condiciones de ofrecerte, sólo para tus ojos, el discurso de entrega del premio Pepe Carvalho 2009.
¿Te consideras un especialista en la vida y obra del padre de Harry Bosch? Vale, demuéstralo en nuestro Matarratos y Matarratas. ¿Quieres saber cuál es la música favorita del detective de Homicidios de Los Ángeles? La tenemos. ¿Te apetece leer unas cuantas reseñas de algunas de sus obras? Adelante, son tuyas. ¿Quieres saber cuáles son las últimas novedades en bolsillo? ¿Leer una entrevista realizada en Madrid por nuestro colega Álvaro Vicente Palazón? ¿Conocer las calles que recorren los personajes de Connelly como si tú mismo las estuvieras pateando? ¿Sientes curiosidad por conocer lo que Harry Bosch opina de su padre o de su propia vida?
La Banda del .38
Programa BCNegra 2009 (en descarga)

Ya podéis descargaros el programa de BCNegra 2009 en el siguiente enlace:
Premio L´H Confidencial 2009 JULIÁN IBAÑEZ CON EL BAILE HA TERMINADO

EL BAILE HA TERMINADO DE JULIÁN IBÁÑEZ, GANADOR DEL PREMIO INTERNACIONAL DE NOVELA NEGRA L´CONDIDENCIAL 2009
Se presentará el 28 de Marzo en la Biblioteca La Bòbila
Tercera Edición del Premio L´H Confidencial, convocado por el Ayuntamiento de L´Hospitalet y Roca Editorial
El Jurado de la III Edición del Premio de Novela Negra L´H Confidencial, promovido por la Biblioteca La Bòbila y convocado por el Ayuntamiento de L´Hospitalet y Roca Editorial han decidido conceder el Premio a la novela "El Baile ha terminado, de Julián Ibáñez".
En esta historia, en que nada es lo que parece, el Jurado ha valorado una trama policial bien construida, de lectura ágil, convincente y respetuosa con la inteligencia del lector. La novela es un reflejo de las rivalidades entre los Cuerpos Policiales del País Vasco.
El Jurado - que preside el Teniente de Alcalde de el Área de Educación y Cultura del Ayuntamiento de L´Hospitalet y formado por un representante de Roca Editorial, el Director de la Biblioteca La Bòbila y dos lectores apasionados de la Novela Negra- hará público su veredicto a mediados de Enero de 2009.
Julián Ibáñez (Santander, 1940) estudio Ciencias en la Universidad de Valladolid y Guión en la Escuela de Cine de Madrid. Durante diez años residió en diferentes paises (Francia, Inglaterra y Suecia), y actualmente vive en Argés (Toledo), dedicado a la escritura y la pesca.
Reconocido autor de novela negra, Julián Ibáñez ha publicado títulos como: La triple dama (1980), La recompensa polaca (1986), No des la espalda a la paloma (1983), Mi nombre es Novoa (1986), Tirar al vuelo (1986), Llámala Siboney (1988), Doña Lola (1991), ¿A tí dónde te entierro, hermano? (1994), Entre trago y trago (2000), La miel y el cuchillo (2003), Que siga el baile (2006) o El invierno oscuro (2007).
La obra ganadora será publicada en la colección Roca Criminal y se presentará el 28 de Marzo de 2009 en un acto público en la Biblioteca La Bòbila, con la presencia del ganador.
Las anteriores ediciones del Premio L´H Confidencial han sido para el mejicano Joaquin Guerrero Casasola, con Ley Garrote, y el argentino Raúl Argemí, con Retrato de familia con muerta.
Fuentes: Roca Editorial, Ayuntamiento de L´Hospitalet y Biblioteca La Bòbila
Sólo los muertos por Alexis Ravelo

Hace algún tiempo, allá por el fin de año del 2007, les hablábamos de un interesante descubrimiento literario proveniente de las islas afortunadas. La novela se llamaba Tres funerales para Eladio Monroy y su autor Alexis Ravelo. Como si fuera una tradición navideña mas, por estas fechas ha vuelto a caer en nuestras manos la segunda aventura del inefable Eladio Monroy y otra vez hemos vuelto a disfrutar como niños en el día de reyes.
Alexis tiene una manera peculiar de escribir que nos recuerda a los clásicos del género: Ledesma, Juan Madrid. Pero además, esto no sería lo mejor que podríamos decir de él, si no que en sus dos novelas ha sabido crear un pequeño universo particular creíble y porque no decirlo, entrañable. Gloria, Dudú, el chapi o el Polifemo Casimiro pueblan con inusitado desparpajo las páginas de esta prometedora saga salpicándolas de autenticidad, humor y sensibilidad. Sus tramas son sencillas o quizás sea la habilidad del autor para desarrollar una narrativa directa, planteada sin excesos retóricos ni recursos imposibles, lo que haga de su lectura algo tremendamente digestivo y sabroso.
En Sólo los muertos Alexis Ravelo toca un tema candente, actual y desgraciadamente, como la mayoría de las tramas del género negro, oculto bajo el felpudo de la hipocresía y la política que en estos casos viene a ser lo mismo: la poderosa industria farmacológica y toda su cohorte de redes experimentales en países no desarrollados.
Y ¿qué tiene que ver nuestro Eladio Monroy en todo esto? Sencillo, Héctor Fuentes, exdirectivo de una de estas industrias, tras conocer la muerte de una compañera en extrañas circunstancias, decide cortar por lo sano con la empresa y huir. Su pista se pierde en Gran Canaria y quién mejor que nuestro exmarinero, en su hábitat natural, para encontrar a alguien.
Eladio una vez mas realiza su trabajo a la perfección y tras presentar el informe sobre Héctor Fuentes, las cosas se sucederán con inusitado descontrol. Policía, mafias internacionales, extrañas empresas, el caso parece venirle grande a Monroy, pero éste logrará salir una vez mas de la telaraña tejida, eso si, como casi siempre varias victimas colaterales y más de una fractura dejarán secuela en el cuerpo y la memoria de nuestro viejo amigo.
La Trama está vertebrada con maestría y narrada con agilidad, por ella cruzan personajes secundarios en historias principales. Los malos tratos, la indigencia o el preocupante asunto sobre extranjería son pequeños grandes temas que viajan de fondo por este curioso paisaje que nos dibuja Alexis Ravelo en cada una de sus novelas y que sin duda resulta tremendamente recomendable.
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Sólo los Muertos
Alexis Ravelo
Anroart 2008
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Por José Ramón Gómez Cabezas
BCNegra 2009, del 2 al 7 de Febrero

Pronto tendremos el programa completo de actos que se celebraran. Os dejo el cartel de este año y la dirección del Ayuntamiento de Barcelona.
.38. Número 3. Diciembre de 2008

Como no hay dos sin tres y en .38 somos gente de palabra, aquí llega una nueva entrega de la revista digital de La Balacera.
Abrimos fuego con un artículo sobre el recientemente fallecido Tony Hillerman, a quien también dedicamos nuestro Matarratos y matarratas. Seguimos con un relato de José Luis Muñoz. El alemán Friedrich Ani se enfrenta, en la mejor tradición del género, a un poli bueno y otro malo (adivinen quién es cada cual) en nuestro ya habitual interrogatorio. No faltan, por supuesto, las reseñas de novelas y tebeos que nos llaman la atención -firmadas en esta ocasión por Alejandra Zina, José Javier Abasolo, Leonardo Oyola y JuanJo Sarto- el resumen de las novedades editoriales, algunas películas que puedes ver en el salón de tu casa, esas perlas ensangrentadas que sacamos de nuestra literatura preferida y los fiables chivatazos que llegan a esta redacción.
Y si abríamos con un fallecimiento, destinamos nuestra última bala a recordar otro que se produjo hace 30 años, el de John Cazale.
Ya sabes, www.punto38.es
La Banda del .38
Un jodido libro fantástico(Yo también puedo escribir una jodida historia de amor) por Carlos Salem

Hacía tiempo que no me divertía tanto leyendo y no me refiero a troncharme de risa ni nada parecido. Divertido, uno de los diccionarios escolares de mi hija lo define así: Que divierte o hace pasar el tiempo de manera alegre y entretenida.
Y es que la narrativa de Carlos Salem es así, me atrevería a aventurar por las pocas veces que hemos coincidido o lo he podido escuchar en su breve rincón bucolicoliterario que incluso el propio Carlos Salem es una persona alegre y divertida, al menos esa es la impresión que causa a pesar de su oscura vestimenta de corsario de otros tiempos. Cuando le oyes hablar te das cuenta que a diferencia de alguna suegra él no monologa de una manera casi inconsciente, si no que su discurso te va mostrando un camino ( de ida supongo) que te atrapa desde el principio y te va echando carnaza en forma de guiños y floridos poéticos escatológicoartísticos.
El nuevo libro de relatos de título tan cínico como genial “Yo también puedo escribir una jodida historia de amor” contiene de alguna forma la esencia de todos nosotros. Me explico. Enamoramiento, amor, desamor, desengaño, soledad, nostalgia...por favor, si alguien nunca ha pasado por alguno de los anteriores estados emocionales que intente localizarme, aún no hice el doctorado y su caso podría valerme una tesis.
Carlos Salem nos cuenta esa cotidianeidad nuestra de cada día desde el punto de vista del poeta voyeur que consciente de su poderoso verbo florido lo va dosificando poco a poco, atrapándote como el buen cantaor de flamenco con cada requiebro hasta que al final acunado por su narrativa al lector no le queda otro remedio que rendirse a su lectura y atrapado por el incesante eco que deja cada final de historia se ve lanzado a devorar la siguiente de manera compulsiva.
Y aparte de toda esta cursilería adjetivada que les acabo de ofrecer y que podría despistar al posible lector de “Yo también..” Una obligada recomendación para aquellos que se sientan minimamente atraídos por este libro, lean el incide del mismo y como la Hidra aquella bicéfala no podrán apartar la vista de esta genialidad de apenas 140 páginas. Y recuerden, beban, hidrátense para no convertirse en estatua de sal.
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YO TAMBIEN PUEDO ESCRIBIR UNA JODIDA HISTORIA DE AMOR
Carlos Salem.
EDICIONES ESCALERA, 2008.
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Por José Ramón Gómez
El Pubis Madrileño (A Timba Abierta) por Óscar Urra

Madrid, crisol de culturas antagónicas, kilómetro cero de ilusiones y deseos, dónde las niñas hace mucho, muchísimo, que dejaron de querer ser princesas, contempla desde hace bien poco las desgracias de un nuevo huelebragetas, Julio Cabria, desdichado ex de muchas cosas, tantas que no puede macerarlas en alcohol ni desdibujarlas con una buena mano de naipes, por eso un día se sube a la cornisa de su bloque, ese lugar mágico dónde comienzan y terminan tantas historias, para dejarse rodar por otro abismo buscando un destino tan incierto como el suyo.
Quizás el miedo a llevarse en su desgracia algún impaciente espectador del teatro Calderón o algún otro enamoradizo con prisas por meterle mano a su pareja en los cines Ideal, le hace reflexionar mas de la cuenta, cosa inevitable, pero que no debería hacer un suicida si tiene claras sus intenciones porque de este modo puede darle tiempo para que lo encuentren esos dos secuaces-guardaespaldas-hombres para todos tan tarantinianos del mafioso del barrio, Andrés Escribano Antúnez, El Botines. Y cuando El Botines busca alguien lo encuentra y más en este barrio púbico de Madrid, dónde en la trastienda de cualquier oscuro garito pueden llegar a compartir timba Toni Romano, Julio Cabria y si me apuras hasta el mismísimo Carlos Salem.
Y El Botines lo busca porque él también busca y no encuentra a su supuesta novia italiana Pandora que ha desaparecido sin dejar rastro alguno. La investigación, a priori, no debería resultar complicada, salvo porque en la misma se entromete Meléndez, la mala leche personificada en madero y para colmo prometido de la ex de nuestro detective. La cosa, como es de esperar, resulta ardua y nadie parece saber nada de la italiana, salvo Vitriolo, un asiduo como el resto, del bestiario de El Portón, el bareto en el que César distribuye cada día con desgana los ceniceros por la barra de nogal a la vez que atiende a los clientes con alcohol e información.
Julio Cabria, adicto a todo menos a la vida, se meterá de lleno en esta complicada búsqueda que llenará sus días de humo, golpes y desamor.
Oscar Urra consigue con esta novela ilusionarnos a todos los que añorábamos un personaje como Cabria, deteriorado detective venido a menos que habita con su infortunio los rincones más sórdidos de ese cinturón de Madrid que componen barrios como Lavapies o Tirso de Molina, menos Clásicos y visitados que el centro, pero tan sólo a un paso del mismo.
Además, con su perfecta prosa y su narrativa precisa, compone una historia atractiva atestada de personajes secundarios merecedores de una continuidad que sin duda la joven editorial Salto de Página tendrá a bien prolongar.
Sin duda A Timba abierta es uno de esos satisfactorios descubrimientos que recuperan a los lectores más escépticos con el género.
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A TIMBA ABIERTA. Oscar Urra. SALTO DE PAGINA, 2008. .... Por José Ramón Gómez Cabezas
Entrevista a los editores de Salto de Página

- Chamamé, premio Hammett de la Semana Negra, y Camino de ida, premio Silverio Cañada, ¿se esperaban este éxito en la última Semana Negra de Gijón?
Desde luego, no nos esperábamos una acogida tan extraordinaria: se trata nada menos que de los premios más relevantes del ámbito de la literatura negra escrita en castellano. Y para nosotros, entonces con año y pico de andadura, el simple hecho de tener dos autores como respectivos finalistas (y compitiendo con autores de la talla de Juan Ramón Biedma, Juana Salabert, Juan Madrid…) representaba ya todo un éxito y un gran estímulo. Sin embargo, también teníamos mucha confianza en la calidad de ambas novelas, y siempre pensamos que eran serias candidatas.
- Para unos editores jóvenes como vosotros, ¿qué significan los festivales como el de Gijón, el próximo de Getafe o el ya clásico también de Barcelona Negra?
Pues tal y como funciona la industria editorial, estos festivales constituyen un espacio de inestimable valor para los editores independientes. Son puntos de encuentro de autores, lectores, editores y libreros que compensan un poquito esta lucha bastante desigual por la visibilidad y la atención. Sin ellos, y sin el esfuerzo a veces extraordinario de tantísima gente que los mantiene vivos, estaríamos todos un poco más solos.
- ¿Cuáles son las características que buscáis en vuestra línea editorial?
Queremos pensar que la calidad literaria es, más que un rasgo del sello, un requisito previo. Todos sabemos que se publica mucho, y las editoriales que eligen cuidadosamente su catálogo son las que pueden ofrecer un asidero en esa sobreabundancia de títulos y ganarse así la simpatía del lector. E inmediatamente después diríamos que lo que entendemos por calidad literaria nada tiene que ver con un críptico ejercicio de estilo para minorías académicas, sino con el antiguo placer de sumergirse en un relato bien contado. Es por eso que algunos géneros «populares», a menudo considerados literatura de evasión o devaluados por cierta crítica —como la novela negra o la ciencia ficción—, encuentran buen acomodo en nuestro catálogo. En tercer lugar, y esto es algo que sí quisiéramos reivindicar como seña de identidad de Salto de Página, nuestra intención es que buena parte del catálogo apueste por autores emergentes y descubra al lector nuevos valores, tanto españoles como sudamericanos, porque ésta es sin duda la tarea más valiosa a largo plazo que desde hace tiempo desempeñamos algunas editoriales independientes.
- Después del éxito obtenido en el inicio de vuestra carrera editorial, ¿cuáles son vuestros planes de futuro, seguiréis editando novela negra con asiduidad?
Nos gustaría abrir el catálogo a la narrativa breve, en la que acabamos de estrenarnos con el libro de Jon Bilbao Como una historia de terror. Y desde luego, seguiremos publicando novela negra: sin ir más lejos, nuestro próximo título es A timba abierta de Óscar Urra, una novela policial ambientada en al Madrid más castizo y protagonizada por un detective ludópata, alcohólico y con tendencias suicidas…
- Ahora una doble pregunta comprometida: ¿qué autor actual os gustaría fichar para Salto de Página? Y ¿qué novela os hubiera gustado publicar?
Ningún compromiso. ¿Un autor actual? Pues sí: Juan Ramón Biedma, que compartió el Hammett con Leonardo y escribe unas novelas terriblemente adictivas, de las que quitan el sueño. ¿Una que nos hubiera gustado publicar? El año del desierto, de Pedro Mairal; una novela fascinante, aún inédita en España, y otra prueba más del talento de las nuevas generaciones de narradores argentinos.
- Y la última, recomendadnos por favor una novela actual y un autor clásico.
Una novela actual: El sindicato de policía yiddish, de Michael Chabon.
Un clásico: Chester Himes.
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Por José Ramón Gómez
Siempre quise bailar como el negro de Boney M. de José Luis Romero

Madrid difícilmente tendrá una novela como ésta. Para escribir un libro así hay que amar a una ciudad o por lo menos lo que ha sido o fue. En la novela negra actual tan solo David Torres o Antonio Jiménez Barca hicieron algo parecido con sus barrios madrileños, algo más individual y mucho más particular, en cambio quizás si que nos faltarían dedos en las manos para contar los autores barceloneses que desde una u otra perspectiva han añorado con distinta nostalgia los prodigios de aquella ciudad. Si empezamos a nombrar no pararíamos, desde el Moriel-Ledesma más clásico a Empar Fernández, todos y cada uno de ellos con atribulada pericia narrativa nos han hecho redescubrir una ciudad tan llena de peligros como encantos. ¿Será esto nacionalismo? No creo.
Entonces ¿Qué nos puede aportar José Luis Romero a esta visión si todo está escrito? No caigamos en errores fáciles y de bulto. Si por el titulo fuera Siempre quise bailar como el negro de Boney M ya tendría medio mercado copado, aunque seguramente algunos libreros poco avispados la pondrían en la estantería de autoayuda. Pero este libro evidentemente es algo mas que un título, es una propuesta narrativa cuanto menos interesante.
Evaristo Conrado es un tipo de difícil carácter, lo dice su bordería casi congénita, otra opción es que la aprendiera con su antiguo oficio de guardia civil. Leopoldo Rovira así lo comprueba nada mas conocerle, intenta encomendarle un caso de espionaje industrial que se está produciendo en los laboratorios farmacéuticos en los que él es uno de los investigadores encargados de sacar adelante uno de esos proyectos potencialmente millonarios. La cosas se complican cuando Oriol Miralles, el supuesto espía industrial y yerno del mandamás de los laboratorios Zanzíbar, es atropellado una noche cerca del Nou Camp, famosa zona nocturna donde convergen a negociar con carne, muchos travestís y pocos carniceros.
Nuestro peculiar detective irá vadeando poco a poco los golpes que devienen al intentar mediar en los oscuros negocios entre los ricos riquísimos y los bajos fondos, donde siempre salen perdiendo los mismos.
Supuestas intrigas masónicas y guerras en Oriente asumidas como nuestras, aderezan la trama salpicándola de actualidad y mucho humor socarrón. Buena ecuación presente en el libro de principio a fin y que le confieren a Siempre quise bailar como el negro de Boney M un tono atractivo a la par que ameno.
Sin duda José Luis Romero ha conseguido elaborar un estilo prometedor y unos personajes que aunque al principio nos puedan parecer estereotipados conforme avanza el relato van adquiriendo solidez y vida propia hasta llegar a enamorarnos.
Y testigo de los avatares de Conrado y Josefina, la Zanzíbar y su extraña familia, Vicks y la Barbie, está siempre vigilante cual faro costero ese monumento a lo erótico como es la torre Agbar.
No creo que José Luis Romero consiga, de los que nos movemos como palos, arrancarnos ni siquiera un par de pasitos a lo Bobby Farrel al terminar este libro, pero sin duda, si que me atrevo a afirmar que a mas de uno arrancará una media sonrisa de satisfacción tras cerrar la ultima de sus mas de trescientas páginas.
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Siempre quise bailar como el negro de Boney M.
José Luis Romero.
Inédita editores 2008.
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Por José Ramón Gómez
Presentación Novela “LOU” de Juan I. Colil

Novela ganadora del Primer Premio de novela MAGO Editores 2007
Presentación realizada por el poeta José Ángel Cuevas. Colil: El arte de atrapar al lector. Acá se trata de mover un escenario, manejar el escenario como un instrumento musical y sacarle melodías, llevar al que toma el libro a pasearlo. Este primer escenario es la conocida Plaza Italia, el personaje es un tipo ex estudiante del Pedagógico y eso a mí me conecta de inmediato, y me llegan oleadas mentales de los años que pasé allí en el período de las grandes esperanzas, como decía un rock antiguo. Pues bien, esa conciencia me subyuga, comienza el hado, lo extraño, lo soñado. Un tipo llama para hablar con el protagonista a las tres de la mañana y él acude a su casa. El relato se mueve con fuerza, se desplaza como un sueño pero lleno de sentimientos, sospechas, decisiones, que son tan chilenas, tan actuales.
0ctubre 2007. Feria del Libro
De pronto entiendo que Colil es un tipo perfecto para moverse en el cine, va dejando caer cosas, escenas. Le sabe dar velocidad, belleza y lo mejor el manejo del suspenso., ¡es notable como mantiene atrapado al lector, uno va decodificando, si, pero de pronto resulta que todo era otra cosa.
La reflexión del protagonista está llena de de suposiciones, exactamente como se presenta en la conciencia actual; por ejemplo recuerdo que el escritor Hernán Valdés, autor de “Tejas Verdes”, dice que él no volvería a Chile porque no sabría si en el Metro va sentado junto a un torturador…, claro, y eso es lo que pasa aquí. Y ¿quién no piensa eso mismo, a veces cuando va en el Metro?, porque es evidente que deben andar en la calle esos miles y miles de hombres y mujeres con su pasado sucio. Como si nada.
El protagonista es un investigador, tiene una misión, es contratado y echa a andar sus búsquedas, los seguimientos tras su objetivo. En este caso la hija de su cliente y amigo llamada Lou.
Aquí uno se detiene y piensa en los seguimientos, yo mismo escribí un poema sobre los seguimientos … cuando uno siente que lo van siguiendo.
Otras escenas se recrean con finura y el detalle muy poético o antipoético entre las personas, sus relaciones… Ensarta una historia en otra, de pronto uno va por un lado, pero se transfigura y se ve metido en otro lado. Recuerdo pasajes de Kafka en “América”, perdido al interior de una casa en la oscuridad.
Siempre presente para el lector está como fondo la relación del protagonista con ese ex amigo Armando, y un recuerdo de algo que les sucedió en los años ochenta: Son detenidos una noche por agentes de civil y como de refilón ven que dentro del auto había una muchacha de unos veintidós años con los ojos vendados, esa imagen permanece dando vueltas.
Como digo lo que más me gusta en Colil es el arte de sacar situaciones, departamentos, mujeres, casas donde se enseña yoga, reiki, hierbas, incorporar el hecho de venir de los años ochenta, ese mecanismo que funciona encima, esa amistad que no es tal. El problema que hay al escribir sobre la realidad social e histórica chilena es que se habla sobre algo ya sabido por el lector, esto juega en contra del escritor, si es que no sabe construir con imaginación, arte literario. Porque de eso se trata, de trabajar sobre un imaginario y transformarlo en arte.
Y eso es lo que pasa aquí.
La historia es cuasi cuasi policial, desde aquí va emergiendo el Chile de hoy : los típicos mentirosos, cínicos, usadores de personas, pero más aún, se logra conectar con la realidad, el ensamblaje, el desplazamiento, el manejo del suspenso; y otros mecanismos, e imágenes; como una jornada preciosa acompañado por un mendigo recorriendo Santiago y hasta se topa con la revolución pingüino. Santiago es un personaje más que principal en la novela, y que mejor para mí que soy un buscador incesante de la fuerza urbana de la ex ciudad.
En definitiva “Lou” me ha encantado. Y en dos planos: me ha hecho ir con el protagonista por el barrio Yungay, meterme en esos cités, convivir con esa manera de ser joven hoy, meterme en su mundo, de una nueva forma; y segundo: hacerme leso varias veces, sorprenderme. Este aparecer y desaparecer hace de Colil una especie de mago, pero con este material chileno de hoy ¿qué más se puede pedir a un escritor?
Steve Hamilton por José Ramón Gómez

Que la novela negra es universal no lo voy a descubrir yo ahora. Quien quiera lo puede comprobar llegándose a las estanterías de cualquier librería especializada en el género o no y hacerse con una excelente novela de un autor asiático como Haruki Murakami, Qiu Xiolong, o puede buscar algo de Moussa Konaté, Abasse Ndione, Deon Meyer escritores que llegan desde ese gran desconocido, el continente africano.
Incluso dentro de la narrativa más cercana por tradición e invasión cultural como es la norteamericana podemos encontrar escritores urbanos como Lawrence Block o descontextualizados de las grandes urbes como es Steve Hamilton.
Entre el Lago Michigan y el Superior, a pocos kilómetros de la frontera canadiense, se encuentra una pequeña población que intenta sacar el mayor partido a su bellísimo entorno natural. Sus gélidas temperaturas atraen un turismo invernal que deja suculentas ganancias en los pocos habitantes de este “paradisíaco” entorno. Pero esas mismas temperaturas hacen que en esta pequeña población no haya mucho que hacer cuando arrecia el tiempo, por eso Alex McKnight pasa gran parte de su vida actual en el Glasgow Inn, un pub entrañable de la localidad donde sirven cerveza canadiense, acompañado a veces únicamente por la bala que lleva alojada a pocos milímetros de su corazón y que le hizo de alguna manera, primero abandonar a su mujer y luego la policía. En el Glasgow Inn, tiene muy a su pesar, establecido el despacho no oficial, pues es de dominio publico su pasado policial, aunque intenta ejercer solo ante determinados compromisos.
En Sangre Bajo Cero, la primera novela que nos llegó hace algunos meses de la mano de la Factoría de Ideas, conocimos a este introvertido investigador en un mal momento puesto que tras una serie de asesinatos muy similares, McKnight revive la pesadilla que le llevó una noche de Halloween hace catorce años a encontrarse con Maximilian Rose, un personaje enfermizo que acabó con la vida de su compañero y casi con su pobre corazón. Los asesinatos llevan el sello de Rose, pero este aparentemente aún sigue en la cárcel. Edwin Fulton, amigo, por decir algo de Alex, se ve envuelto en los acontecimientos y el propio investigador sufrirá en sus carnes el acoso de psicópata y entorno policial por igual.
En Invierno de la Luna del Lobo, segunda de las novelas de Hamilton publicadas en España, Alex McKnight quiere enterrar los viejos demonios bajo la nieve intentando retomar una vida tranquila, para ello alquila sus pequeñas cabañas a los turistas invernales, pero su pasado policial lo persigue y la bala alojada cerca del corazón es la garantía que algunos habitantes de Upper Península necesitan para encargarle al reacio investigador privado, cualquier tipo de pesquisa que surja. Tal es el caso de la joven india seminola, tercera tribu india de los estados unidos, que acude a Alex para que investigue a su supuesto abusivo amante. La joven mas tarde desaparece y la conciencia de McKnight le lleva a seguir los pasos de la muchacha y cruzarse en el camino de una serie de personajes algo desagradables. Poco a poco irá descubriendo que el sadismo y la crueldad no tienen fronteras de ningún tipo. El esqueleto de la trama se irá montando sobre algunos de los personajes de esta curiosa población del norte de los Estados Unidos y su peculiar climatología.
El estilo narrativo de Hamilton resulta evocador y refrescante en ambas novelas, si bien este se va volviendo más áspero en su temática según avanzan las tramas. Los personajes van ganado en profundidad con cada relato y el suspense se mantiene de principio a fin en cada una de sus historias. El perfil de su investigador privado lejos de parecer prototípico, se solidifica con cada una de los flasback que nos hacen engancharnos aun más si cabe a su carácter amargo y solitario. Y todo aderezado con esa peculiar descripción del paisaje, marca registrada de la casa, que te lleva a sentir en la cara una climatología que como podemos comprobar forja caracteres.
Una vez mas La Factoría acierta al acercarnos al público hispano otro premiado autor anglosajón, extrañamente inédito en nuestro país. Esperemos que en los años venideros podaos leer completa la saga de Alex McKnight.
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SANGRE BAJO CERO Y EL INVIERNO DE LA LUNA DEL LOBO. Steve Hamilton. La Factoría de Ideas.
La Encerrona de Eugene Izzi

Si preguntásemos dentro de la literatura negra por autores que nos han hablado de Los Ángeles como escenario y personaje de sus tramas, mas de uno se precipitaría en dispara varios nombres: James Ellroy, Michael Connelly, Robert Crais, Jonathan Kellerman, etc..
Si la cuestión tuviera por interrogante la gran Manzana, probablemente el número de nombres se duplicaría: Lawrence Block, Andrew Vachss, Chester Himes, Michael Collins, Jerome Charyn...
Pero en cambio, si preguntásemos por Chicago, tan solo los más fieles seguidores de Sara Parestky y algún otro nostálgico de William Riley Burnett o Bill Ballinger, recordarían que algunas de sus tramas tienen como escenario una de las ciudades con mayor índice de criminalidad del mundo.
Siempre lo eché de menos, la ciudad del viento y de Michael Jordan, debía tener mas presencia en el panorama universal de la literatura negrocriminal. Por eso es de agradecer que Barataria, dentro de su colección Mar Negro se decida a recuperar las novelas de Eugene Izzi o Nick Gaitano, como firmaba algunos de sus escritos, máxime cuando la vida de este escritor ítaloamericano es digna de la trama más negra que nos podamos imaginar.
En La encerrona Izzi nos presenta a una de las parejas más curiosas de la literatura negra, por un lado Fabricio Falleti, Fabe, expolicia y a punto de ser también exdelincuente, pues planea un último golpe con Doral Washington, peculiar compañero carcelario con el que ha trabajado desde que se conocieran. Por otro lado está Jimmy Capone, que con ese nombre de mafioso, resulta ser jefe de la sección de Estupefacientes de Chicago. Ambos desayunan juntos casi a diario y prácticamente no existen secretos entre ellos. Pero ¿cómo es posible esto si uno es policía y otro vive del delito?, el respeto mutuo está por encima de todo, eso si, mientras Fabe no se meta en asuntos de drogas podrá ir salvando su culo puesto que Jimmy no dará ningún chivatazo sobre su amigo.
En esta ocasión los curiosos limites establecidos por los dos, se verán algo difusos, puesto que en el tranquilo golpe que preveían Doral y Fabe se encontrarán con el cadáver de Lucille Ortiz, la hermana de uno de los mayores traficantes de droga de toda la zona junto a un importante alijo de dinero y polvo blanco.
El autor con una destacable narrativa hace de los diálogos de La Encerrona, un vehículo de transporte fluido que te conduce alegremente por una trama que poco a poco va girando en una vuelta de tuerca más. Destaca la descripción sentimental de una ciudad tan oscura como ambigua y el conocimiento en profundidad de sus antros y suburbios. En definitiva una perfecta ambientación, unida a un estilo desenfadado y una trama in crescendo son los ases que esconde esta novela que deja en el lector una poderosa nostalgia de los años ochenta.
Esperemos que la editorial Barataria siga apostando por este autor y al menos podamos leer en España algunas de las diecisiete novelas que llegó a publicar antes de su trágica muerte.
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LA ENCERRONA Eugene Izzi Editorial Barataria 2008 ...
Por José Ramón Gómez Cabezas
El Paseo Millonario de Roberto Tejela

El síndrome de Estocolmo viene a definirse como un estado psicológico en el que la víctima de secuestro, o persona detenida contra su propia voluntad, desarrolla una relación de complicidad con su secuestrador.
El secuestro hizo su aparición en Colombia allá por los años 40. Desde entonces se ha establecido como un fenómeno permanente, incluso es tratado como razón de Estado, si no vean el famoso caso de Ingrid Betancourt.
Algunas estadísticas hablan de mas de 3.000 personas secuestradas en el país centroamericano y de retenciones que han llegado a durar mas de diez años.
El paseo millonario es el nombre coloquial colombiano del secuestro express, es decir, una persona toma un taxi, el conductor detiene el vehículo más adelante y recoge a uno o dos pasajeros que intimidan a la víctima con un arma blanca o de fuego. Una vez coaccionado el pasajero es llevado en un recorrido por los cajeros automáticos, con el objetivo de hacerle retirar la mayor cantidad posible de dinero de sus tarjetas de débito. Algunas veces los secuestradores obligan a la víctima a ir hasta su casa, lo despojan de sus objetos personales, y lo abandonan bajo el efecto de sustancias tóxicas.
En un principio esa es la idea de Orlando, Genaro y la inquietante Yerma cuando secuestran a Jaime Ariza un joven español que viaja hasta Botogá con la intención de cerrar un lucrativo negocio para la empresa de su suegro, un adinerado cacique cuya hija se casó hace algunos años con Jaime para así resolver una afrenta amorosa y de paso rebelarse contra su padre.
Jaime, evidentemente no se lleva nada bien ni con su suegro ni con Marieta, su mujer, pero ésta lleva en sus entrañas un bebe de ocho meses, sin embargo esto no la priva de permitirse una desenfrenada vida de autodestrucción junto a su antiguo prometido.
Cuando Jaime es secuestrado nadie parece preocuparse por él, tan solo Nuria, amiga de la infancia de Jaime y lesbiana convencida, luchará por llegar hasta el final, esto la llevará a cruzarse en el camino de Yerma, la secuestradora, tan atractiva como ambiciosa, la cual tiene unos oscuros planes reservados para ambos, en los que está incluida la seducción y la manipulación.
Roberto Tejela, autor que ya nos sorprendiera con su anterior novela de tintes autobiográficos, El narco consorte, retrata a la perfección una sociedad como la colombiana resquebrajada moralmente por una guerra civil sangrante y casi permanente. No obstante Tejela estuvo viviendo en la capital colombiana mas de dos años y parece conocer con suficiencia tanto las costumbres gastronómicas, sociales y culturales como los miedos y complejos de una sociedad que desgraciadamente para ella ha convertido en sobredimensionada tarjeta de presentación delitos como el narcotráfico y el secuestro. Colombia es mucho más que todo eso y en sus barrios habitan personas como Orlando, que ama y mata por igual, o la interesante Yerma, que esconde tras de sí un sustancioso pasado que poco a poco va horadando los surcos de su destino.
Pero El paseo Millonario no sólo destaca por la profundidad psicológica de sus personajes, con una narrativa delicada Roberto Tejela va construye un apasionado relato que te atropella con sus escorzos dramáticos, acunándote con su exquisita prosa como una muerte dulce.
En definitiva, la joven y prometedora editorial Salto de página, vuelve a apostar fuerte por una de esas apasionantes historias negras que tanto éxito le han proporcionado durante este año y sin duda, de seguir seleccionando así sus textos, seguirán obteniendo en los próximos.
El Paseo Millonario
Roberto Tejela
Salto de Página 2008
Por José Ramón Gómez Cabezas
Mala Vida de Carles Quílez

Mala Vida, es un combate entre la ley y los bajos fondos, estos últimos, en la mayoría de los casos son los auténticos perdedores.
Atracadores sin escrúpulos y sin cabeza, toxicómanos, timbas millonarias, policías de vieja escuela, puticlubs de superlujo, etc.
Una crónica negra de una época oscura y que aparece una Barcelona nocturna desconocida y que transformaba la política a base de dinero.
Un trabajo periodístico, pero con sentido y sobre todo con la honestidad que pone en todo momento su autor.
Creo que necesario hacer dos menciones que resultan imprescindibles para llevar una lectura concordante. Primero el prólogo de Carles y después el prólogo del lector.
En ambos, encontraremos claves necesarias que nos servirán más adelante. Después de cada capítulo, un amigo o compañero dedica unas palabras al caso que hemos acabado de leer.
Mala Vida, es la historia real de asesinos y atracadores. Personalmente, novela de premio futuro.
“Ya sé que me he vuelto un psicópata pero con esta puta vida que he llevado… ¿Qué quieres? - Germán Delgado -
Por José Andrés Espelt
Largas noches con Flavia de Amir Valle

Leer un libro de Amir Valle es jugar a la ruleta rusa emocional, sabiendo qué, hagas lo que hagas, perderás.
Ninguna novela de este autor cubano ha dejado indiferente a nadie, desde la sobrecogedora Las puertas de la noche, al penúltimo premio Novelpol Santuario de sombras, el interés, tanto por lo que se ve como por lo que se intuye y la emotividad se convierten en temas transversales de sus escritos que a lo largo de las páginas conforman una carga de profundidad ante la cual hay que ser muy imbecil para mantenerse al margen.
Este último año ha sido prolífico para él, al menos a nuestras manos han llegado tres títulos, Las palabras y los muertos, Tatuajes y Largas noches con Flavia de variada trama, pero con un denominador común, el trasfondo denigrado de una de las islas más bellas del mundo, a la que Amir, como una relación amorosa inacabada, recurre una y otra vez para vomitarnos magistralmente su dolor con una de las narrativas mas impecables y maduras que podamos encontrar en la actualidad.
En esta ocasión volvemos a encontrarnos con esos dos personajes tan pulidos que su cercanía nos abruma y sentimos sus dolorosas decisiones como nuestras, el detective Alain Bec y el viejo Alex Varga.
En esta quinta entrega de la serie, el alcalde de la marginalidad no necesita al joven teniente de policía para aclarar ningún tema personal como el que les llevó a los dos a afianzar su inquebrantable amistad a consta de descubrir dolorosamente quién estaba detrás del asesinato de Patty, la hija del negro Varga y amante ocasional de Alain, en Sí Cristo te desnuda. Esta vez estos dos polos en teoría, antagónicamente opuestos, se necesitan para descubrir quién está detrás del degollamiento de tres jóvenes españoles que actuaron como mulas, es decir, que alquilaron sus estómagos para introducir droga en la isla. Algún error debieron cometer y por eso de los cuatro españolitos que iniciaron la aventura la única superviviente es Flavia, una rubia madrileña a la que tanto Alain como Alex se ven obligados a proteger hasta su vuelta a España.
Evidentemente para proteger a la muchacha y de paso su ética, no desarrollaran una labor pasiva, mas bien al contrario, como dos perros cazadores ávidos de presa, cada uno en su área de alcance, cruzará de puntillas por el horror de un mundo donde el narcotráfico, la prostitución y la corrupción vuelven a devolvernos un oscuro y repugnante espejo en el que si no es por escritores como Amir no veríamos reflejados los males mas enfermizos de nuestra maravillosa sociedad del bienestar.
Al final llegarán al quid de la cuestión, cómo no, y todo se resolverá con ese estilo que sólo Amir sabe poner en juego para instruirnos moralmente y dejarnos tocados deseando que en la siguiente entrega de la serie, el mundo que pueblan todos sus personajes sea más esperanzador y menos amargo.
Puede que en esa nueva entrega de las dos que quedan de esta serie, Camila no vuelva y se quede en la Yuma, que Alain deje la policía por alguna mala jugada o que quizás el viejo Alex muera o pierda su cuota de poder que vendría a ser lo mismo, yo no lo sé y me gusta no saberlo porque así podremos disfrutar nuevamente de la exquisita narrativa de un autor tan revelador como necesario.
Largas noches con Flavia.
Amir Valle, 2008.
Editorial Almuzara.
Por José Ramón Gómez
Entrevista al escritor hispano-argentino, Carlos Salem

En una ocasión le escuché a Facundo Cabral decir que los mexicanos descendían de los Mayas, los peruanos de los Incas y los argentinos de los barcos. Las malas lenguas, que son las que hay que escuchar, dicen que perdió el acento hace tiempo.
Sí, he perdido casi todo el acento en más de 20 años aquí. Creo que tratar de imponerle mi vocabulario a 40 millones de anfitriones hubiera sido un acto de soberbia y además me fascinaba el lenguaje de mi abuelo almeriense. Perdí el acento argentino, pero sólo por fuera. Eso intento explicarlo en un poema que está en mi blog:
(http://elhuevoizquierdodeltalento.blogspot.com/2008/01/milonga-del-sombrero-negro.html), cuando digo :"Volver adonde/volver a qué/ si cuando me enfado digo jilipollas/ pero cuando me enculo/se me escapa un pelotudo/que rescata todos los acentos olvidados/en la pe".
¿A usted hay que preguntarle si prefiere un Boca-River o un Barça-Madrid?
En cuanto a clásicos, si estoy allá, y como soy bostero viejo, seguiría el Boca-Ríver; pero como vivo en España, no me pierdo un Madrid-Barça, ¡Hala Madrid!
¿Qué le enseño el rastro madrileño y qué se trajo de sus años en el norte de África?
El Rastro es el alma de Madrid y también su espejo: revuelto, colorido, caótico ... y organizado por horarios, vigilado por policías. Cuando llegué y vendí en un trozo de puesto prestado, hace tantos años, en el Rastro estaba reflejada la composición del Madrid de entonces, del mismo modo que refleja el Madrid de hoy, que sigue lleno de historias. En cuanto al Norte de África, aprendí a escuchar todo lo que decía el silencio de la gente, en especial la gente del Riff, que tiene una dignidad sin estridencias que es admirable. Hay quién confunde eso con resignación, pero es porque no entendió nada y se pasó el tiempo sacando fotos típicas. Esos diez años entre Ceuta y Melilla me sirvieron, también, para escribir sin otra meta que escribir; ya llegaría el momento de publicar, me decía con paciencia rifeña. Y llegó.
Usted era muy joven en aquellos años grises de su país ¿por qué al contrario que muchos escritores de policial argentinos no lo refleja en sus novelas?
Sí que la reflejo, sólo que no en las dos novelas que se han publicado hasta ahora. De hecho, tengo una obra de teatro, "El torturador arrepentido", que creo se representará este año, dedicada al tema, y está el proyecto de convertirla en novela. No me centré en el tema de la dictadura porque en los 80 y 90 hubo una saturación de obras alrededor del tema, y no todas buenas. Luego vino gente como Juan Sasturain o Ernesto Mallo, o Raúl Argemí, que lo hicieron con mucho talento e intención, de modo que no tenía una urgencia testimonial por contar aquello. Yo era muy chico, sí, pero con 16 ya sabías y pensabas. Creo que me dejó helado la complacencia de buena parte de la clase media argentina de entonces para con un Golpe de Estado cuyos fines eran claramente económicos bajo una pueril excusa ideológica. Y contar eso duele. Además, mucha gente en España y en el resto del mundo ha olvidado que Argentina vivió en dictaduras intermitentes desde 1930 hasta 1945, y desde 1955 hasta el 73, aunque no se pueden comparar en el descaro y la violencia a lo de Videla y Cía., desde luego, pero ahí está la semilla y eso es lo que me interesa como escritor, sobre todo el período de 1970 a 1973: todo lo que vino después estaba ahí...
¿En la vida sólo hay Camino de Ida?
Desde luego, aunque a veces el camino de ida es circular y acabas en el punto de partida. Pero ya no eres el mismo. Tenía que escribir esa novela como un puente entre mis dos mundos, el de Argentina y el de España, países que se parecen más de lo que queremos creer. Como dice uno de los personajes de la novela (soldati), "acá también todo lo atamos con alambre"... Y porque todo el camino es de ida, mi segunda novela publicada, Matar y guardar la ropa, no tiene ningún personaje argentino, aunque estoy seguro de que allá se entenderá igual que aquí, porque la crisis de los 40 ocurre en todas parte, como el amor, el desengaño, el miedo a la mediocridad... o los asesinatos por encargo.
En la última semana negra se alzó con el premio Silverio Cañada a la mejor primera novela del género. ¿Qué le pareció ese festival macrocultural? y ¿Qué le supone recibir ese premio de colegas escritores?
Llevaba con ganas de participar en la Semana Negra casi 20 años, cuando recibí las bases del concurso de relatos y empecé uno de 8 páginas... que acabó siendo unas novela de 300. Y por diversos motivos el sueño se fue postergando de año en año... hasta que este año me llamaron para decirme que Camino de ida era finalista del Cañada... No me lo podía creer. Lo mejor de todo fue que la SN era como la imaginaba: una fiesta literaria popular, huérfana de corbatas y de almidones, en la que los escritores y los lectores se cruzaban y mezclaban todo el tiempo. Siempre digo que detesto a los escritores que se comportan como si nunca fueran al váter. En Gijón no hubo de ésos o yo no los vi, y eso quiere decir que, por lo menos, no estaban en un podio muy alto. Lo que hacen Paco Ignacio Taibo II y su equipo es mucho más que un encuentro literario, y me parece muy acertada la definición de PIT II cuando dice que la SN es un "festival", porque lo es y ojalá que siga así por mucho tiempo. Y que fuera contagioso... En cuanto al premio, recibir el Silverio Cañada por mi primera novela publicada, incluso cuando es menos "negra" que muchas otras, fue un subidón que todavía me marea, porque no es un premio dado por intereses editoriales o de mercado, sino, como dices, un reconocimiento de tus compañeros más veteranos, que te dicen:"bienvenido, tienes algo que contar y nos ha gustado mucho". Eso no tiene precio para un novato de 48 años, como yo...
¿Cuáles son los próximos proyectos de Carlos Salem, en su próxima novela podremos disfrutar con la persecución de algún otro destrozacanciones popular?
Proyectos hay varios en marcha, no olvides que durante más de 15 años me dediqué a escribir novelas que son tan buenas o tan malas como las dos publicadas. Y no dejo de escribir, aśi que tengo varias cosas en marcha y un objetivo prioritario: la nueva novela, que estoy acabando estos días, y que se llamará "Pero sigo siendo el rey". Es una novela negra al modo mío, bastante chandleriana en algunos aspectos, pero siempre teñida por la bendita maldición de Osvaldo Soriano, que me enseñó a reírme de la solemnidad y de mi mismo. Y es una novela con detective privado, porque creo que se ha descartado con demasiada ligereza esa figura de justiciero jodido y desencantado, de justicia que llega donde no llega la Ley. Es la presentación de mi detective, para el que tengo en mente al menos tres libros más, si es que todo sale bien, ya veremos. No aparece Julio Iglesias, salvo alguna mención... pero el co-protagonista es el Rey de España. No te digo más.
Y por último recomiéndenos un libro clásico y otro actual..
El clásico lo tengo claro, aunque hay muchos: Triste, solitario y final, de Osvaldo Soriano. Treintaytantos años después sigue intacto y vigente. Además, Camino de ida es la primera mitad de un homenaje que le debía a ese libro.
Y para lo actual, voy a hacer trampa y recomiendo dos; "Gólgota", de Leonardo Oyola, y no por ser amigos y compañeros de editorial, sino porque tiene un talento universal que trasciende las fronteras del lunfardo, es dinamita pura. Y Niños de tiza, de David Torres, porque creí que después de El gran silencio no podría volver a conmoverme con Roberto Esteban, y el muy cabrón lo hizo. Vaya si lo hizo...
Por José Ramón Gómez
La Caza de John Harvey

Esta novela presenta todas las características que durante 2007 ha hecho grande la propuesta de la editorial Paidós convirtiéndola en una de las colecciones mas serias y atrevidas de la actualidad y eso que ,al menos durante el primer año de vida, únicamente han publicado autores inéditos en castellano, como John Harvey, este londinense que tiene en su haber varios premios internacionales con sus mas de noventa libros publicados y por curioso que resulte, inédito en España. Bravo por Alea.
La caza es en general una novela muy atractiva, por la definición psicológica de sus personajes, los cuales como en la mayor parte de los títulos publicados en esta colección, son de carne y hueso es decir, de alegrías y decepciones, al fin y al cabo humanos todos. Y eso que Will Grayson y Helen Walker no son Charlie Resnick el personaje que más éxito le ha reportado a John Harvey con una serie de diez títulos que esperamos leer algún día en castellano.
También destaca en esta novela la trama, simple y sencilla, pero es que aunque parezca fácil darle estos dos calificativos debe resultar tremendamente complicado para un autor establecer una nudo tan básico y casi tópico para montar una historia que hasta sus últimas páginas no desvela verdaderamente el origen y la causa del asesinato de un profesor universitario, algo huraño y homosexual que estaba escribiendo una biografía no autorizado de Stella Leonard, una antigua estrella del cine. Serán la pareja de detectives mencionada con anterioridad y Lesley Bryan, la hermana del difunto, los que a fuerza de persistencia y golpes, desenredaran la madeja de esta historia de pasiones y desencantos, de cine en blanco y negro y pinceladas de actualidad gris tirando a oscura.
En fin, como ignorar el pequeño privilegio que nos ofrece Alea de poder leer un autor del que Michael Connolly, George Pelecanos y el mismísimo Andrew Vaachss se han desecho en elogios hacia él y si no creen en el enrevesado marketing que pudiera camuflar como siempre algún interés, por favor léanlo y salgan de dudas ustedes mismos.
LA CAZA.
John Harvey.
Alea editorial.2008.
Por José Ramón Gómez
El Efecto Biedma según Guillermo Orsi

Los mundos que Biedma plasma -¿o reconstruye?- en sus novelas son circulares, agónicos, e inevitablemente conducen al crepúsculo. Y sin embargo hay tanta luz en ellos.
De nuevo en Sevilla –aunque nunca en la misma Sevilla-, un adolescente se interna en lo que para un psicólogo o psiquiatra sería su alienación pero para la literatura es un resplandor de los universos, tan improbables como posibles, que Lewis Carroll pintó en su “Alice in Wonderland”.
En “El efecto Transilvania” no es Alicia, es Eme. Y su fiebre se llama Peña, el amor inasible, perdido antes de conquistarlo, recuperado en las duermevelas de la conciencia, entretejido en las penumbras del amanecer y siempre deseado, siempre perdido. La ciudad vuelve a levantarse con ladrillos de ausencia, con callejones abyectos y barrios infinitamente más hundidos de lo que sus nombres anuncian. Eme abandona cada noche su habitación, la protección de la casa de su abuela que lo cría, para internarse en sueños vigilantes, en tenues pesadillas, en la atroz certeza de que no deberá encontrar lo que busca, a riesgo de ser, también él, condenado como Pisca, la niña de catorce años que morirá en una ejecución pública. Con sorprendente virtuosismo, Biedma nos lleva de la mano al mundo atormentado de un adolescente que, atravesando su íntima desolación, busca la consumación del amor. Lo hace, claro, a su manera, la que le permite o indica su visión alucinatoria del microcosmos en el que vive y que ensancha con su imaginación, como lo hace Biedma en una suerte de “big bang literario” que rompe los moldes, dibuja segundos horizontes. El universo remoto, enigmático, sospechadamente sabio pero a la vez inaprehensible de las civilizaciones precolombinas se instala en Sevilla, en la pirámide de Mahuachi, réplica de su original en el Perú. No es cartón pintado ni la locación de alguna producción hollywoodesca, es la imagen en el espejo que pasa a convertirse en el original, que cruza el azogue ya no para mirarse a sí misma sino para duplicarse e irradiar su espectáculo sombrío de los condenados por tribunales que nada tienen que ver con la justicia, por jueces en las sombras que se rigen por códigos que ni Freud, ni Jüng, ni sus epígonos, han conseguido nunca interpretar del todo. La esquizofrenia es la perfecta excusa de Biedma para, en esta novela rigurosa y conmovedora, explorar los albañales de la íntima tristeza que agobia al ser humano. ¿Está realmente enfermo Eme? ¿Son sus amigos y compañeros de correrías –Fritz, Tona, Paco, Ballesta, la inasible Peña- los que de verdad lo ayudan o está solo, hundido como el temible Barrio Hundido, solo para enfrentar a los chacales del Grupo Sábato, vulnerable a sus fantasmas? Decía que de nuevo Sevilla, ciudad irrepetible pese a su omnipresencia en la literatura de Biedma: distinta, provocativa, nocturnal. Hay autores que fundan sus ciudades, a la manera del uruguayo Juan Carlos Onetti y su mítica Santa María, que en el imaginario rioplatense entreteje a Buenos Aires con Montevideo. El matiz que Biedma incorpora es que con el nombre real designa lo diferente, el desafío de reconocerse en las alcantarillas, en las iglesias amenazantes, en presencias cloacales, en sacerdotes locos cuya profesión de fe remite a sanguinarios ritos ancestrales. En “La noche boca arriba”, Julio Cortázar funde la angustia de un motociclista accidentado con el terror de la víctima inminente de un sacrificio humano en un templo moteca. En “El efecto Transilvania”, Eme se aferra a los símbolos, a los efectos mágicos del abrigo de su abuelo, a su íntima determinación de ser quien no es, de arrojarse al vacío de la existencia para sobrevivir, no para destruirse. Tributario explícito de Lovecraft, Juan Ramón Biedma rinde una vez más el homenaje de todo gran escritor en sus textos más logrados, en páginas o frases que le dan aliento y resurrección a las leyendas. Ese homenaje es el de la imaginación, sin la cual no habría más allá ni realidad cotidiana porque todo quedaría encerrado entre las cuatro paredes acolchadas de la sinrazón más temible y frecuente, la de lo cotidiano, lo creíble, lo que puede probarse, absolverse o condenarse. La “novela dentro de la novela” que el protagonista lee y a su manera escribe sin saberlo, fluye como un néctar subterráneo, como un hilo de Ariadna para salir del laberinto. Pero quien se adentra en la trama de “El efecto Transilvania” ya no quiere encontrar esa salida. El “efecto Biedma” consiste en que el lector recela del final, lo demora con premeditación y alevosía porque, como en las anteriores novelas del autor, le ha perdido todo temor o respeto al Minotauro y quiere, sencilla y tozudamente, seguir leyendo. Guillermo Orsi - escritor -
